REPÚBLICA MORTAL

Carlos Arce Macías

Me refiero al libro de reciente publicación “República Mortal”, de Edward J. Watts, maestro de historia en la Universidad de California, especializado en estudios de la Antigüedad, en el cual se narra el momento luminoso de la República romana, hasta elencumbramiento de Octavio Augusto, como primer emperador. Pero la importancia del texto radica en el uso de la historia para ir pintando un paisaje similar al que aparece en diversos países y regiones, en donde se empiezan a imponer movimientos autocráticos, en detrimento de las instituciones republicanas. Mas nos vale leerlo con cuidado.

Lectura obligada

El periodo de la República romana abarca más de quinientos años (509 a.c.-27 d.c.). Durante ese episodio, la ciudad de Roma eliminó la monarquía tradicional con la cual había venido creciendo,  creando el Derecho, un entramado de ficcionesjurídicas bajo la cual se puso orden en la ciudad y sus territorios, los cuales paulatinamente se fueron ensanchando. Se crearon instituciones para garantizar un gobierno innovador, en el que las decisiones sobre los asuntos públicos se compartieran con  instancias ciudadanas, eliminándose el antojo por el gobierno unipersonal.

La República, se cimentaba en las virtudes cívicas. En el hecho de privilegiar el interés de la comunidad sobre el provecho privado. Roma era el objeto de desvelo de toda la clase política, la cual competía por el reconocimiento de su participación a favor de acciones que culminaran en el engrandecimiento de la patria local. El sistema había colocado de manera inteligente, los incentivos correctos para premiar los esfuerzos por mejorar la comunidad.

La virtud cívica premiada

El método republicano, como el de hoy, se basaba en un juego de pesos y contrapesos de diferentes funcionarios e instituciones, teniendo como ejes a los dos cónsules y al Senado. Así se balanceaba la vida pública evitando la preminencia de los intereses personales de algún político ambicioso.

Toda esta arquitectura produjo el triunfo de Roma sobre los cartagineses en la Guerras Púnicas, convirtiéndola en la dueña del Mediterráneo. Nunca privaron las malas apetencias, la política sublimó a los líderes de esa época.

Pero nos advierte el texto: “Sin embargo, a partir del año 130 a.C., dirigentes romanos como Sila, Pompeyo, Marco Antonio y Julio César, comenzaron a usar cada vez más las instituciones para buscar el lucro individual y obstaculizar a sus rivales, hasta que los enfrentamientos dieron paso a la violencia. El terreno estaba abonado para unas guerras civiles destructivas y, al final, el reinado imperial de Augusto.

Por encima de todo, la República romana enseña a los ciudadanos de nuestros días los peligros de consentirla obstrucción política y coquetear con la violencia. La historia de Roma demuestra con claridad que, cuando los ciudadanos miran hacia otro lado para no ver que sus dirigentes tienen comportamientos corrosivos, su República está en peligro de muerte”.

Cicerón denunciando al corrupto

Esta advertencia se actualizó en Guanajuato en enero de 2014. En Celaya el alcalde fue grabado denunciando la petición de moches por parte de los diputados federales de su partido. Fue un escándalo nacional. Sin embargo el gobernador fingió demencia e instruyó a su procurador de no mover un solo dedo. No hubo investigación alguna, se aliaron a la corrupción. Omisos, el pacto de impunidad se garantizaba, y el triunfo de candidatos que utilizaron laextorsión para pagar votos y campañas, se premió. Ahora no nos quejemos, todo se desmorona.

Pacto de impunidad
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