ACARREO

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Carlos Arce Macías

A la mala fama deberá condenar a sus políticos, aquella sociedad que sea obligada a ser pastoreada, como animales, para conducirlos a un evento electorero, sin mayor significado ni relevancia para ellos.

Acarreados, despojados de su ciudadanía

Sin embargo, durante décadas, la forma que tenía el PRI para mostrar su potencia política fue el atiborramiento del Zócalo con las “fuerzas vivas” revolucionarias, que, desde ignotas zonas, sobre todo las más depauperadas y desvalidas, eran transportadas como recuas a gritarle loas a los gobernantes en turno.

Cuenta la leyenda que, durante la visita, en 1964 del presidente de Francia a México, Charles de Gaulle, Adolfo López Mateos reunió un nutridísimo contingente en el Zócalo para vitorear al estadista y liberador de Francia. De Gaulle se sorprendió por los tumultos congregados y le preguntó a Don Adolfo: ¿Y todos estos miles de personas no solo lo apoyan, sino también lo quieren? Orgulloso López Mateos le contesto que sí, que lo apoyaban y lo querían. Taciturno, De Gaulle reaccionó: ¡Que envidia, a mí los franceses solo me necesitan!

Por supuesto el contingente era fake. El acarreo había sido descarado para conjuntar una masa que al unísono proclamara: ¡Vive la France! y escuchara La Marsellesa. Se trataba del signo de aquellos tiempos:embarazo de urnas, alteración de actas y acarreos infames. Así se ganaban las elecciones. Y eso precisamente combatió Acción Nacional desde su fundación en 1939, con paciencia y trabajo constante de ciudadanización, hasta que, recién nacido el siglo XXI, ganó la calle, movilizó a millones de ciudadanos y echó al PRI de Los Pinos.

Luego de la marcha rosa, verificada el pasado domingo, con el objetivo de defender al INE en contra de la amenaza de suprimirlo, como suele ser la receta del presidente; la narrativa del poder ha cambiado. Hoy la sociedad organizada, esencialmente compuesta por la enorme clase media, casi siempre amodorrada, ha despertado ante el peligro de la amenaza totalitaria. Y lo más célebre es que marchó libre, seria, responsable y sin un solo acarreado, por todo Paseo de la Reforma. Esto no es un milagro, es conciencia cívica.

Ahora el presidente responderá con la organización de una multitudinaria manifestación de apoyo, organizada desde Palacio Nacional. Pero su evento carece de legitimidad desde el momento en que ha sido convocado en la sede del poder. Ese domingo las calles se llenarán de camiones foráneos que transportarán, previo pago, torta y lonche a miles de subordinados y coaccionados por los operadores electorales de Morena y del gobierno. El acarreo, sin embargo, desacredita la acción, porque carecerá del acento ciudadano, al permitir que los arreen ignominiosamente hasta la plaza pública. Es abusivo y criminal despojar a las personas de sus atributos civiles.

Así las cosas, resulta inaudito constatar que, exactamente las mismas prácticas indignas, las utiliza el gobierno municipal del PAN, en Guanajuato Capital. Resulta que, a la familia gobernante, se le ha metido en la cabeza continuar en el poder. Desde ahora han desatado una campaña descarada y anticipada, frente a las narices de un Instituto Electoral (IEEG) pasmado. Alejandro Navarro sueña heredarle el cargo a su esposa Samantha, y para ello han convertido al gobierno local en equipo de campaña, al rededor del DIF Municipal. Guanajuato capital ha quedado a la deriva.

Y en esta semana, con pretexto del 4to. Informe de la presidenta honoraria del DIF, grandes contingentes de mujeres fueron encaminadas al gimnasio, en donde se llevó a cabo el acto celebratorio, para colmar el espacio y fingir popularidad. La concurrencia estaba integrada esencialmente por acarreados, así como funcionarios y empleados municipales obligados a asistir al tedioso evento. Las prácticas priístas y morenistas se siguieron al pie de la letra por la familia gobernante, poniendo en riesgo el carácter equitativo de la próxima elección. Torpes, los políticos blanquiazules manifiestan una incongruencia con las prácticas panistas tradicionales de respeto a la dignidad de las personas, para evidenciarse como similares a sus adversarios: populistas y clientelistas. Ahora son iguales.

Acto electorero

 

 

 

 

 

 

 

 

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VENCER A LA ARROGANCIA

Destacado

Carlos Arce Macías

La Comisión de Justicia del Consejo Nacional del PAN, revocó la resolución emitida por la Comisión de Orden, en la que se me expulsaba del partido por una supuesta deslealtad, consistente en realizar publicaciones en contra de la reelección de su candidato a presidente municipal de Guanajuato, el impresentable Alejandro Navarro Saldaña.

Todo comenzó cuando en julio de 2021 la Comisión Permanente del Consejo Estatal, por votación unánime, inició el procedimiento de sanción, a solicitud de sus miembros Samantha Smith (esposa de Navarro) y Eduardo López Mares. Ahora los veintiún integrantes de ese Consejo que votaron por consigna mi expulsión, han sido derrotados.

En la audiencia de defensa, ante el Comité Auxiliar local, debimos enfrentar a un obscuro personaje, incondicional de López Mares, que intentó actuar como una suerte de inquisidor mal preparado y tosco, para desahogar esa instancia. El proceso, inició cometiendo una cadena de errores procedimentales que fueron parte de los argumentos de mi defensa.

Imprudentemente, en julio de 2022, fuera del término legal, la Comisión de Orden Nacional, validó la solicitud de expulsión mediante una temeraria resolución violatoria de los principios procesales fundamentales, basada en actuaciones ilegales de la instancia estatal e imputaciones mal argumentadas de la Comisión Permanente del Consejo.

Frente al abuso e ilegalidad, interpuse Juicio Ciudadano ante las instancias federal y estatal. Ambas ordenaron el reencauzamiento ante la Comisión de Justicia del Consejo Nacional del PAN, dictaminando que en un término de 5 días hábiles se resolviera el caso.

La Comisión de Justicia aceptó el procedimiento, emitiendo sentencia a fin de cumplir con los términos impuestos por el Tribunal Electoral del Estado, el pasado 22 de septiembre. Ante el cúmulo de desaciertos procesales se resolvió revocar la resolución de expulsión. Advierto, estoy preparado para continuar, si la Comisión Permanente del PAN estatal propone un nuevo enfrentamiento legal.

Por lo pronto, esta decisión me mantiene dentro del partido, poniendo a salvo mis derechos. Pero lo más importante, es que me inmuniza frente a la decisión cupular de separarme de la institución en el que he militado por 35 años, respaldado por una larga tradición familiar. El motivo real fue la intolerancia de los dueños del partido en Guanajuato, a mis opiniones críticas sobre su autoritarismo y el olvido de los principios de doctrina panista. La voluntad de la partidocracia estatal hoy no impera sobre mi persona. Los arrogantes fueron derrotados.

Frente a la intentona, aquilato el apoyo siempre firme de muchos de mis compañeros de la LVII Legislatura Federal, del Grupo de Exgobernadores del PAN, de muchos viejo-panistas que se solidarizaron conmigo. De la familia Gómez Morín, especialmente de Manuel. De compañeros del CIDE, que aportaron muy buenas ideas para una defensa más sofisticada en caso de que los tribunales entraran al fondo del tema. Al Ing. Enrique Gómez por sus reflexiones editoriales sobre mi asunto. A Arnoldo Cuellar por sus entrevistas y a Ramón Izaguirre por sus comentarios. Y un agradecimiento especial a mi defensor el Lic. Juan Antonio García Villa, panista de prosapia y de conocimientos profundos de la normatividad interna del partido. Su consejo resultó invaluable en todo momento.

A la Asamblea panista que se celebra el día de hoy, le envío este mensaje: su dirigencia actual no es confiable ni capaz. Ni siquiera puede plantear con corrección un proceso de expulsión. La inteligencia que se requiere para enfrentar al populismo desbocado, que debe de ser vencido en 2024, no anida en los sumisos burócratas que, con jactancia y pedantería, sentencian una victoria contundente en las próximas elecciones. Así como el municipio de Guanajuato no merece el alcalde que hoy lo desgobierna, el PAN Guanajuato no es digno de una dirigencia con tan escasa aptitud. Esta es soberbia y arrogante, no fomenta la participación ciudadana libre, prefiere clientelizar y capturar, arrebatando la libertad de voto a las personas. Así no, ese no es el camino. Tampoco lo es, el intento de construir una narrativa basada en la diatriba y el lenguaje soez (de carretonero, según Don Juan Aguilera Azpeitia).

Bajo tal extravío y rodeada de obscuros e impresentables acompañantes, esta presidencia estatal claramente navega hacia el naufragio del cash, del uso de dinero y presupuestos públicos para intentar ganar elecciones. Imita a sus competidores, y en eso consiste la derrota moral del PAN, actuar como Morena, mientras los ideales cívicos que lo fundamentan quedan olvidados en un rincón. Mi largo tiempo en la función pública y mis 35 años de experiencia partidista, me permiten atisbar al futuro: se van a equivocar. Podrán ganar elecciones, pero no legitimidad, y así nunca, óiganlo bien, podrán construir buenos gobiernos.

La fuerza la dan las ideas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DIEGO ¿UN TIRO EN EL PIE?

Destacado

Carlos Arce Macías

Como conmemoración al 83 aniversario de la fundación del Partido Acción Nacional, el gobernador de Guanajuato acudió al evento “Origen y Futuro de Acción Nacional”. Allí habló en tono crítico sobre algunos problemas que enfrenta su instituto político. Resaltamos dos temas importantes: burocracia y aviadores, y la escasez de militantes jóvenes.

Regaño

Subrayo la forma que usó el Ejecutivo estatal para tocar el tema de la burocratización del PAN y la aviaduría, ya que lo hace asumiendo que se dirige a miembros del gobierno y no a ciudadanos. El aviadurismo es ese fenómeno que consiste en ocupar una plaza en la administración pública, y simplemente cobrar sin trabajar. El partido, hay que ser claros, se ha transformado en una organización conformada sólo por burócratas. El PAN podría llamarse PBG (Partido de Burócratas Guanajuatenses). Fíjense bien: de ser el ejemplo a finales del siglo XX de un partido de ciudadanos, que logró conquistar la presidencia de la República, la dirigencia partidista estatal lo ha transformado en un mecanismo de captura de chambas administrativas y puestos gubernamentales. El ganar una elección ha significado apoderarse del gobierno para repartir posiciones entre militantes oportunistas. Así el PAN se ha vaciado de ciudadanos para quedar en manos de un grupo de burócratas y funcionarios dedicados a preservar sus posiciones y a escalar la pirámide jerárquica de la política guanajuatense. Este es el camino que siguió Baja California, y ya conocemos el resultado.

Por otra parte, la torre de control advierte sobre las aviadurías. ¿Por qué hay muchos que cobran y no trabajan? Por dos causas: privilegio e incompetencia. Unos saben que el premio a sus talentos como operadores electorales para clientelizar, condicionar y comprar el voto de los ciudadanos más vulnerables, consiste en su adscripción a un puesto de trabajo durante los siguientes tres o seis años, sin la obligación de cumplir con alguna carga burocrática, una beca, pues. En otros casos se trata de la repartición de puestos, para personas incondicionales, que no cuentan con los perfiles adecuados, pero que están siendo retribuidos por su desempeño en la campaña electoral. En ambos casos el resultado es la ineficacia de la administración pública y la excesiva carga burocrática sobre la nómina gubernamental. Imposible gestionar políticas públicas complejas con esos cuadros improvisados.

Y el gobernador regaña, pero no asume sus responsabilidades para poner freno al desenfreno de sus correligionarios. La solución la tiene a la mano. Esta consiste en institucionalizar y convertir en un sistema funcional, al servicio profesional de carrera dentro de la administración pública. Es ese servicio profesional, compuesto de funcionarios escogidos por sus capacidades administrativas, financieras y técnicas, la pieza fundacional de un buen gobierno. Por eso, hasta ahora, el PAN no ha sido capaz de entregarle a los guanajuatenses gobiernos modernos y confiables, comprometidos en la construcción del bien común. También se explica la degradación de los servicios que presta la gerencia pública, cuando toda la atención y formulación de políticas, se centra en el reparto de dádivas, como lo hace la secretaría encabezada por el desabrido precandidato Jesús Oviedo, porque sin imaginación ni talento, es la única forma que conocen, también la más primitiva y deshonesta, para ganar una elección. Sin darse cuenta, Diego Sinhué tocó uno de los puntos álgidos de la problemática que él debería corregir de inmediato. Aconsejamos que, para no darse un tiro en el pie, el gobernador asuma el reto del cambio.

Hablemos de los jóvenes. De menos de 300, pasamos a 650 en unos meses. Pero no son militantes activos y de peso social. Son solo afiliados por los padroneros del PAN y algunos vivales en busca de una primera chamba. ¿Qué joven en su sano juicio se enrola en un partido inquisitorial, de mordaza, sin debate ni discusión y sin vías de acción política que impliquen nuevos ideales y rebeldía creativa? El Smart Phone les brinda mayor entretenimiento. La invitación a un joven es uno de los conjuros que solo manejan los buenos políticos, los que ponen por delante las ideas que mueven las almas, que instigan a la acción virtuosa y apasionada que provoca seducción. Esas cualidades nunca las encontrará el gobernador en la actual dirigencia, designada a dedo, para gobernar al PAN de Guanajuato. El cambio debe de ser rupturista y radical, para ampliar horizontes, pizcar ideas y abrir espacios de diálogo, y así abandonar el burocratismo pernicioso y el envejecimiento enfermizo. Por lo pronto, la cabeza la traen echa bolas y no encuentran el camino. Están pasmados.

¿Un PAN de burócratas?

 

 

 

 

 

 

 

LA PLUMA Y LA EXPULSIÓN

Carlos Arce Macías

El pasado 8 de agosto se me notificó la resolución de expulsión del Partido Acción Nacional, por parte de la Comisión de Orden y Disciplina Intrapartidista del Consejo Nacional. Por supuesto la reacción y respuesta a esta sentencia ha sido la de entablar Juicios de Protección de los Derechos Político-Electorales del Ciudadano ante las instancias jurisdiccionales competentes. Litigaremos el asunto, porque la substancia es la prevalencia del derecho a opinar de los miembros de un partido, frente a la facultad de las partidocracias para expeler a militantes incómodos. Esos son los hechos. Paso ahora a las reflexiones que deseo compartir con mis lectores.

La acusación que se me formuló por la Comisión Permanente del Consejo Estatal y firmada por Eduardo López Mares, me imputa la conducta de deslealtad al PAN, consistente en mis reiteradas opiniones críticas, compartidas a través de mis redes sociales y editoriales en contra del candidato a presidente municipal de Guanajuato en 2021, Alejandro Navarro Saldaña. Dicha conducta por resultar, según ellos gravísima, conlleva la pena de expulsión.

Algunas consideraciones: la instancia que solicitó la más fuerte sanción, la Comisión Permanente del Consejo Estatal, tiene como uno de sus miembros a Samantha Smith, la esposa de Alejandro Navarro, la cual votó, no obstante que tenía conflicto de interés, para que se me sancionara. La votación fue unánime. Ni un solo panista levantó la voz en mi defensa, no obstante, los 35 años de militancia en esa organización y el conocimiento que alguien pudiese haber tenido de mi desempeño en el partido. Esto significa que la decisión no se tomó desde la instancia partidista, sino desde ámbitos superiores, para exigir mi separación del PAN. Desde hace tiempo, la dirigencia del partido se ha acostumbrado a recibir instrucciones.

El expediente, remitido a la Comisión de Orden Nacional, en la cual participa la guanajuatense Rubí Laura López Silva, se aceleró a partir del fracaso del proyecto estandarte del alcalde Navarro, el Nuevo Museo de las Momias (MUMO) del cual he sido un crítico constante y frontal. El munícipe capitalino se sintió agraviado por el golpe mortal asestado al esbozo de proyecto con el que intentaba endeudar a los ciudadanos de Guanajuato Capital en más de 100 millones de pesos. Esta sanción que se intenta imponerme es, en parte, una venganza local, pero combinada con otra circunstancia más grave: la intolerancia a cualquier tipo de crítica directa al gobierno.

Convalidan lo anterior las supuestas pruebas que se ofrecen para intentar comprobar mi deslealtad al PAN, destacando los editoriales publicados en mi columna dominical de AM: “Voto y no Voto”, “Frenar a Medina”, “El PAN como partido soviético”, “¡Les Valió!”, “Alineación Astral”, “Plebiscito, porque no se mandan solos”, “Neo Moches”, “Política y Klan”, “El PAN, por encima de la marca”, “El Nacimiento del PAN como tapadera”, “El PAN como tapadera”, “El PAN como defensor de lo indefendible”, “Ahora, a chantajear empresas”, “Ocurrencias”, y “Libertad de Expresión y Opinión” (*). Infieren que en esas piezas periodísticas está concentrado un cúmulo de deslealtades a mi partido, y por ello debo de ser desterrado de él, no obstante que su circulación por redes y chats panistas ha sido bienvenida, respaldada y reproducida con entusiasmo.

Ciertamente he sido constante en las críticas mordaces a dirigencias y gobiernos que no cuidan a la institución y no actúan en congruencia con los ideales que establecen sus principios de doctrina. Los reproches han ido encaminados a denunciar a los pésimos gobernantes que utilizan el escudo blanquiazul para cometer fechorías. Van en contra de organizar, como sucede en Guanajuato Capital ciudad patrimonio de la humanidad, no un gobierno, sino una red de corrupción dedicada a extraer rentas de los presupuestos públicos y de la gestión propia del poder.

Y para sorpresa de todos, son precisamente los funcionarios del PAN estatal los que brindan cobertura política a un desaseado alcalde que carga sobre sí decenas de denuncias, especialmente por violencia de género. Protegen, desde el Comité Directivo Estatal (CDE) a un grupúsculo de funcionarios dedicados a distribuir dádivas y regalar diversos obsequios para clientelizar a los ciudadanos, despojándolos de su libertad de voto. ¿Les parecen este tipo de actuaciones algo muy propio del ideario panista? Sin embargo, la respuesta en el CDE del PAN es el silencio cómplice y el apoyo al gobierno botín que ha construido Alejandro Navarro en la capital de un estado, emblemático por su lucha por las libertades, entre ellas, las de expresión.

Termino compartiendo con ustedes una convicción: primero está la libertad de pensar y expresar esas reflexiones escribiendo y comunicando, que la pertenencia a una noble organización, ahora degradada en sus ideales por malos dirigentes y peores gobernantes. Es una tragedia que cuando más se requiere la acción nacional de un PAN genuino, cuando se hacen llamados a fortalecer la unidad para enfrentar a un peligroso enemigo, lo que se decide es expulsar a quienes nos atrevemos a hacer críticas, advirtiendo que nuestros gobiernos más cercanos, equivocadamente, actúan en la misma línea del federal, eliminando la división de poderes y estableciendo autoritarismos zafios. Y la crítica les duele más cuando se genera desde un periódico o a través de las redes sociales. Finalmente, lo que quieren es nuestro silencio, y eso no lo van a obtener. Prefiero la pluma.

(*) Todos los editoriales se pueden leer en las ediciones dominicales de AM o desde mi Blog: carlosarcemacias.wordpress.com.

Manuel Gómez Morín, defensor de la libertad de cátedra y de expresión

 

 

 

 

 

 

 

 

TUS FUNCIONARIOS PANISTAS

Destacado

Carlos Arce Macías

Recientemente el ayuntamiento de León trató el tema de reformas a su Código de Ética de los servidores públicos del municipio, a instancias de una iniciativa para incorporar la delicada cuestión de la discriminación. Reconforta constatar que una asamblea que representa a los ciudadanos se tome el tiempo de discutir asuntos relacionados con el desempeño ético de sus funcionarios y personal, especialmente en momentos en los que, contenidos sobre moral y ética, parecen incomodar a las administraciones públicas. Bien por poner el ojo en la necesidad de perfeccionar esta reglamentación, toral para la construcción de buenos gobiernos.

Ayuntamiento de León

Ahora, recordemos que los panistas, ya están sujetos a un Código de Ética que debe de ser observado por sus funcionarios públicos. Utilizaremos este espacio para recordar algunas de las recetas que postula una organización política guiada por ideales, que nunca se ha considerado como marca comercial ni corporación dedicada a hacer negocios desde el poder, como algunos creen. Veamos.

Primeramente, el Código panista “será un instrumento de evaluación del comportamiento del funcionario en el desempeño de su cargo”. Esto quiere decir, que el PAN municipal y estatal, deben de realizar una valoración de como cumplen sus funcionarios su mandato. En su caso, “el partido coadyuvará, en lo que le corresponda, para la aplicación de las sanciones que se señalen en la normatividad respectiva”, en caso de identificar irregularidades e incumplimientos.

Es imperativo para los panistas en el gobierno ofrecer “ en la atención al ciudadano, igualdad de oportunidades, sin discriminación alguna que pudiera dar lugar a trato diferenciado o preferente”. Con ello se combate el amiguismo y el interés personal en el trato privilegiado en trámites y permisos administrativos, y sobre todo en la protección a derechos humanos fundamentales como los relacionados con la no discriminación. También se establece el compromiso de encaminar las acciones “a cumplir el programa de gobierno ofrecido a los ciudadanos”. Esto obliga a la institución a cumplir puntualmente sus promesas.

¿De verdad los quieren cumplir?

Ahora veamos algunos de los compromisos más importantes que consigna este documento:

1.- Actuar procurando el Bien Común, sin buscar intereses particulares ni beneficios personales, para familiares o amistades. Esto implica no involucrarse en situaciones o actividades que signifiquen un conflicto de intereses, personales o familiares, en su labor como servidor público.

2.- Abstenerse de utilizar información en beneficio propio, de terceros o para fines distintos a los que son inherentes a la responsabilidad pública que detentan.

3.- Conducirse en el desempeño de la responsabilidad pública con imparcialidad, respetando el derecho de todas las personas y rechazando cualquier procedimiento que privilegie ventajas personales o de grupo.

4.- Ojo: No aceptar, ofrecer ni otorgar, directa o indirectamente, dinero, dádivas, favores o ventajas a cambio de la realización u omisión de cualquier acto en el ejercicio de las funciones públicas, y no realizar labores de gestoría remuneradas, ante instancias del propio ámbito de responsabilidad o de otros niveles de gobierno.

5.- Aplicar correcta, transparente y responsablemente los recursos públicos, evitando cualquier discrecionalidad o desvío en la disposición de estos. Los recursos públicos en ningún caso se utilizarán para campañas electorales. En estos tiempos, este imperativo que se establece, es de primera magnitud, ante las criminales prácticas de desviación de recursos para cubrir costosísimos pagos electoreros.

6.- Contratar para los cargos públicos de la dependencia, sólo a quienes reúnan el perfil para desempeñarlos con ética, con la aptitud y la actitud necesarios.

7.- Asegurarse que la información que llegue a la sociedad sea veraz, oportuna, adecuada, transparente y suficiente para cumplir con la exigencia del derecho a la información.

8.-Facilitar a los medios de comunicación el cumplimiento de su misión de informar, absteniéndose de ofrecer u otorgar favores o dádivas con cualquier propósito que busque cambiar el sentido de la información.

Estos son algunos de los compromisos más importantes que deben asumir los panistas que ocupen cargos en los gobiernos. Si se identifican violaciones a su Código de Ética, estos pueden ser denunciados al Comité Directivo Estatal del PAN, para que investigue las malas conductas y sancione a los malos y deshonestos funcionarios. Se trata de una acción contundente, que rencauzaría a una administración hacia la gestión del Bien Común y libraría a la institución de políticos oportunistas. ¿Se atreverá el PAN a poner ese ejemplo?

P.D. El Código puede consultarse en la siguiente liga: https://almacenamientopan.blob.core.windows.net/pdfs/documentos/ZOVP0rUrsnq5OKok4DdfyHEiyt3ltN.pdf

¿Y la ética de los funcionarios?

 

 

 

 

 

 

 

 

LA FIESTA DE LA DERROTA

Destacado

Carlos Arce Macías

Los tiempos que corren entre los callejones y plazas de Guanajuato, son exóticos y extraños, por decir lo menos. Fácilmente cualquier analista puede equivocar conclusiones, si no maneja los datos más finos, que se requieren para dilucidar entre la realidad y la mentira.

Derrota de la postverdad

Es el caso de una verbena acaecida el pasado martes en la Plaza Allende, contigua al teatro Cervantes, en la capital del estado. Antes, un nerviosísimo alcalde, presentó un dramático monólogo, casi llora, en el que intentó explicar, video de por medio, como interpretaba que había cumplido con lo incumplido. Instalado en la postverdad narró su imaginaria peripecia para obtener una preciada autorización del instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), necesaria paraconstruir un adefesio de nuevo museo, en la ciudad declarada por la UNESCO patrimonio de la humanidad.

Las autoridades del INAH ni siquiera tuvieron que hacer nada para frenar al atrabancado y locuaz alcalde. Navarro ni siquiera fue capaz de construir un proyecto arquitectónico y con ello un proyecto ejecutivo, que pudiera presentarse ante esa instancia para obtener el permiso requerido. Dice que obtuvo una “factibilidad”, pero el oficio al que alude, en supárrafo siguiente consigna esta frase en negrillas: “Este oficio no es una autorización de obra, sustentada en la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos…”. Necio, insiste en que posee una “factibilidad”, aún cuando no ha presentado la solicitud en el formato legal identificado con la homoclave INAH-02-002 A, y por supuesto, no cuenta con el número de expediente. Por lo tanto, no existe acto administrativo alguno que autorice o niegue dicha obra.

Un permiso que no es permiso

Y como ya lo hemos señalado en otros editoriales, instalado en el reino de las mentiras, se cargó, – con la complicidad del diputado Víctor Zanella-, a todo el Congreso del Estado, al lograr, allí sí, la autorización para endeudar al municipio por 91 millones de pesos a diez años. Grave irresponsabilidad de los legisladores, compañeros de aventuras del alcalde.

Sin el permiso del INAH, todo se derrumbó. Y Navarro cayó estrepitosamente de la nube en que andaba, al punto que, en su desesperación, preparó el montaje de toda una tragedia griega, para informar que suspendería su proyecto porque el INAH se negaba a darle un permiso jamás solicitado. Curioso, todos los cuevanenses saben que, para cualquier obra, se necesita recabar la autorización del INAH, mientras Navarro considera que el permiso debería llegar milagrosamente por el solo hecho de que él es una autoridad reelecta. Se cree el dueño absoluto del municipio, y reclama un trato privilegiado y sin apego a la ley.

Pero lo más emotivo de los sucesos narrados fue que a la salida del teatro, Alejandro se encontró con una carpa repleta de gente acarreada desde las comunidades rurales, bajo el engaño de que serían repartidos tinacos por apoyos al alcalde. En manos de personas clientelizadas a base de promesas, se veían cartulinas de respaldo, escritas todas con la misma caligrafía. Una líder de comerciantes de un Mercado organizaba las porras para el emocionado edil. Todos conocemos el modus operandi electoral y político de la indignidad: venta de votos y condicionamiento de beneficios por apoyos. Frente a la derrota, la decisión es la apuesta por la clientelización y envilecimiento de los ciudadanos más vulnerables. Se les despoja de su libertad de voto.

Pero lo más absurdo del evento, fue que el apabullado alcalde, decidió en su soliloquio, acreditarle a Morena la derrota, y luego cerrar el día con festivo convivio, celebratorio de que la 4T le ganó la partida, abriéndole sólidas opciones para conquistar la capital del estado. Morena deberá remitir al dolido alcalde, un agradecimiento por tan valiosa declaración y traspié estratégico. Nunca pensaron que la torpeza del presidente municipal albiazul llegara a cimas tan altas: reconocimiento pleno de su derrota, adjudicación de ella a sus más fieros opositores y, como cereza del pastel, celebración del hecho con un absurdo carnaval. Seguramente el PAN estará anonadado.

La fiesta de la derrota

 

 

 

 

 

 

 

CABILDO AZUL PARA CUIDAR LA MARCA

Carlos Arce Macías

Todo comenzó con la irresponsabilidad del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato, que permitió que los partidos políticos convirtieran la elección constitucional de ayuntamientos, en una elección de alcaldes. Lo peor de esta transgresión normativa, consiste en que la mayoría de los ciudadanos y políticos creen, a pie juntillas, que lo que eligieron fue a un individuo cuya función es gobernar su municipio. Relegado quedó el ayuntamiento, la forma legítima de constituir un gobierno comunitario, que consiste en una junta gubernativa y por ende un órgano colectivo encargado del gobierno. Reiteramos por enésima ocasión: el presidente municipal, solo es parte, importante, pero al final parte de ese concejo (como es un órgano encargado de gobernar, no de dar “consejos”, se escribe con “c”).

El CDE del PAN controla a los síndicos y regidores

Pero toda la clase política se siente muy cómoda gobernándonos de forma unipersonal, asumen como normal que esto suceda en los municipios. Si el presidente de la República ordena que un Congreso títere apruebe leyes sin “mover una coma”, y el gobernador del estado decida mantener ad infinitum a un fiscal ineficaz controlando un Congreso conformado por marionetas, no suena extraño que los ayuntamientos se dediquen a dar espectáculo de guiñoles para aprobar, en automático, las propuestas de su alcalde. Solo para eso sirven.

Y el primero en Guanajuato en entender así la política local es el Partido Acción Nacional (PAN). Lastimoso resulta releer los textos fundamentales que rigen una organización que se concibe no sustentada “en doctrina mínima sino de exigencias máximas” como lo afirmaba Efraín González Luna, verlo ahora convertido en tragicómico remedo del priísmo de los años 90´s.

El mecanismo que han decidido utilizar en el PAN es el comisariato político. Primero convocan a una reunión que han bautizado como “Cabildo Azul”, a todos sus miembros panistas. Allí el alcalde les informa lo que deberán votar, y si alguno amenaza con emitir sus votos en otro sentido, son coaccionados por los representantes del Comité Directivo Estatal del PAN y en ocasiones por algún delegado de la secretaría de gobierno del estado para que voten uniformemente. Una vez “planchada” la disidencia, la mayoría panista, durante la sesión del ayuntamiento, obviará cualquier discusión y mayoriteará a sus adversarios en automático. Así se cancelará el debate y se propiciará la autocracia. Esa ha sido la forma de sostener, por ejemplo, al impresentable alcalde de Guanajuato Capital.

También llama la atención una frase que va y viene en esos cónclaves azules, el reiterado clamor para que se “cuide la marca”, en referencia a la frase que, en una famosa entrevista, lanzó el gobernador Diego Sinhué Rodríguez. La traducción que ha realizado la trasnochada dirigencia estatal consiste en instigar al silencio y protección de los corruptos, para evitar escándalos. Eso es lo que entienden por “cuidar la marca”. Indignante llamado para convertir a los miembros del hache ayuntamiento, en cómplices.

Sepan que el camino genuino del PAN es otro. Es formar ciudadanos con el ejemplo. Conductas que se acrisolan en el ayuntamiento, a través de deliberaciones y debates entre opuestos. Esto nutre de democracia en el cabildo, lo dignifica, al tiempo que se construye confianza entre la ciudadanía; la proteína de la política. A su vez, el alcalde es limitado a cumplir con su mandato y a rendir cuentas frente a sus pares. Y es que esta figura, concentra mucho poder y es peligroso que vaya suelto por la vida, generando ocurrencias. Se trata de establecer contrapesos. Ya verificamos que cuando no los hay, se llega al absurdo de construir museos sin permisos, endeudar a todos los ciudadanos de una comuna o instalar juegos mecánicos frente a joyas arquitectónicas protegidas legalmente. Hay que frenar los gobiernos de caprichos y abusos.

El PAN debe permitir el voto libre y razonado. Los regidores y síndicos representan a los ciudadanos y esa es su función, que no puede verse constreñida para imponer agendas partidistas cuyos intereses pueden ser contradictorios con la generación del bien común en el seno del ayuntamiento.

En otros tiempos la maquinaria azul, logró mantener gobiernos complejos, con un ayuntamiento que debatía en libertad y sin cortapisas. Sería inconcebible que ahora se dedicaran a “cuidar la marca” permitiendo la impunidad. Sería aceptar el triunfo de la maldad y la cancelación de la democracia local. No debemos tolerarlo en ningún ayuntamiento, aunque la dirigencia panícola se enmuine.

PAN, cuidando la marca.

 

 

 

 

 

 

 

 

EL PAN EN LA RUEDA DE LA FORTUNA

Carlos Arce Macías

“Las elecciones se ganan con votos”, sentenció con fingida sapiencia el panista Eduardo López Mares, a quienes le increpaban que se hubiese designado nuevamente, como candidato para alcalde de Guanajuato Capital, a Alejandro Navarro. Este hecho corrobora la falta de talento político del conductor estatal del PAN, el cual, basado en un análisis rudimentario, concluyó que el impresentable edil, era la única carta azul capaz de competir y ganar las elecciones locales de junio de 2021.

Dirigente rudimentario

La realidad es que detrás de la decisión estaba la convicción de que el alcalde contaba con una significativa bolsa de dinero para enfrentar los comicios municipales, lo que aseguraría la victoria. El mismo Navarro presumía en esa época su solvencia para encarar el reto, su popularidad basada en el control de medios, una fingida personalidad populachera, así como del manejo, casi dictatorial, de su cabildo. Las elecciones serían un día de campo.

Con 29,000 votos se reeligió como alcalde, en un padrón de más de 90,000 ciudadanos y una tremenda abstención. Se sabe de la contratación de un experto “operador electoral” el cual le aportó 10,000 votos mediante compra directa y listas de beneficiarios de calentadores solares, estufas ecológicas, tinacos, varillas y cemento. Solo consiguió de forma directa menos de 19,000 votos.

Perdido en los sueños de opio de su triunfo, creyó que su reelección significaba la propiedad del gobierno municipal, y la posibilidad de realizar cualquier capricho u ocurrencia. No había idea que no pudiese realizar, ya que su poder contaba con la ratificación ciudadana. Y así comenzó su segundo mandato, apostando todo su capital político a la construcción de un museo innecesario en momentos de crisis económica y sanitaria, y para lo cual requería un empréstito multimillonario. Hoy es una idea fracasada, que puso en evidencia un montón de ilegalidades cometidas por el Ayuntamiento, la Comisión de Hacienda del Congreso, el Congreso mismo, la Secretaria de Finanzas y el banco BBVA. Sin proyecto ejecutivo siquiera, no pudo iniciar el trámite de los permisos necesarios. ¿Cómo le aprobaron el endeudamiento toda esta cauda de instituciones? Andamos muy mal, ninguna instancia está cumpliendo su mandato.

Pero, aun así, luego del brutal tropiezo las ocurrencias continúan. Ahora quiere construir una planta de tratamiento de aguas a la carrera, otra vez sin proyectos ni estudios básicos. Y para rematar decidió instalar una rueda de la fortuna exactamente enfrente de la Basílica de Guanajuato en pleno centro histórico, como reto a la autoridad del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el cual ordenó el inmediato retiro del juego mecánico. Desquiciado por el nuevo fracaso, decidió vengarse de sus opositores y del INAH convocando a los asistentes a un concierto nocturno popular, a realizar un chiflido colectivo que expresa la conocida frase de: “chinga a tu madre”. Muy emotiva su iniciativa.

Un silbido por favor

El poder esta en la mente. La política son juegos mentales, en el que el poder se centra en las ideas, y si estas se comunican bien y llegan a auditorios receptivos, se gana una partida. Con el nacimiento de las redes sociales, la comunicación política se ha transformado profundamente. Ahora existe lo que los sociólogos llaman auto comunicación. Esto lo han experimentado ya los guanajuatenses, con el movimiento de redes de “Guanajuato somos Todos”, que impidió que un ayuntamiento, en complicidad con una empresa constructora, urbanizara los majestuosos cerros guanajuatenses que conforman un patrimonio paisajístico de enorme valor.

Hoy, los capitalinos nos volvimos a unir, para evitar un endeudamiento injusto, por 90 millones de pesos para construir un museo, carente de permisos y proyecto. La capacidad de auto comunicación por redes funcionó muy bien frente a los tictoks de un alcalde locuaz y desquiciado, que confunde a un Estado republicano, regulado por una Constitución, leyes y reglamentos, con una monarquía absoluta electiva, hoy en día inexistentes por anacrónicas.

Lo más dramático, es que el Partido Acción Nacional decidió subirse a la rueda de la fortuna con su alcalde, y si continúa apoyándolo en sus ocurrencias y acciones agresivas, habrá rematado desde ahora su fracaso en la capital de Guanajuato en las elecciones de 2024. Al mismo tiempo Eduardo López Mares, constatará que la construcción del bien común no solo depende de dinero y votos mal habidos. Algo impensable en el viejo PAN. La calidad de las personas cuenta mucho, porque es la garantía para tener buenos gobiernos.

Sueños de opio

 

 

 

 

 

 

 

GUANAJUATO, CAMBIO O DERROTA

Carlos Arce Macías

Después de la reciente derrota electoral del pasado domingo, la oposición no encuentra respuestas a su fracaso. No quiere entender que su oferta, basada en el enfrentamiento con el presidente de la República, no ha dado resultado. Tampoco comprenden que no son buenos opositores, que no saben desempeñar ese papel.

Pongamos como ejemplo a nuestra pléyade de panistas guanajuatenses, que han vivido en tiempo de vacas gordas. ¿Qué condiciones tienen para enfrentar a López Obrador? Son políticos, salvo algunas excepciones, oportunistas y acomodaticios, acostumbrados a recibir y ejecutar órdenes del gobernador. Cualquier fracaso de estos incondicionales, es atemperado por el salvataje del gobierno estatal. Pierden una contienda municipal, y se los llevan de directores o subsecretarios al estado. No están acostumbrados al trapecio sin red. Van a la segura porque esa es la seguridad que les confiere su indigna sumisión.

¿Así piensan enfrentar a las huestes del oficialismo federal? ¿Con soldados sin temple y valentía, que no están dispuestos a arriesgar su carrera política? Bajo esas condiciones nunca serán piezas que puedan mellar el avance de un gobierno un poco más autoritario que el estatal. Porque finalmente, los dos actúan de manera similar. Controlan los poderes legislativo y judicial. Uno intenta ser el país de un solo hombre, el otro es la entidad estatal de un solo individuo. No nos engañemos, el ejercicio del poder los ha emparejado y cada vez se parecen más.

López Obrador puede derrotar al panismo de Guanajuato. Tiemblen. Pero así es en una contienda electoral, todo es posible. Los astros pueden alinearse a favor de los personeros de la 4T, si logran reclutar un puñado de buenos prospectos para competir. Y puede tratarse de algún político desilusionado o despreciado en la asignación de puestos. O de algún ciudadano harto de la soberbia panista, decidido a acabar con la hoguera de vanidades azules.

El deterioro de esta clase política que nos gobierna en el ámbito estadual se palpa. Amigos del Instagram, se solazan abrazándose en los restaurantes de moda y publicitándose en redes. Sus corrillos sociales y su sectarismo resultan chocantes e insulsos. Se debaten entre ser influencers o políticos. De verdad se sienten importantes, cuando solo son peones de un mal jugador de ajedrez.

¿Influencers o políticos?

En la meritocracia que debería de regir el riguroso acceso al poder, pocos cuentan con las cualidades necesarias para ostentar cargos relevantes, como los de representar a los ciudadanos o para conducir administraciones complejas. Su encumbramiento se debe solo a la obediencia y homenaje a su jefe. Con ese ejército la batalla será muy difícil de ganar, y la futura administración estatal, en caso de victoria, estará condenada a la incompetencia e ineficacia. Será peor que ahora ¿No se han fijado que, a partir de la segunda década de este siglo, los gobiernos de Guanajuato se han deteriorado a paso acelerado? ¿Qué medidas se tomarán para que las cosas cambien? No hay nada nuevo en el horizonte, solo diciplina ciega a la instrucción decretada desde la cima de un gobernante atrapado en su torre de marfil.

Algunos guanajuatenses aún soñamos. Pensamos que debemos exigir competencia electoral dentro de los partidos y recambio de los perfiles tradicionales de candidatos. No queremos héroes, solo ciudadanos competentes, comprometidos a trabajar con honestidad en un gobierno frugal.

No requerimos milagros. Solo la renuncia a conformar redes de corrupción dedicadas a esquilmar los presupuestos públicos. Queremos un gobierno sensible a las necesidades de los ciudadanos, capaz de implementar políticas públicas eficaces. Pero para eso, debemos de impedir que sea solo una persona, la que decida e imponga a quién nos gobierne, porque ese es el camino al fracaso y la continuación de un Guanajuato violento. Dos sexenios lo comprueban.

Pasión por mostrarse en redes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FRENAR A MEDINA

Carlos Arce Macías

Algo muy grave está sucediendo en el Comité Municipal de León, el único resabio de panismo genuino en Guanajuato. Luego de presentarse ante los miembros más viejos y experimentados de ese partido, Carlos Medina Plascencia ha sido difuminado porque los comisarios que ahora mandan en la organización no comparten los puntos de vista del primer alcalde panista de León. Por lo pronto ordenaron retirar su conferencia de la página del partido y cancelaron la reunión de jóvenes con el primer gobernador panista de Guanajuato. No los vaya a alborotar.

Resguardar al Consejo de Sabios panistas de críticas indeseables

Y hay que analizar con cuidado estos hechos, porque revelan condiciones inéditas en las entrañas del panismo. Medina Plascencia, es quizá el exponente más icónico de este partido en Guanajuato. Pervive aún el reconocimiento a su extraordinaria gestión como alcalde y los frutos rendidos por su gubernatura, dándole a las elecciones guanajuatenses formalidad, orden y certeza, en aquellos tiempos de robo de urnas. Nunca ha enfrentado señalamiento alguno de corrupción. Esto destaca en estos tiempos, en donde esta generación de políticos encuentra, en los puestos públicos, la oportunidad de resolver los apremios económicos familiares para toda su descendencia.

Intentar desvanecer la figura de un político honrado, dice mucho de quién lo pretende hacer. No quieren voces disonantes. Imaginemos el escándalo que provoca un exgobernador que reflexiona sobre el respeto a la independencia de los poderes, y en su caso, la ilegal y negativa intervención del Ejecutivo en las decisiones de los diputados y magistrados.

Tremendo que alguien ose proponer un nuevo sistema de elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias en los partidos políticos, para combatir a la partidocracia que hoy pudre al sistema. Ese político debe de ser silenciado, sería la consigna de un panismo desnaturalizado y putrefacto.

La herejía toma forma, al compartir objeciones en contra de la decisión de la nueva alcaldesa, de establecer el llamado “Pase Verde” o accesos gratuitos los fines de semana a parques, deportivos y zoológico. Esto puede impactar en el presupuesto que permite sostener estos servicios y parece medida populista, argumenta el exalcalde, y eso altera los ánimos de la incondicionalidad lacayuna.

¿De verdad esta declaración puede llevarnos a censurar la presentación del experimentado político y empresario? ¿No se trata de una opinión válida de alguien que conoce el ejercicio gubernamental con precisión? ¿La alcaldesa requiere ponerle tapabocas a Medina? En lo personal, concuerdo con la decisión de Alejandra Gutiérrez, pero considero que son temas públicos que deben de discutirse de frente a la ciudadanía. Mientras más y mejores argumentos e ideas se aporten, mejor. Las políticas públicas hay que irlas construyendo desde escenarios críticos y abiertos, es lo más sano y enriquecedor.

Después, intentado justificarse, el jefe municipal azul, en coordinación con el presidente del PAN estatal, declara respecto a lo dicho por Carlos Medina: “Es su opinión personal que no comparte el Comité, desde nuestro punto de vista no refleja una realidad, pero respetamos su punto de vista, mas no lo compartimos”. Luego entonces, proceden a evaporar la conferencia del emisor de las críticas. Entendemos que Antonio Guerrero pretende ser ratificado en su puesto; invisibilizar a Medina Plasencia, puede ser un precio barato para lograrlo. Pero a costa de una desafortunada defensa, que provocará tensiones innecesarias a una presidenta municipal colmada de problemas. En lugar de matizarlos, los exacerba.

Acallar a Medina

Finalmente encontramos la clave secreta. El mismo Guerrero señala que Medina se adelantó al anunciar que competirá para ser consejero Nacional del PAN. “La finalidad del foro con adultos, que no es para que pueda ser utilizado como plataforma para otros fines…Escuchamos y estamos abiertos, pero hay límites marcados en reglamentos internos”. Sería interesante que Guerrero precise esos límites que aparecen en su confuso cacumen. No hay tales. Lo que si existe es la crispación en el Consejo Nacional panista por los señalamientos, recurrentes, de omisiones, control, ejercicios de gasto y definiciones políticas, realizadas por los pocos viejo-panistas que aún perviven en ese órgano partidista. Sin duda Carlos Medina Plascencia sería un personaje incómodo. Hay instrucciones para frenarlo.

Consejo Nacional a modo