TRANSPARENCIA Y DEMOCRACIA

Carlos Arce Macías

Corría el año 2000, días después de la elección que marcaría la transición a la democracia en México, cuando en el equipo jurídico del presidente electo Vicente Fox, se perfiló el proyecto que consistía en establecer en el país el equivalente a la “Freedom Information Act” que viene operando desde 1967 en los Estados Unidos. Por otra parte, en la Unión Soviética, a partir de 1985, se empezó a imponer por Mijaíl Gorbachov, una política de transparencia sobre las acciones públicas del gobierno, como parte de la llamada “Glásnost”, pieza fundamental para abandonar el oscurantismo estaliniano que imperó en el régimen comunista. En este contexto, el acceso a la información, resultaba imprescindible para lograr una democracia sin adjetivos (Krauze dixit), y el nuevo presidente estaba totalmente convencido de la necesidad de impulsar este proyecto.

Convencido de la transparencia

Discretamente, se operó en el seno del equipo la propuesta de adoptar una nueva política pública, para que toda la información del gobierno, salvo ciertas excepciones, pudiera ser consultada y entregada a las personas que así lo requirieran, sin condición alguna. Se trataba de colocar una pieza fundamental para lograr la plenitud democrática en el país, ya que la democracia no puede operar sin el conocimiento puntual de las acciones gubernativas. La carencia de esta cualidad en una administración pública, nos obligaría a  votar  a ciegas, y solo bajo las condiciones propagandísticas del gobierno en turno. 

Se pretendía dotar a los ciudadanos del derecho humano, a saber como se conduce y bajo que parámetros, la acción de sus gobiernos, a todos niveles: federal, estatal y municipal. Podemos afirmar que la reticencia a entregar la información que debe de ser pública, entraña el desprecio por la plenitud democrática y revela la preferencia por el autoritarismo más atroz. 

El dispositivo fundamental para que opere eficazmente una política de transparencia, se basa en la fuerza de la obligación a entregar los datos e información solicitada. Para ello se necesita que el impulso de petición este dotado de” fuerza ejecutoria”, equivalente a la judicial. Esto se logró en México, bajo el diseño minucioso de un Instituto de Acceso a la Información Pública (INAI) que garantizara esta característica. Sin el funcionamiento de esta entidad, autónoma de los gobiernos, no se propiciaría esta disposición toral para la generación de un régimen democrático. Cercenar el instituto de la transparencia, conlleva la renuncia a un régimen abierto a las libertades de sus gobernados. Ubicar la responsabilidad de acceso a la información en las entrañas de una secretaría, significaría ponerla a merced de los intereses más aviesos del presidente en turno.

El garante de la transparencia

Es por eso, que se debe impedir tocar al INAI, como lo pretende hacer el Ejecutivo Federal. Intenta destruirlo porque algo quiere esconder, y eso no es bueno para la nación. Pero también este artero ataque, no solo a una institución democrática, sino a todo un “Sistema Nacional de Transparencia”, nos instiga en Guanajuato, si queremos ser congruentes, a revisar y examinar las condiciones de operación de nuestro Instituto de Acceso a la Información Pública (IACIP). Preguntémonos: ¿Qué tan cooptado puede estar por el Poder Ejecutivo? ¿Qué fuerza están teniendo sus resoluciones para abrir información? ¿En que condiciones de acceso a la información nos encontramos los ciudadanos frente a nuestrosgobiernos estatal y local? ¿Qué tan extenso es el conocimiento de nuestro derecho a la información entre los guanajuatenses? ¿Cuáles son las condiciones de los archivos estatales y municipales, de donde se extrae la preciada información? ¿Cuántas peticiones han debido de litigarse por resistirse a la apertura? ¿Qué tan autónomo, vigoroso, asequible y bien armado se encuentra el IACIP? En pocas palabras: ¿estamos viviendo en verdad un régimen democrático en Guanajuato?

¿Que tan transparente es Guanajuato?

Sería conveniente que nos contestaran estas interrogantes, especialmente en la parte relativa a las contrataciones, la transparencia de los municipios y sobre todo en el ámbito de la seguridad pública y la procuración de justicia. Capaz que somos menos demócratas de lo que nos creemos. No vaya a ser.

Garante de la transparencia, garante de la democracia.
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GOBIERNO ABIERTO QUE DUELA

Carlos Arce Macías

 

El gobierno estatal de Guanajuato, no vibra. Parece un aparato apagado, que no provoca más función que la generada por la inercia. No comunica innovación, ideas nuevas, disposición de cambio, ante acontecimientos tan graves como los sucedidos desde las elecciones federales de julio del año pasado. De alguna forma debería de estar reaccionando, no debe de sujetarse a un estatus quo, que solo lo irá minando paulatinamente.

 

Para construir un gobierno que trepide, que se enganche con la ciudadanía, antes que nada, hay que desearlo, quererlo y apostar por los cambios necesarios. Se necesita un gobierno con ideas, piloteado por un equipo, no solo capaz, sino audaz; que no se detenga ante los retos que significan las nuevas ideas.

 

El viernes asistimos a la presentación del plan para generar un “Gobierno Abierto. La idea no es original, viene desde la administración del presidente Obama (Open Goverment Memorandum), pero resulta importante y oportuna para comenzar a motivar cambios paradigmáticos en nuestro estado. Sin embargo, se requiere de una gran fuerza política y de liderazgo, para lograrlo.

 

Pues resulta que al muy bien organizado evento, en el dignísimo escenario del Auditorio de la Universidad de Guanajuato, con participantes de organizaciones civiles, funcionarios, miembros de ayuntamientos, invitados especiales de entidades vecinas, y encabezado por el Rector de la Universidad de Guanajuato, la presidente del Instituto de Acceso a la Información Pública del estado, y en representación del Instituto Nacional de Transparencia, uno de sus más conspicuos comisionados; no asistió el gobernador, cuya participación estaba anunciada. Así como lo oye.

 

¿Qué tanto le interesa a Diego Sinhué Rodríguez la política pública de datos abiertos? ¿Qué compromiso asume ante los guanajuatenses para fabricar un gobierno transparente y de plena y genuina participación social? No lo sé a ciencia cierta, pero su ausencia significa ya, un pesado lastre para la implementación de esta idea innovadora y seductora para la sociedad. Desperdició una oportunidad de oro, para mostrarse preocupado por un cambio que tiene sentido estratégico.

 

Y es que todo esto importa, porque parte de la concepción misma de la democracia, tan acosada hoy, desde el gobierno federal, con sus apuestas autoritarias. Lo que debemos saber todos, es que la información del gobierno, no le pertenece a este, es de los ciudadanos. Esto, a través de un programa de comunicación intenso y extenso, debería ser conocido por todos los guanajuatenses. Así nos pondríamos al nivel, por lo menos, de los atenienses del siglo IV A.C. ¡Imaginen!

 

Sabido que la información nos pertenece, habrá que desatar la curiosidad ciudadana de saber que pasa con su gobierno: como planea, ejecuta, monitorea, evalúa, maneja las discrecionalidades de que estándotados los funcionarios, rinde cuentas y sanciona. Insisto, es el acicate de un sistema verdaderamente democrático, todo lo demás es simulación grosera.

 

Analicemos ahora los contenidos de la propuesta: 

 

Gobierno Ciudadano. Comprende un esfuerzo por mejorar la comunicación del gobierno con la gente, adoptando plataformas avanzadas de comunicación. Buen punto.

Parlamento Abierto. El uso de lenguaje ciudadano para que las personas comunes entiendan mejor al poder legislativo. El asunto me parece baladí, frente a los retos de un poder tocado por el nombramiento de un fiscal carnal. Primero debe intentar, si puede, recuperar un poco de la confianza extraviada. Naufragan.

Juzgar con perspectiva de género. Reconociendo su importancia, hay asuntos de mayor trascendencia en el Poder Judicial, como el seguimiento puntual de su autonomía y la eliminación de la influencia del Ejecutivo en sus resoluciones y procedimientos.

Mejora de Servicios Educativos. Se podría obviar, ya que el tema se subsume en el otorgamiento de mayor número de becas.

Modelo de Datos Abiertos. De interés para lograr formatos abiertos que puedan ser consultados sin problema. Va.

Transparencia Presupuestaria. Ese punto está cubierta desde hace años. Quizás solo se requieren pequeños ajustes. Ese trabajo lo realizó el CIDE desde 2013, a no ser que haya sido desactivado recientemente. Contaba con un módulo de explicación en formato ciudadano.

Impulsando tu crecimiento. Es la construcción de una plataforma para dar seguimiento a la alimentación y desarrollo saludable de los infantes. Considero que resulta trascendente para lograr mayor involucramiento de los padres en el cuidado de los hijos. Muy importante e innovador.

Gobierno Ciudadano. Con un fastuoso titulo, el proyecto se enfoca solo a la información sobre obras públicas y sus avances. León ya está en punta y puede ser el ejemplo para los demás. Si se transmutara el término a “gobernanza”, el titulo adquiriría un significado político de enorme relevancia, ya que alude al involucramiento de la ciudadanía en la toma de decisiones desde el gobierno. Se abriría un gran horizonte para abordar muchas ideas novedosas.

 

Hay que ser directos y decir las cosas con claridad: faltan contenidos retadores, que duelan, que saquen a los gobiernos (estatal y municipales) de su zona de confort. Que los obliguen a abrirse y dialogar, críticamente, con los ciudadanos. 

 

Sorprende que no haya tema sobre asuntos de seguridad. Hay que forzar el trabajo de transparencia y rendición de cuentas en la enconchada fiscalía estatal. Es la problemática más seria que enfrentamos. Acabamos de enterarnos, por ejemplo,  que altera las estadísticas de los delitos. Menudo gobierno abierto.

 

Casi todos nuestros municipios operan un sistema conocido por la teoría como Gobierno-Botín o “Spoil system, denunciado en Estados Unidos desde 1832 por el senador William Marcy, que en este caso, permite depredar, desde un ayuntamiento a modo, los presupuestos públicos a través de sobornos indetectables por las auditorías, puesto que se pagan en efectivo a los políticos y funcionarios coludidos. Mucho que ver con la apertura de datos de las áreas de desarrollo urbano, zona favorita para estas malas prácticas, específicamente en materia de usos de suelo, combinados con Medio Ambiente y el respeto a las superficies de preservación ecológica. ¿Sería mucho pedir la publicación, a una escala conveniente, de los mapas de uso de suelo de cada municipio guanajuatense y la digitalización de los trámites de autorización? Por allí podemos empezar.

 

En la administración pública, amor es presupuesto. Si tanto estima la política de Gobierno Abierto”, Diego Sinhué Rodríguez debería de corresponder con un presupuesto mayor para el IACIP. Con apenas una pequeña plantilla y un gran esfuerzo de sus funcionarios, mucho han logrado, pero poco podrán incidir sin el apoyo constante y suficiente desde el ejecutivo. 

 

Concluyendo, para que el gobierno se abra de verdad, deberá de doler, como en el ejercicio. Si no, no sirve.