EL PAN COMO PARTIDO SOVIÉTICO

Carlos Arce Macías

El Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), fue fundado por Vladimir Lenin en 1912. A partir del triunfo de la revolución bolchevique, en 1917, la Unión Soviética se consolidó como el primer Estado socialista de la historia. Desde la estructura del PCUS se controlaron todos los órdenes de gobierno. Fue especialmente intolerante con cualquier oposición o crítica interna, y la disciplina vertical se implantó desde su Secretariado General. Los designios de Lenin, Stalin, Jrushchov y Brézhnev, entre otros, eran acatados sin chistar o parpadear. La plenitud de la autocracia se fraguó desde ese modelo, reivindicado, décadas después por el nuevo imitador de los vetustos dirigentes soviético: Vladimir Putin.

Autocracia

En México, el Partido Acción Nacional, fue fundado en 1939 por Manuel Gómez Morín y Efraín González Luna, conceptualizándolo como escuela de ciudadanía, independiente del poder (sic), defensor de la dignidad humana y comprometido con la política, no como oportunidad de dominio, sino como capacidad y obligación de servir al hombre y a su comunidad. Su reto, generar buenos gobiernos que procuren el bien común. Su método ha sido la vida democrática interna, mediante diálogo, debate y discusión, acrisolada en agrupamientos de ciudadanos organizados que participan en la vida pública de sus sociedades.

Hay que ser claros, el PAN naciente, contiene simientes anti socialistas, como respuesta a las políticas económica, energética y agraria del gobierno del general Lázaro Cárdenas, quién había llegado al colmo de integrar, en la Constitución, la obligación de impartir una educación socialista. La nueva propuesta que se interpuso fue el humanismo y la capacidad técnica, manifiesta en el magistral escrito de Gómez Morín de 1940 llamado “Manifiesto a la Nación. Réplica a Lázaro Cárdenas”, en donde despedaza una a una las ideas fundamentales de cardenismo marxista.

Es por estos antecedentes, que llama la atención que el panismo guanajuatense empiece a ceñirse a los dictados de un autócrata, como lo hacía el vetusto PCUS. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Qué se nos perdió en el camino?

Sencillo. El motivo del desastre ha sido el abandono de las prácticas democráticas internas y el deterioro en la formación de los militantes, que deciden despojarse de las virtudes cívicas, para abrazar, sin reticencias, el uso del poder para beneficios personales. Solo así puede explicarse la operación de los miembros del PAN, que afiliados al gobierno en turno, se transforman en operadores políticos, capaces de fraguar cualquier estrategia bochornosa, con tal de asegurar el empleo y escalar en la pirámide burocrática estatal.

Así se ha conformado un PAN sin alma, carente de fuego interno para luchar por causas justas e ideales. ¿Por qué los jóvenes no se acercan al PAN? Pues porque el PAN no inspira, no provoca, no excita a la aventura que significa la lucha contra la injusticia, el mal gobierno y la corrupción. Porque el PAN, ha dejado de ser parte de la solución social, para incrustarse como el motivo de muchos de los problemas. Hay que decirlo en secreto, para que nadie se entere: porque el PAN es el gobierno.

Lo dramático: este gobierno estatal decidió transformara Acción Nacional de instituto político a marca cuasi comercial. Deplorable visión y peor comportamiento.Ganar elecciones regalando calentadores y tinacos, implantando la dádiva para clientelizar al pueblo, arrebatándole su ciudadanía. Un PAN inspirado en un priísmo cardenista, muy parecido a Morena, con bases en la autocracia soviética. ¿No se dan cuenta?

Y para rematar, desde el gobierno del estado, han decidido establecer la censura interna contra aquellos que se atrevan a criticar su gestión. Por lo pronto han borrado de la memoria video gráfica del PAN municipalde León, la plática de Carlos Medina Plascencia con los panistas viejos del municipio, esos que recuerdan un PAN democrático. No quieren dejar escuchar su voz, les temen a sus denuncias. Lo quieren condenar al silencio. Dudo que puedan.

La próxima semana Medina tiene una cita con los jóvenes panistas, será un reto. Habrá que ver si se sostiene esa reunión, o la cancelan por temor a la palabra. El PCUS tenia dentro de su estructura el “Komsomol”, su organización juvenil. ¿Eso es lo que desean para el PAN guanajuatense? ¿Que los jóvenes aprendan que el que obedece al admirado líder, no se equivoca y solo él marca la línea? ¡Terrible!

Censurar críticos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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DEL NACIMIENTO DEL PAN COMO TAPADERA

Carlos Arce Macías

Probablemente no lo sepa, pero el concepto de utilización de un partido político, como instrumento de cobertura para una red de corrupción, tuvo lugar en Celaya, Guanajuato, el 13 de enero de 2014. Su tiempo de gestación en el seno de la organización partidista fue largo, pero su alumbramiento resultó espectacular. Este periódico, el AM, extendió el certificado de nacimiento al revelar una grabación que contenía la petición de diputados federales de Acción Nacional de una comisión del 35%, por “bajar” 160 millones de pesos al municipio cajetero, para hacer obra pública, desde el ramo 23 del Presupuesto Federal. Los involucrados eran Luis Alberto Villarreal, su hermano Ricardo y José Luis Oliveros. Posteriormente se supo que Manlio Fabio Beltrones también participaba en el obscuro acuerdo. Aparte de Celaya, otros nueve municipios de Guanajuato estaban involucrados en el mismo esquema, aunque no se supo con precisión sus nombres. Curiosidad: muchas de las obras fueron realizadas por empresas constructoras de Sonora en Guanajuato.

Acta de nacimiento

El escándalo fue mayúsculo, el grupo parlamentario del PAN de la LXII Legislatura Federal, quedó señalado por su corrupción rampante en la repartidera de fondos federales. Acción Nacional, vio inmersos en el lodazal, al coordinador parlamentario y a su burbujade operadores, dentro de la que se ubicaba el diputado Ricardo Anaya, futuro candidato a la presidencia.

En Guanajuato, con pruebas en la mano, el gobernador del estado, Miguel Márquez, se quejó con la dirigencia partidaria, pero no inició ningún procedimiento de investigación al respecto. Su Procurador de Justicia, de apellido Zamarripa, permaneció estático, como si no hubiera pasado nada, y la extorsión no hubiera existido. Nimiedades, los legisladores federales solo pretendían cobrar en su beneficio 56 millones de pesos. El PAN estatal, a cargo de Gerardo Trujillo, enmudeció convirtiéndose en tapadera. No solo no hubo sanciones de ningún tipo, sino los artífices de los moches fueron premiados con candidaturas y entrega, en el caso de los Villarreal, del municipio de San Miguel Allende para que siguieran perfeccionando sus terribles métodos de utilización del poder.

Por si no se entiende con claridad, en esta sola acción queda al desnudo el importante hecho de contar con un procurador o fiscal a modo, que permita controlar la acción penal, en contra de presuntos delincuentes, claramente identificados, pero que pertenecen a una clase política intocable. Quizás por ello, sea complicado prescindir de sus servicios. El pacto de impunidad se materializó cínicamente, sin huella de vergüenza para los politicastros guanajuatenses.

Ayer nos despertamos con la noticia de que la senadora del PAN por Aguascalientes, Martha Cecilia Márquez Alvarado, renuncia a su militancia y al grupo parlamentario. La legisladora denuncia que Marko Cortés, el dirigente nacional del PAN ha tenido conocimiento de actos de corrupción de un gobierno (Alcaldía de Aguascalientes) emanado del partido, y su dirigencia no ha hecho nada para poner fin a las conductas deshonestas. Algo parecido a lo que sucede en Guanajuato Capital, con la diferencia que la senadora decidió renunciar antes de ser expulsada, sin importar su pertenecía al Consejo Nacional y ser miembro de la Comisión de Doctrina. Varias veces, ante el propio Consejo denunció con datos precisos y pruebas, la corrupción reinante en el ayuntamiento hidrocálido. Nada pasó y a nadie le importó, al igual que acá en el Comité Directivo Estatal, en donde Román Cifuentes recibió información puntual de las corruptelas y traiciones del actual alcalde capitalino. Solo se explica su silencio y respaldo al desleal y deshonesto, como omisión dolosa o complicidad explícita. ¡Pero he aquí la sorpresa! Como consecuencia de su proceder y como premio, sus padrinos lo hacen diputado federal y a su ad latere, presidente del PAN guanajuatense, el mismo trato que a los Villarreal. Tomen nota, esa es la calaña de nuestros directivos.

Y esta misma dirigencia, ahora amaga con expulsar aun montón de malos panistas. ¿Con que calidad moral lo intentan? Los que se quieran defender, permanecerán en Acción Nacional. No hay forma de correrlos, ni siquiera a los corruptazos que pululan en nuestras filas. Los lineamientos para procesar las sanciones fueron expedidos por la Comisión de Orden Nacional en 2016, la cual no posee facultades para ello. Ni eso pueden hacer bien.

P.D. Estupefacto ante la entrevista del gobernador de Guanajuato con Carlos Loret de Mola. Patético. ¿Por qué lo llevaron?

Entrevista

 

 

 

 

 

 

TREINTA AÑOS

Carlos Arce Macías

26 de septiembre de 1991

El día de hoy se cumplen treinta años de la toma de posesión del ingeniero Carlos Medina Plascencia como gobernador del estado de Guanajuato. Al mismo tiempo, conmemoramos la salida del PRI del gobierno estatal y el ingreso del partido Acción Nacional a conducir el destino de los guanajuatenses.

En su discurso ante el pleno del Congreso del Estado, el 26 de septiembre de 1991, Medina Plascencia destacó los siguientes puntos para lograr el cambio que se buscaba percutir en Guanajuato: respeto a la dignidad de la persona humana; ser autoridades honestas y trabajadoras, servir al pueblo, no servirse de él; ser promotores de la participación solidaria y subsidiaria; impulsar el fortalecimiento y autonomía de los municipios; establecer un sistema de trabajo basado en la confianza; impulsar la democracia y la justicia; lograr eficiencia y calidad; rematando con promover el bien común.

En su arenga, el nuevo gobernador de treinta y seis años de edad, planteaba las malas condiciones económicas del estado: la concentración poblacional en solo cuatro ciudades, y la enorme dispersión rural; un crítico binomio de un elevado índice de emigración desde la zona rural, contra una fuerte inmigración a zonas urbanas; un ingreso para los trabajadores, equivalente a las dos terceras partes del ingreso promedio nacional; distribución injusta del ingreso en 32 de los 46 municipios; y una agricultura en franco declive.

Describe también los retos sociales: una grave situación educativa que nos posicionaba en el lugar 24 a nivel nacional; más del 25% de los guanajuatenses sin servicios básicos; impacto en la calidad de vida por la contaminación; concentración del desarrollo en unos cuantos municipios y extrema pobreza de los habitantes del norte del estado.

En lo político había que salvar el encono electoral, provocado por las recientes elecciones, mediante cambios que permitieran contiendas dentro de un ambiente de equidad y verdad, que respetaran la decisión del pueblo. Quizás se trataba del reto más urgente.

Luego de tres décadas hagamos una revisión del tema económico. La entidad dejó atrás la agricultura tradicional y la fabricación de calzado basada en mano de obra baratísima. Hoy se ha consolidado la manufactura a un nivel de competencia global, con producción exportadora. Pero sobre todo destaca el sector primario de manufactura de alimentos, que se ha detonado como altamente exportador y generador masivo de empleos, muy por encima de la industria automotriz. El desarrollo ha sido difícil de desconcentrar del corredor industrial, sin embargo, más zonas del norte y sur del estado se han integrado a la nueva economía.

En lo social, se advierten los más serios retos para el estado. En 1990 nos encontrábamos en el último lugar en el importantísimo “índice de cobertura de educación media superior”. Hemos avanzado solo 7 lugares en seis lustros. Este rezago educativo, es el dique que impide a muchos guanajuatenses acceder a mejores empleos, especialmente en el área de la industria. El rezago en servicios básicos se ha ido estrechando al pasar del 25 al 11%. Pero la contaminación de agua y aire, se encuentran en una circunstancia crítica, que no ha sido enfrentada adecuadamente.

Para lo político, se logró crear y consolidar una institución independiente encargada de organizar profesionalmente elecciones equitativas y verdaderas, sin ficción en los resultados. Por desgracia, los afanes para lograr comicios limpios han sido infructuosos. Especialmente por la negligente Fiscalía para Prevenirlos Delitos Electorales, y la lenidad de funcionarios del IEEG, que permiten, impunemente, el condicionamiento, la compra de voto y una clientelización rapaz de los ciudadanos más vulnerable, por parte de políticos corruptos.

Por lo que respecta a los principios que guiaban inicialmente al gobierno, en cuanto a subsidiariedad y solidaridad, promoción de la autonomía municipal, trabajo basado en confianza, eficiencia y calidad, ha habido avances trascendentes e importantes. Pero en algo toral como el respeto a la dignidad, conducción honesta de la sociedad, servicio al pueblo, impulso a la democracia y promoción al bien común, los treinta años de panismo aún le salen debiendo a los guanajuatenses. El impulso de sus tres primeros gobiernos en estos rubros fue convincente. Pero las últimas tres administraciones han obviado esos compromisos. Se han ubicado en el lado obscuro de esta saga.

Nueva era para Guanajuato

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AMOR POR LA MUERTE

Carlos Arce Macías

En nuestro país nos enorgullecemos de ser bien machos, de no temerle a la muerte, de enfrentarla y retarla. La dibujamos con maestría de la mano de José Guadalupe Posadas, entregándonos una catrina. El día que se rememora a los muertos comemos y cenamos en los panteones, para suscribir nuestro valor frente a la huesuda. Somos unos valedores, no nos espanta la parca.

Posadas y la catrina

Pues así parece ser. Nos damos valor e inyectamos inconsciencia a nuestro talante. En ese desapego por la vida, esta empieza a mostrarnos una conducta enfermiza, cercana a la necrofilia. Especialmente durante 2020, la colección de difuntos ha crecido en cantidades tumultuarias. Nosotros tranquilos, nadie se agobia.

Como el gran escritor italiano Roberto Saviano lo plasma en el guion de la serie “Zero, Zero, Zero”, disponible en Prime de Amazon, o Guillermo Arriaga en su reciente novela “Salvar el Fuego”, el fenómeno de la delincuencia se nos cuela como la humedad, entre toda la sociedad, exacerbando la violencia y contaminando el ámbito de la política, hasta llegar a un ex secretario de la Defensa. 

La salvajada con que se mata, se entierran cuerpos en grandes fosas y se publicitan los asesinatos de miembros de cárteles enemigos, decapitándolos y cortándolos en pedazos, resulta innombrable. No es digno de la especie humana. No corresponde a seres que piensan y poseen un cerebro inteligente.

Pedacitos…

Solo en Guanajuato ya llegamos a los 4,043 homicidios, con la mano en la cintura. El presidente fustiga al gobierno panista contando de mes a mes el número de víctimas, para que los guanajuatenses vayan tomando nota de la tenebrosa numeralia y se sepan mal gobernados. En contraste, a nivel nacional, la proyección de asesinatos para este año ronda los 40,000 superando con creces los sexenios anteriores, a los cuales tanto critica el actual ejecutivo federal. Vamos espeluznantemente mal.

En cuanto a COVID-19, las cifras resultan trágicas para el gobierno central, “se aplanó la curva” festinaba López Obrador, y nada había de cierto al respecto. Ya sobrepasamos los 100,000 decesos causados por la pandemia. Las alarmas médicas se prenden y los hospitales empiezan otra vez a contar la disponibilidad de camas. Guanajuato ha enterrado a casi 4,000 contagiados.

COVID 19

La muerte ronda por donde quiera. Comparemos, contra las grandes conflagraciones mundiales, la cifra de 140,000 fallecimientos anuales en que nos situamos en el año que transcurre. En la guerra de Vietnam, Estados Unidos perdió 58,000 combatientes en casi dos décadas de batallas. En la guerra de Afganistán, los norteamericanos han perdido 2419 soldados, mucho menos que las “bajas”guanajuatenses por homicidios en lo que va del actual año. En el  conflicto con Irak, las pérdidas de soldados americanos, apenas compiten con los asesinatos guanajuatenses, 4497 soldados eliminados. Cifras impactantes, duras, que rasgan el alma.

Pero aún hay más noticias malas para México, hemos rebasado, juntando las muertes por COVID y los homicidios de 2020 (140,000), a las bajas de guerra que sufrieron los Estados Unidos durante durante la Primera Guerra Mundial: 117,000 combatientes, cuya vida se sesgó por las bombas y balas de los ejércitos del Eje.

Más muertos en México en un años, que americanos en la
Primera Guerra Mundial

Por ahora, nuestros gobernantes no sufren presiones extraordinarias por mantener al país con una cantidad inaudita de muertos durante el presente año. Somos muy machos, muy insensible, o muy imbéciles por tolerar y normalizar esta matazón. En México y en Guanajuato la vida no vale nada. ¡Viva la muerte!

CACHIPORRA

Carlos Arce Macías

Día a día, nuestro gobierno estatal se precipita a los abismos de la ingobernabilidad y la ineficiencia. El desgaste de la administración se acelera vertiginosamente. Cualquier periódico guanajuatense parece Alarma, al contabilizar las notas de asesinados, asesinadas, robos, asaltos y desaparecidos.  La violencia es un fenómeno macabro en nuestro estado. En tanto los diputados oficialistas vitorean a las autoridades encargadas de garantizar la paz pública. Para dementes.

Aparecen ya grupos de familiares en busca de padres, hijos y hermanos desaparecidos. Simplemente no volvieron. Ahora los diputados se enfurecen por la posible politización de estos hechos. En otros países, la multitud de desapariciones ya habrían causado la caída de cualquier gobierno, que no pueda brindar seguridad a la comunidad, función primigenia del Estado.

Pero en Guanajuato no. Apostamos a que una sociedad súper resiliente, se acostumbre a vivir inmersa dentro de un montón de homicidios diarios. Y así,  la autoridad deberá lidiar con la monserga de los parientes de las victimas que han desaparecido, que se esfumaron de la faz de la tierra. De pasmo.

Y resulta que una de las formas más inteligente que han hallado nuestras autoridades, es sacar la cachiporra y batir con ella a los molestos manifestantes que se atreven a preguntar por sus familiares y reclamar respuestas. Aparte se enojan y desesperan. Habrían de ser pacientes.

Represión

Y bajo la sombra de la estatua de la Santa Fe que da la bienvenida a los viajeros que arriban a Guanajuato Capital, tunden a los insensatos que bloquean el paso, y fracturan a una de las manifestantes. ¡Duro con ellos! Y luego de zarandearlos, capturan a varios revoltosos para recluirlos en los separos policiacos, incluyendo un visitador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Mano dura y la posibilidad de refundirlos en la cárcel por el delito de terrorismo, como ya se intentó en Cuerámaro. 

Y es que cuando se liquidan los mecanismos democráticos como son la representación política que asumen los diputados, cuando se pierden los contrapesos institucionales y la voluntad unipersonal impera en las funciones de gobierno, todo se va a la… El fascismo revive como síntoma directo de un régimen autoritario, desacostumbrado a rendir cuentas y asumir responsabilidades por los actos generados en el desempeño de su encargo.

Guanajuato no tiene liderazgo en su conducción de gobierno. El ejecutivo, en el último trimestre ha caído en el ranking de calificación de los gobernadores hacia los últimos lugares. Inusitado, ya lo supera Cuauhtémoc Blanco. Vamos fatal.

Muuuuuy abajo

Cambio de tema. Tramitología. Dice el encargado de Mejora Regulatoria que la entidad descolla en esa disciplina. Muchos trámites en línea, 130 para ser exacto, pero ningún trámite “duro”. Mientras debo de reforzar la validez de una copia certificada de una factura para dar de alta un vehículo, acompañándola, me dicen con : copia ratificada notarialmente del contrato de compraventa del vehículo; denuncia ante el Ministerio Público del extravío o robo de la factura original; certificación de la Fiscalía General de que la denuncia está en trámite. Todo esto, en un ambiente de pandemia y encontrándome dentro del grupo de personas vulnerables. Aparte, todo este farragoso proceso, no se encuentra estipulado en el Registro Estatal de Trámites y Servicios, violentando la normatividad en materia de mejora regulatoria. Solo se pueden aplicar los tramites, estrictamente consignados en dicho registro. Muy poco avance en esta materia. Los ciudadanos son enviados a las colas y al hacinamiento temerariamente, no importa el contagio. ¡Vaya gobierno!

¿Sin salir de casa?

EL ANTÍDOTO PERFECTO

Carlos Arce Macías

Demoledora para Guanajuato, resultó la reciente encuesta  sobre Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Los datos fueron funestos, resultó ser el estado con mayor aumento percibido de corrupción entre 2017 y 2019; el crecimiento fue del 80%.

Regresión peligrosa

La zona con mayor percepción de corrupción , resultó ser la policía (82%), seguida de los partidos políticos con el 78%, los diputados y senadores con  el 70%, el gobierno estatal con 65% y los municipales con 61%. Los datos arrojan el siguiente aserto: no estamos bien, las cosas no caminan correctamente, y lo que es peor, no se ven hasta ahora, verdaderos afanes por combatir con seriedad a la corrupción para mejorar nuestros gobiernos y diferenciarnos de la paupérrima administración federal. 

Como nos hemos cansado de sentenciarlo, los malos gobiernos son incapaces de crear buenas policías. El cauce en pos de la paz pública, se aleja cada día más de nuestra comunidad. Y es que el arreglo a tan trágica condición, depende esencialmente del saneamiento y compostura de los partidos políticos, también sumidos en una deshonestidad galopante, que evita la construcción de oposiciones efectivas y mejores administraciones públicas.

Sin embargo hay un buen augurio  que pudiera servirnos. Javier Corral, gobernador de Chihuahua ha lanzado su iniciativa PASO* que busca cercenar, de una vez por todas, la partidocracia que ha propiciado la zahúrda en que se han convertido los institutos políticos. Se trata de una iniciativa que establece la apertura de las candidaturas a los ciudadanos, quebrando de un solo golpe el pactismo y contubernio que actualmente se da dentro de los partidos, especialmente, en el caso guanajuatense, en el PAN.

Corral va a fondo. Propone que las candidaturas de todos los partidos sean votadas libremente por los ciudadanos interesados en cada opción. Todos a la vez, en una sola jornada electoral, organizada por la autoridad estatal. Nadie podrá asegurar candidaturas sin el verdadero apoyo de la ciudadanía; tan solo acordando, en lo obscurito, con los “liderazgos partidarios”, comprometiéndose a la entrega de canonjías, monopolios y privilegios, cuando se llegue al poder. Una secta política, por ejemplo, no podría ser, bajo este esquema, quién decrete el destino de todo un pueblo.

Un gran PASO

Se trata pues, de una reforma política que obligue a la celebración de elecciones primarias, la cualfortalecería a los ciudadanos y debilitaría las estructuras autoritarias que han propiciado la autocracia que hoy, desgobierna al país. La fórmula contra la pócima de la dictadura es sencilla: más democracia, mucha democracia, harta democracia.

La iniciativa del gobernador chihuahuense tiene otra gran ventaja: al reconstituir el tejido político de los partidos, permitiendo que los ciudadanos premien las virtudes cívicas contra las perversiones de los abusivos y ventajosos; el establecimiento de una verdadera política anticorrupción quedaría garantizado. Por otra parte, la ciudadanía se haría responsable directa, en su caso, de llevar a un impresentable a un puesto público. Para que después no se quejen.

Si Guanajuato de verdad quiere manifestarse como una sociedad moderna, digna de un gobierno eficiente y honesto, debería de exigir una reforma política, con elecciones primarias obligatorias, ahora. Solo así podrán seleccionarse los candidatos más potables para gobernarnos, y también para enfrentar a la dictadura que nos amenaza. Solo tenemos esta oportunidad. Hagámoslo sin titubeos. Es el antídoto perfecto para el veneno que tragamos en 2018.

*PASO (Primarias abiertas, simultáneas y obligatorias)

Partidos políticos corruptos

GUANAJUATO ¿CONTRASTE O ESPEJO?

Carlos Arce Macías

 

¿Cuál es el contraste o la similitud que existe entre los gobiernos de Diego Sinhué Rodríguez Vallejo del estado de Guanajuato y el federal de Andrés Manuel López Obrador?

 

El pasado miércoles tuve la oportunidad de exponer, ante un nutrido grupo de personas que acudieron al periódico AM, las condiciones en que se encuentra nuestro gobierno en relación al federal. A más de uno, sorprendió los puntos expuestos. Aprovechamos esta oportunidad para compartir esa presentación con nuestros lectores dominicales. Comencemos primero por algunas diferencias que identificamos, entre el estado y la federación.

 

Una de las más significativas consiste en la apertura hacia la globalidad y las  relaciones internacionales. Para Guanajuato son estratégicas, especialmente con países como Japón, Corea, Alemania y sobre todo Estados Unidos; en tanto la gestión de AMLO, es prácticamente pueblerina en este ámbito. Inseguro, el presidente le tiene pavor a codearse con otros mandatarios. Esta situación tiene sumido a México en un absurdo aislacionismo que frena la globalización regional.

 

Guanajuato, desde hace años ha mantenido una larga tradición en planeación gubernamental. Desde el IPLANEG, su instituto de planeación estatal, ha consolidado proyectos precisos que marcan pautas a seguir, junto con sus indicadores por cumplir. El último capitulo consistió en un trabajo conjunto con la Agencia de Cooperación de Singapur. En contraste, López Obrador, decidió tomar la pluma, y sin conocimiento alguno, desde su supina ignorancia, escribió lo que él cree que es un Plan Nacional de Desarrollo”, imponiendo a su gobierno un rosario de acciones incongruentes y postulados generales, sin referentes de medición.

 

Nuestro estado ha trabajado con denuedo en el ámbito de los servicios de salud. Los hospitales públicos guanajuatenses funcionan bien y los pacientes se encuentran satisfechos con su desempeño. Mientras, el desastre esta evidenciado en la administración federal. El presidente, enceguecido por el uso del poder, no tiene la más leve idea de la compleja operación de un sistema de salud. Por lo pronto, frente al reto de una pandemia mundial, ha dejado a los hospitales sin medicinas e instrumentos de trabajo. Los niños con cáncer están sufriendo las peores consecuencias. Una auténtica canallada.

 

En cuestión de punibilidad en relación con actos criminales, la reacción del joven gobernador ante unos disturbios generados en el municipio de Cuerámaro, fue la de procesar a los detenidos como terroristas, mostrando una faceta fascista inimaginable hasta ahora. En cambio López Obrador, ha manifestado una empatía sublime con los grupos del crimen organizado, prometiéndoles “abrazos y no balazos”, mientras liberó a un cabecilla del narcotráfico recién capturado. Vergonzoso.

 

Estos son los ejemplos de algunas diferencias, ahora pasemos a plantear las circunstancias que descubren las semejanzas, cuando los gobiernos se transforman en espejo uno del otro.

 

Tanto Rodríguez Vallejo como López Obrador concentran muchísimo poder. Leyes y reglamentos los dotan de una enorme cantidad de atribuciones que se resuelven desde su discrecionalidad y arbitrio. Si hoy México es el país de un solo hombre, Guanajuato también es el estado de un solo individuo: el gobernador.

 

AMLO es amo y señor del Poder Legislativo y sumamente influyente en el Judicial. Muy criticados han sido los nombramientos de ministros a modo, pero Guanajuato no es diferente. Diego es el pastor indiscutible de la mayoría parlamentaria en el Congreso del Estado. Es tan severo el yugo, que ha conducido al grupo panista al suicidio político, sosteniendo en el puesto a un fiscal impresentable. Sus nombramientos en el Poder Judicial, garantizan el pleno dominio de los intereses del ejecutivo estatal en la judicatura. Así, López y Rodríguez son almas gemelas, carentes de contrapesos institucionales, propensos a la arbitrariedad, y por ello, causas eficientes de que vivamos en una simulación republicana; en que la verdad desnuda, es que reina un autoritarismo rampante. Ninguno tiene frenos ni contenciones institucionales.

 

Los dos gobernantes, el federal y el estatal, tienen control sobre “su” partido y deciden candidaturas. Con esto se elimina la simiente democrática del sistema político. Como cabezas de la partidocracia dominante, bajo los auspicios del dedo elector, no existe posibilidad alguna de que alguien externo a su redil, pueda alcanzar un puesto de elección. A partir de ahí, los dos, Andrés Manuel y Diego Sinhué, eliminan el funcionamiento democrático del Estado.

 

La transparencia y la rendición de cuentas no es afán de estos mandatarios. El IACIP y el INAI, sendos institutos de transparencia, viven sus peores años. Con presupuestos raquíticos poco pueden hacer para introducir la transparencia como  un instrumento del control democrático del gobierno.

 

En cuestión de combate a la corrupción, no hay avances. Los sistemas tanto estatal como federal, son muy débiles, cuentan con recursos exclusivamente para su sobrevivencia. La eliminación de la corrupción por decreto, parece ser el camino de nuestro estado y del actual gobierno federal. Pregunta: ¿cuántos corruptos son perseguidos o duermen en la prisión en Guanajuato? Silencio.

 

La sociedad civil organizada era promovida y fomentada por los gobiernos guanajuatenses. Pero al igual que en el ámbito federal, en donde el presidente López ha festinado su desprecio por los grupos civiles, la costumbre individualista del ejercicio del poder, parece haber permeado en el gobernador Sinhué. Arrebatado, colmó de epítetos y descalificaciones al Observatorio Ciudadano de León, ante la temeraria propuesta de pedirle informes semanales sobre la situación de seguridad pública y violencia en ese municipio. La participación ciudadana y la gobernanza retroceden.

 

En cuanto a su relación con empresarios y magnates, ambos jefes mantienen sometidas a casi todas las organizaciones de emprendedores (COPARMEX y el CCE-León son la excepción). A López Obrador le alaban sus torpezas y a Diego no le dirigen reclamo alguno por su pobre desempeño. Comoditos todos.

 

Las burocracias con que operan tanto la federación como el estado, han sido convertidas en puestos provisionales para operadores electorales, y no posiciones reservadas para una casta profesional de funcionarios comprometidos con la eficiencia y eficacia de las administraciones. Esto explica, en parte, el mal  ejercicio del gobierno. No existe un servicio civil de carrera.

 

La tecnología y la innovación no son el desvelo de estos gobernantes. Los procesos de depuración de la regulación y digitalización de los procesos que tanto contribuyen a contener la corrupción, les son ajenos. En cuestión de ciberseguridad, PEMEX  y Secretaría de Economía ya fueron hackeados, mientras Guanajuato no posee ni siquiera una firma electrónica segura. En el hoyo.

 

Hay muchos más parecidos que diferencias entre los dos gobiernos, pero cerremos con la analogía más dramática: la seguridad pública. México se encuentra en medio de la peor crisis de seguridad, que nos lleva a números de homicidios dolosos exacerbados. Dentro de ese pandemónium, Guanajuato destaca, y por mucho, en el baño de sangre. Mientras nuestros diputados estales deciden no exigir cuentas a los encargados de la seguridad y contención del crimen, mejor les proponen un servil “acompañamiento”, no se vayan a sentir. Fin.

GUANAJUATO, RUTA SUICIDA

Carlos Arce Macías

 

Andrés Manuel López Obrador tiene exactamente donde quería a Diego Sinhué: contra la pared y acogotado. Pronto empezará la exhibición de un gobierno estadual oxidado, gobernado por una secta burocrática, imposibilitado para transformarse y cambiar, a fin de enfrentar una nueva realidad. A ello habrá que añadir los datos que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la SHCP, posee sobre exfuncionarios guanajuatenses desleales, alistándose para ponerlos en la picota en cuanto sea oportuno.

 

Poco a poco, nuestro inexperto gobernante estatal va entrando, candorosamente, a la trampa tendida desde el centro a los gobernadores de oposición: el recorte presupuestal. Habrá menos dinero para obras y apoyos a programas sociales en los estados, en tanto se engordan fabulosamente las bolsas presupuestales de la Federación. Para 2021, el reparto de dinero, ya no de dádivas en especie, va a estar canijo. Las masas beneficiadas deberán votar por su benefactor, si desean continuar recibiendo el efectivo, que a su vez sirve para condicionar el voto.

 

Entre tanto, los menos sagaces opositores, como parece ser el caso del gobernador de Guanajuato y del torpe alcalde de la capital del estado, se preparan para aumentar los impuestos, a fin de mantener una maquinaria añeja, poco eficiente, pero que sirve para sostener un aparato electoral desde el gobierno, que le ha permitido a lo que queda del PAN, ganar las últimas elecciones.

 

Acción Nacional se ha transformado. Ya no es un partido político alineado a una ideología y propietario de animosas recetas para transformar a nuestro país en una democracia funcional. Hoy no es eso. Está degradado y destruido, salvo quizás en León, donde todavía quedan resquicios de operación política, basados en la ideología propuesta por Gómez Morín y González Luna. Ahora en casi todo el estado, el PAN es una franquicia asignada a los que han podido pagar por ella, sosteniendo campañas políticas costosísimas, dedicadas a la compra y manipuleo de votos y al mantenimiento de oligarquías locales. 

 

Y allí van mansitos, transitando apacibles hacia el despeñadero. Como ballenas rumbo a la playa, condenadas a quedar varadas y sucumbir. En su mente, el reflejo de peligro está aturdido por la corrupción campeante en las administraciones municipales y en los lastres por desvíos de pasados gobiernos estatales. Quieren pervivir sin recurrir a un cambio radical. No entienden que la ciudadanía está harta de corruptelas organizadas desde los ayuntamientos, y de las tranzas, mecanizadas mediante moches, que son indetectables a las auditorías, pero sí pueden ser documentadas por sus enemigos, desde la temida UIF del gobierno federal. 

 

El ejecutivo estatal es incapaz de atreverse a solicitar un sacrificio político a sus funcionarios y empleados, para moderar los sueldos. Que se caiga el cielo antes que aceptar bajar sus salarios. También se insiste en mantener plazas, aunque sean excesivas e innecesarias. Hay más personal que el requerido, motivado por el pago de apoyos políticos. Tienen que mantener contentos a sus operadores políticos”. Estas circunstancias conforman la naturaleza de un gobierno del estado asimilable a un paquidermo, lento, pachorrudo e ineficaz. En la lejanía quedaron las épocas de una organización comprometida con los ideales, dispuesta a dar y sacrificarse en aras de la consecución de nobles objetivos. Hoy todo es ganar y obtener rentas del presupuesto público, incluso condenándose colectivamente a morir despeñados, antes que arriesgarse a variar radicalmente la conducción política y bajarse los sueldos, para así poder pedirle a la ciudadanía sacrificios fiscales.

 

Ese es el drama de un gobierno que no aprende de la experiencia en Baja California, en donde se sostuvo, contra viento y marea, la administración del corruptísimo Kiko Vega. Creían que nada cambiaría, que todo seguiría igual. El panismo acabó penosamente derrotado. Perdieron todo.

 

Ahora, Diego y Navarro deciden apuntar contra los ciudadanos. Les exigirán más impuestos, para sostener administraciones ineficientes y que muestran claros signos de corrupción. ¡Imagínense! Todo esto sucederá en tanto el irresponsable gobierno federal de AMLO le regala dinero a la gente. ¿Quieren saber quién ganará las elecciones? ¿De verdad no alcanzan a atisbar la trampa que les están tendiendo?

 

El alcalde de Guanajuato intentará mordisquear a los ciudadanos manipulando el impuesto predial, estableciendo altos valores de referencia a la tierra y revaluando estrepitosamente los predios para así aumentar la  recaudación. Solo falta que también se aventure aincrementar la tasa. Y todo porque añora sostener sus sueños constructivos, que le permiten negociar sobreprecios. Aparentemente, Diego ha escogido la misma senda.  Al enojo por la incontrolable violencia, originado todo en el empeño en mantener al mismo procurador ineficaz, ahora retará la furia ciudadana, que desatará el incremento de la presión fiscal. ¿Qué tal si condicionamos los aumentos a la baja substancial del crimen y la violencia? Sería lo justo.

 

Con una ingenuidad pasmosa están conformando el espacio ideal para ser derrotados por la cuatroté. Observen la ecuación política: un gobierno estatal que presiona y fustigaa los ciudadanos con altos impuestos, frente a un López Obrador, generoso (con los fondos públicos, claro) y dadivoso, que reparte dinero a manos llenas. Es obvio el resultado.

 

En tanto, indolente, el Titanic azul mantiene el rumbo frente al iceberg, se resiste a cambiar su ruta suicida. Se van a hundir. 

FALSOS TESTIMONIOS

Carlos Arce Macías

 

“La justicia es la verdad en acción”

Joseph Joubert

Moralista francés  

 

Hay diferencias radicales entre la política y el sistema de justicia. Como lo verificamos a diario, para la actual política nacional, la consciencia de la verdad es totalmente ociosa, resulta un chiste. Nuestro presidente nos ha mostrado, hasta el hartazgo, la forma de mentir sin recato alguno, lanzando al aire cifras increíbles, hechos no constatados, historias falsas y acusaciones difamatorias. La verdad ha sido expulsada de la realidad política. Y como nadie la exige, ni los ciudadanos la castigan, se continúa la propagación al infinito de la falacia. ¡Viva la mentira!

 

Pero todo cambia cuando se trata de la materia de justicia, en donde operan dos componentes muy importantes:

 

o El aparato de investigación y persecución de los delitos, perteneciente al Poder Ejecutivo.  
o Y el mecanismo de evaluación de las personas sujetas a proceso, para juzgarlas y sentenciarlas, asignando, en su caso, castigos y penas. Esta función se realiza desde el Poder Judicial.

 

En el ámbito de la justicia, la materia prima, es el conocimiento de la verdad. Nada mas lesivo para este componente gubernamental, que el intento de manipular o alterar la verdad. Por eso las leyes previenen y sancionan el perjurio, la falsedad sostenida en un proceso, cuando se ha jurado hablar con veracidad.

 

Por esa razón los abogados, los testigos, los inculpados, los jueces, la policía, los investigadores, los peritos y especialmente los fiscales, son esclavos de la verdad. Mal hará aquél funcionario que falsee hechos o mienta, porque estará fracturando la confianza en la justicia, y con ello, provocando serios y profundos daños a la operación del Estado a favor de la sociedad.

 

Durante la semana pasada, en el programa televisivo del politólogo Leo Zuckermann, “La hora de Opinar”, se presentó una entrevista con Eduardo Guerrero, especialista en Seguridad Pública. En el programa, el famoso consultor explicó como, desde la clasificación de homicidios, se alteran a la baja las cifras de los homicidios dolosos, para incluirlos como homicidios culposos cometidos “con otro elemento”. Se trata de una nueva categoría, totalmente tramposa, utilizada para encubrir la verdadera cifra de homicidios dolosos. La mala noticia para los guanajuatenses es que el estado que más recurre a esta perniciosa práctica es el nuestro. Solamente entre enero y febrero, clasificó como culposos 140 homicidios que deberían estar cargados a la cuenta de los asesinatos realizados con dolo. Así los datos generados por la Fiscalía General del Estado, intentan alterar la percepción de la realidad del crimen en el estado. Tratan de engañarnos, apuestan por la mentira y traicionan la verdad.

 

Como hemos dicho, la naturaleza de los funcionarios que laboran en las áreas dedicadas a la justicia, deben de estar dotados de un temple especial, acrisolados en un compromiso total con la verdad. Por ello, un Fiscal General del Estado, que miente y altera los datos de delitos, traiciona su naturaleza y pierde, ipso facto, la confianza depositada en él. ¿Cómo podemos confiar en un procurador que miente, y asegurarnos que no ha obtenido testimonios bajo tortura o que no falsifica hechos para consignar a inocentes como chivos expiatorios? 

 

Una sociedad no es digna de un Fiscal que haya mentido, aún cuando se trate “solo” de la estadística criminal. Se convierte en un gigante con pies de barro. Se desplomará llevándose consigo a quienes en él confiaron y le otorgaron su voto temerariamente. Triste futuro le espera a Guanajuato con un funcionario mendaz.

 

Pero hay más. Pop Lab, una instancia periodística recientemente creada, publicó el resumen de un interesante estudio del investigador de la Universidad Iberoamericana de León, Fabrizio Lorusso, especializado en temas criminales y policiacos, focalizado en Guanajuato. Los cuadros estadísticos muestran el drama delincuencial de la entidad, originado por la pésima administración en materia de seguridad del anterior gobernador. Irresponsable y descuidado, decidió apostar por una brutal  y criminal militarización de la entidad, bajo la advertencia de académicos, que le previnieron sobre la proliferación de la violencia ante la intervención de las fuerzas militares. Allí donde están los soldados es precisamente donde el zafarrancho ha sido más sangriento.

 

Mientras construía cuarteles, la policía languidecía. En el “Índice de Paz”, desde 2015, Guanajuato decreció hasta ocupar el lugar 27 entre las 32 entidades federativas. Para 2017, el estado contaba con 43.5 policías por cada 100 mil habitantes, cuando la media nacional es de 176. En agencias del ministerio público, la entidad solo opera 1.82 agencias/100mil en Guanajuato, cuando el promedio nacional es de 3.53. 

 

Pero retornemos a la trampa de los homicidios cometidos con dolo, disfrazados de culposos “por otro elemento”. Según el estudio de Lorusso entre enero y mayo, Guanajuato ha enmascarado ¡451 homicidios dolosos como culposos! El Fiscal por cinco ocasiones consecutivas, ha rendido falsos testimoniosestadístico, trocando la verdad por mentira, para presentar un panorama decreciente de homicidios dolosos. Hay que denunciarlo con contundencia: el actual Fiscal no merece estar donde está, miente. A Guanajuato le urge otro Fiscal.

GUANAJUATO Y SU PARTIDO ESTATAL

Carlos Arce Macías

En Alemania el sistema de partidos, específicamente quienes componen el centro-derecha, se organiza alrededor de la alianza entre la Unión Demócrata Cristiana Alemana (CDU) y la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU). La CDU opera en todo el territorio alemán, con excepción de la rica e industriosa zona sureña de Baviera, la cual posee su propia organización política de centro-derecha, la CSU.

Baviera es un estado (Land), parte de Alemania, en el que se ha desarrollado el segmento de la industria automotriz alemana, más exitosa: Audi, BMW y MAN AG (División de camiones de VW). También es sede de grandes complejos industriales como Siemens, Adidas, Puma así como de la aseguradora Allianz, copropietaria, con Adidas  y Audi, del cotizado equipo de futbol Bayrn Müchen.

Sus condiciones socioeconómicas y religiosas han hecho de la comunidad bávara una ínsula especial dentro de la federación alemana, al punto de configurar un sistema importante de partidos en su seno, hasta ahora gobernado por la Unión Social Cristiana, que ha mantenido su predominio, aún en los momentos en que Alemania ha sido presidida por la socialdemocracia (SPD).

Expurgo el referente bávaro, con el fin de encontrar el antecedente de un partido político estadual, que haya logrado armar un modelo político exitoso, defensor de la idiosincrasia regional, engarzado a un potente sistema económico ocupado por cuidar el desarrollo de su potencial industrial, lanzándolo a la conquista del mundo, no obstante su posición geográfica, en el centro de Europa, sin acceso al mar.

La crisis que actualmente asola a los partidos políticos tradicionales, luego de la aplastante victoria de Morena en México, provoca la necesidad de encontrar nuevas rutas políticas en el país y sus regiones. En este caso, hago referencia a Guanajuato, el único enclave panista, que resistió el flujo de la marea guinda.

Como ya han advertido varios politólogos, el futuro del PAN es especialmente importante para esta entidad. Victorioso a nivel local, el blanquiazul posee 25 de 46 municipios, entre ellos los más importantes y 21 de 22 diputaciones de mayoría, convirtiéndose por mucho, en el partido hegemónico del estado. Pero el futuro panista, a nivel nacional presenta un aspecto siniestro.

De acuerdo a los resultados electorales, el PAN está en peligro de desaparecer en diversos estados de la república. En Tabasco, ya perdió el registro, en tanto en Chiapas y Oaxaca, su debilidad  es palpable. Por otra parte, las perspectivas de reordenamiento interno de esta fuerza política, presentan serias dudas sobre sus posibilidades de éxito. La ruta estatutaria marca la celebración de comicios para finales de octubre, en donde se prevé una sangrienta contienda entre pragmáticos, cuyo resultado será una herida mortal.

Esta es la ecuación panista: el enfrentamiento entre dos grupos. Por un lado el grupo en el poder, dueño de una ambición desmedida e inconsciente, que se niega a dejar los espacios directivos, no obstante la aplastante derrota sufrida. Por la otra parte, el grupo de gobernadores, encabezados por uno de los personajes más torvo y obscuro dentro del panismo, que utiliza para ganar elecciones, las más viejas y reprobables prácticas antidemocráticas. Ante este panorama no habrá arreglo ni recomposición posible. El desastre esta en puerta.

Solo queda una tenue esperanza para lograr un pacto basado en el sentido común, el acuerdo para establecer una pausa consensada, que elimine temporalmente la contienda interna y permita construir un espacio de dialogo y reconciliación entre los grupos enfrentados, bajo un liderazgo confiable, exento de ambiciones hacia el futuro.

Pero como esta solución se advierte difícil de lograr, Guanajuato debe de tomar providencias. Una de ellas, la más trascendente, es plantear la posibilidad de romper su dependencia del PAN nacional, cuyo destino quedará severamente comprometido cuando su dirigencia pierda el apoyo de gobernadores y buena parte de la militancia corporativizada. Las bancadas en la Cámara de Diputados y en el Senado se dividirán y veremos la emigración de legisladores a otras fuerzas partidarias. Bajo estas condiciones, estaremos ante una organización política marginal, que difícilmente recibirá la atención de algún subsecretario de Gobernación.

Para encarar tan fragoroso reto, vale analizar con total seriedad la conformación de una fuerza política estatal, que trasvase el poderío azul, a una formación de naturaleza regional sólida y potente, que evite la contaminación de los ánimos derrotados y claudicantes de la actual dirigencia nacional, entrampada en la conflagración fraterna. El actual PAN de Guanajuato caminaría solo, pero tendría en sus manos su destino.

A su vez, la formación de un partido estatal ofrecería la oportunidad de ajustar muchas distorsiones. Sería el momento propicio para conformar un padrón confiable y moderno, refrendar la democracia interna basada en una competencia leal, bien regulada y sin trampas. También se podrían introducir nuevos postulados, propios de organizaciones de vanguardia, fundamentadas en plataformas digitales, capaces de entablar diálogos públicos con sus militantes, así como capacitación electoral y educación cívica de alta calidad. Se abrirían amplios horizontes para imaginar e implementar nuevas formas de hacer política. Se introduciría un nuevo fenómeno en la construcción del siguiente sistema de partidos en México, quebrando el lastre centralizador y abonando a la creación de un nuevo y diferente federalismo.

El destino de Guanajuato, no puede estar marcado por los despropósitos de una dirigencia nacional del PAN miope, despistada y ensoberbecida. El partido estatal puede estar vinculado ideológica y programáticamente a Acción Nacional, pero también puede cortar los amarres en el momento en que sea pertinente y oportuno, ante la posibilidad del naufragio irremediable de la organización. El ejemplo de Baviera resulta inspirador. Más vale prevenir que lamentar.

@carce55