FILTRO CIUDADANO

Carlos Arce Macías

El tema del momento es el planteamiento de una alianza multipartidaria para hacer frente al oficialismo mesiánico que pone en peligro la viabilidad del desarrollo del país, y con ello el progreso y las posibilidades de mejora de los mexicanos en general.

Pero antes de esto hay que volver el rostro al pasado y puntualizar que el fenómeno electoral de 2018 se debió al hartazgo ciudadano, desgraciadamente mal encaminado, para liquidar un modelo de gobierno profundamente corrupto. Este prototipo, evidenciado por personajes como César Duarte, Javier Duarte, Roberto Borge, Guillermo Padrés, Emilio Lozoya y Rosario Robles, entre otros, se debe a lo que se ha denominado como “Pacto de Impunidad”. Un acuerdo para evitar procesos penales condenatorios a los políticos.

No nos hagamos daño

Este pacto, es consecuencia de la mecánica electoral generalizada, consistente en un irracional gasto de campaña que supera todos los topes establecidos, una fiscalización anodina, y la tolerancia a la compra-venta de votos, así como la clientelización electoral de los ciudadanos a través de dádivas y amenazas. Como casi todas las organizaciones partidarias asumen estas conductas, acordaron entre sí no perseguirse por transgredir la regulación electoral, y con ello no castigarse penalmente por sustraer dinero de las arcas públicas para asignarlo ilegalmente a las campañas electorales. Y en eso estamos.

Difícilmente encontraremos políticos y funcionarios fuera de esta nefasta dinámica. Los presupuestos públicos se ven menguados por los sobre precios de la contratación de obras y servicios con empresas fantasmas o reales, dispuestas a entregar moches a sus patrocinadores. Es parte de la vida diaria y principal motivo del hartazgo ciudadano.

De tal manera, la pregunta pertinente sobre las alianzas es identificar con que convicción se construyen: para reformular la acción electoral llevándola a un contexto legal y de honorabilidad, o bien para reivindicar y perfeccionar el modelo de corrupción total, que sigue operando sin freno y control.

Y en el contexto de una alianza opositora, es muy fácil conocer la verdadera intención de esta: “por sus candidatos los conoceréis”. Si se trata de políticos que han actuado de conformidad con los cánones de la corruptela actual, o bien personas confiables, sin antecedentes de deshonra y oprobio. Son los aspirantes que postule esa alianza, los que darán la confianza a la ciudadanía para emitir un voto consciente, en contra de un gobierno descarriado y sin rumbo firme, que no signifique, a su vez, la convalidación del anterior esquema político.

Pero como los institutos políticos están dirigidos por una partidocracia, hasta ahora inmune al fracaso, resulta muy complicado que se aparten del patrón de camarilla, para favorecer a sus incondicionales con las próximas candidaturas a diputaciones, gubernaturas y ayuntamientos. Todo apunta a la repartición de zonas de influencia, con el objetivo de intentar reconstruir el anterior modelo.

Solo habría un pequeño hueco para intentar mejorar las postulaciones partidarias. Y es a través del establecimiento de un “FILTRO CIUDADANO”, construido desde las organizaciones de la sociedad civil, para ponderar la viabilidad de las postulaciones que pretendan las sórdidas dirigencias de los partidos.

Solo candidatos que aseguren desempeño honesto del cargo

Movimientos como “Sí por México”, las organizaciones y los medios locales, podrían favorecer el análisis de los perfiles de los candidatos, estableciendo semáforos para advertir a los ciudadanos sobre la pertinencia de cada candidatura, y sobre todo para obligar a los partidos a abstenerse de postular a personajes impresentables, por su cúmulo de agravios y mala fama en los cargos que han ocupado. Pero hay que advertir con claridad que para estos efectos, aducir el principio de presunción de inocencia, no es válido, ya que los actuales político funcionan bajo la protección del “pacto de impunidad. Basta la mala fama pública para descartarlos. No seamos ingenuos.

Repitamos: El pacto de impunidad, invalida la presunción de inocencia.

Este no…
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 DE CÓMO DEGRADAR EL QUEHACER POLÍTICO

Carlos Arce Macías
 Así no. Haciendo trampa, y utilizando recursos públicos para posicionar y promocionar una candidatura, no es el camino para lograr que un incondicional se convierta en gobernador de Guanajuato. Eso tiene un nombre: corrupción. Y también es un delito: peculado.

 El gobierno panista de Guanajuato, en sus estratos estatal y municipal, fue sorprendido en flagrancia, el pasado jueves por el diario AM, utilizando a funcionarios para promover al precandidato oficial Diego Sinhué Rodríguez, en comunidades y colonias del municipio de Celaya; utilizando vehículos oficiales y el tiempo de los empleados públicos. Todo bajo la batuta de un conocido “operador” de campañas, el venezolano Pedro Silva Agudelo, especialista en “Detección y Movilización Electoral”. Este personaje ha trabajado para Acción Nacional en las recientes campañas de Aguascalientes y Nayarit. Aparentemente se trata del levantamiento de una encuesta inofensiva, pero tras de ella se vislumbra el engranaje del mecanismo de detección de votantes, cuyos nombres y perfiles se vaciarán a una gran base de datos, desde donde se irá planteando la estrategia electoral, en una operación fincada en técnicas de big data. Teniendo definido el perfil de las personas, es mas o menos sencillo convencerlas por quién votar, ya que recibirán los mensajes específicos, de acuerdo a su perfil. Promesas a la carta.


Por medio de esta nueva tecnología, que cruza una enorme cantidad de datos de los posibles electores (Big Data), se puede trabajar una elección con gran posibilidad de ganarla. Eso hizo el PRI del Estado de México, controlando y aplicando sus recursos de la manera mas eficiente bajo la guía de la empresa líder en esta técnica: Cambridge Analytica. Pero finalmente se trata de un “big engaño”, es el arte de engatuzar, diciéndole a cada quién lo que le plazca, para lograr su voto, perdiendo la perspectiva ideológica de la elección, y el contexto de los problemas generales de una sociedad. Incentivados los consumidores de promesas políticas de esa manera, no votarán por la consecución de ideales comunes, sino por intereses específicos y egoístas de cada quién, trasmutados, de ciudadanos a viles consumidores de promesas. Es un retroceso civilizatorio, al opacar la conciencia colectiva, que constituye la infraestructura de la sociedad, y la base del proceso democrático y los principios de justicia social y solidaridad; para soterrar todo bajo la conveniencia particular. Así se degrada la política y se desalienta la generación de ideas valiosas. Por eso estamos como estamos.

 Por otro lado, los partidos pueden gastar su dinero en estos recursos que permiten el control de la elección, por medio del manejo de datos de los electores, no hay problema. Pero hacerlo desde el gobierno, utilizando recursos públicos, está prohibido y penado. ¿No lo entienden? Esta y otras inocentes encuestitas, ordenadas por la secretaría que dirige el propio precandidato, constituirán una enorme base de datos, sobre la que se sostendrá su precandidatura al interior del PAN, y la campaña del PAN para la gubernatura 2018.


 La estridente revelación periodística del AM, pone al descubierto el ilegal uso de recursos públicos por parte del gobierno. A los panistas que en su tiempo enfrentamos el peso de la acción estatal para imponer candidatos priístas en Guanajuato, nos duele y enoja esta conducta oprobiosa y reprobable. Es hacer trampa y competir en piso disparejo, con todos los recursos del ejecutivo del estado, a favor del delfín escogido.

 Esta situación, no solo agravia a los demás partidos opositores al PAN, sino que cancela la competencia interna, impidiendo el surgimiento de otras opciones, y liquidando a cualquier posible contendiente. Los verdaderos panistas tenemos la obligación de denunciar y combatir estos hechos, eliminándolos de la operación cotidiana de la política local. No permitamos esta descarada chapuza y apostemos por la democracia.


 La dolosa decisión de imponer una competencia desleal y tramposa a la vida política de Guanajuato, atenta contra una sociedad democrática y republicana, a la cual le ha costado un gran esfuerzo, ubicarse como un estado de avanzada en el país. No estamos dispuestos los guanajuatenses a echar por la borda nuestra historia.

 Pero la temeraria acción maquinada en Celaya, también desnuda a aquél político que ha sucumbido a la ambición por el poder, y que decidió utilizar todos los medios, incluso los ilegales, para intentar conseguirlo. Si así empieza, ¿se imaginan como terminaría su sexenio? Es la repetición, en el Bajío, de la historia de los Duartes, Borge y Padrés. La corrupción en pleno, pues.


Twitter: @carce55

AGNOTOLOGÍA, ¿Que es?

AGNOTOLOGÍA

Carlos Arce Macías

Hay un fenómeno que sucede dentro de las sociedades, que vale la pena analizar bajo la perspectiva de las ideas del doctor Robert Proctor, filosofo de Historia de la Ciencia en la universidad de Stanford. Proctor ha desarrollado el análisis de “la política de la ignorancia”, esto es, de cómo se genera activamente la ignorancia para implantarla en algún grupo social. La agnotología puede ser definida como el estudio de la ignorancia (agnos, desconocimiento o ignorancia, logos, estudio).

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El célebre profesor publicó en 2008 el libro “Agnotología, la construcción y destrucción de la ignorancia”, en el cuál estudió el caso de la industria tabacalera, y su exitosa mercadotecnia para sembrar, primero la duda y luego establecer la ignorancia en los consumidores de cigarros, ante las pruebas científicas que evidenciaban las condiciones cancerígenas del tabaco. Prácticamente, desde los años 30´s del siglo pasado, esta industria promovió el consumo de cigarros, desarrollando una política de venta agresiva, muy bien diseñada, que convenció a los fumadores de las “bondades” de la nicotina y demás químicos agregados a los cigarrillos. El mecanismo consiste en sembrar la duda respecto a la evidencia científica, para luego contraatacar e imponer una ilusión, concienzudamente trazada y contraria a la realidad. ¡A fumar todo mundo, que el cigarro es un gran calmante y un producto benéfico para la salud!

De la misma forma en como se estudió la imposición de la ignorancia respecto al tema de la industria tabacalera, Proctor ha investigado el tema del calentamiento global, y el esfuerzo de las grandes petroleras y conjuntos industriales, para poner en duda los datos científicos que comprueban el aumento de la temperatura de la tierra y el derretimiento de los polos. A través de amplias campañas, utilizadas estratégicamente, se ha podido convencer a políticos influyentes, empezando por el nuevo presidente de los Estados Unidos, de que el calentamiento global es cosa de pseudocientíficos charlatanes.

Otra cuestión es la relativa al creacionismo. Se trata de un movimiento cristiano fundamentalista, muy afincado en las comunidades del centro de los Estados Unidos, que combate la teoría de la evolución de las especies, propuesta por Charles Darwin, desacreditando el cúmulo de evidencias científicas, para sustituirlas por la “verdad” bíblica. Se ha llegado a tal punto, que los ofuscados creyentes han pedido que se permita enseñar el creacionismo en ciertas universidades cristianas, desechando la teoría de la evolución, no obstante su consistencia científica, que cada día resiste mejor cualquier duda.

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Démosle perspectiva a la reflexión. Comunicación e imaginación fueron la clave del despegue de la civilización humana. Mentir, degradar evidencias, imaginar cosas fuera de la realidad, han permitido avances inimaginables, pero, desde la óptica de Robert Proctor, también le dan al hombre herramientas para el engaño masivo, que poco a poco se han ido sofisticando y adquiriendo instrumentos, especialmente la mercadotecnia, para sembrar la ignorancia y convencer a grandes grupos sociales de situaciones irreales, completamente falaces.

Históricamente, tenemos ejemplos dramáticos: la malevolencia de los cristianos en Roma, la herejía de los protestantes, la perversidad de los judíos durante el nazismo, la bondad del tabaco, la mentira del calentamiento global, y la consistencia de La Biblia para explicar el origen de la naturaleza y del ser humano.

Ante todo esto, no debe de sorprendernos, la facilidad con que millones de norteamericanos han sido engañados por una campaña política, bien planeada y minuciosamente implementada para ganar votos, desarrollando un discurso falaz. Antes fueron los judíos, hoy son los mexicanos (categoría en donde son ubicados, por cierto, toda clase de latinos). El llamado al patriotismo, al integrismo, al nativismo y finalmente a una obsesión nacionalista, que raya en la paranoia, ha anidado en el corazón de muchos norteamericanos.

Gran parte de los estadounidenses han sido convencidos de una “realidad” que solo existe en la mente de un líder extraviado en su narcisismo. Su nación es acosada en sus fronteras por los bárbaros. La vida de sus habitantes contrasta con la de los extranjeros que viven en la abundancia, mientras ellos padecen todo tipo de penurias. Los empleos les han sido arrebatados por otras naciones. Sus ciudades son panteones, repletos de lápidas que atestiguan la derrota de su economía. Ha habido una carnicería en los Estados Unidos, de la que son responsables todos sus políticos, pero… ¡El Mesias ha llegado!

Seguramente, desde la universidad de Stanford y otros centros académicos, se aportarán estudios de agnotología, que nos expliquen con detalle como se logró sembrar irresponsablemente la mentira y la ignorancia entre los ciudadanos de una de las naciones más avanzadas del mundo. Habrá que estar atentos. Por lo pronto, hoy el mundo tiembla, apabullado por un ignorante.

Ante la sorpresa mundial, el imperio se ha declarado un señorío feudal, y procurará levantar muros para guarecerse de sus vecinos. Dependerá de sus siervos, sus tierras y sus cosechas. Sus industrias se refugiarán tras las paredes feudales para resistir la competencia extranjera. El mundo es lo ignoto y peligroso, su zona de resguardo es el feudo. Los vecinos del norte han renunciado a la corona imperial, para trocarla por la de un señor feudal. Las almenas y las murallas inexpugnables los defenderán. La ignorancia ha triunfado, por el momento.

Twitter: @carce55