NEO MOCHES

Carlos Arce Macías

Explico el término. Se trata de las nuevas acciones que se llevan a cabo en un gobierno para construir un sistema de contrataciones que permita la obtención de moches de manera ágil y sencilla. Es pues, esencialmente un sistema de trámites rápidos, que son utilizados para pactar comisiones ilegales con los contratistas corruptos que hacen negocios con una administración pública.

Moches más sencillos de conseguir

Sobre el gobierno federal y su predicador de la austeridad monacal, se ciernen ahora borrascas y tormentas, motivadas por el posible tráfico de influencias al pactar contratos entre una empresa petrolera norteamericana, con antecedentes de corrupción internacional tipo Odebrecht, y PEMEX. El asunto cala tan profundo, que mancha gravemente, el antes límpido plumaje de nuestro gobernante. Su hijo mayor y su nuera hacen negocios bajo la figura del conflicto de interés. Eso se llama corrupción y así se encuentra enmarcado en la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA), que impide a las empresas estadounidenses relacionarse con clientes bajo este esquema. La corrupción vuelve, una vez más, a convertirse en un tema toral en la vida política mexicana.

Y mientras todo esto sucede en el ámbito federal, en Guanajuato un amigo personal del gobernador en turno, se ve beneficiado con la adquisición a precio de ganga, de un terreno de un kínder oficial, añorado para ampliar su mansión. Igual, conflicto de interés que debe de ser descifrado por las autoridades y castigado hasta sus últimas consecuencias.

Pero atención, el estado del arte en cuestión de corrupción es el rediseño de los moches en el nivel municipal, cuestión que tiene como antecedente la operación de diputados de la LXII Legislatura, para “bajar” recursos a municipios guanajuatenses. Todo esto se vio descubierto por un histórico reportaje del AM, así como ahora sucede con el trabajo periodístico de “Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad” para denunciar las casas de Houston del hijo del presidente. Por eso es importante la labor del periodismo de investigación. Resulta temible para los políticos corruptos.

Y si bien, cualquiera pensaría que nuestra clase gobernante tomaría escarmiento con lo ocurrido en Celaya y gran parte del Bajío, o lo que sucede en Houston, Texas, ahora corroboramos que los crimínales sucesos, no les espanta el sueño.

Lo que es peor, el gobernador, la secretaria de gobierno y los diputados, no apreciarán como falta, el escandaloso asalto a la Comisión de Adquisiciones del gobierno municipal de Guanajuato Capital. No solo eso, ya lo avalaron, porque en el CDE del PAN está muy al pendiente de todos los sucesos de la capital, controlando a cada regidor y síndicos con la finalidad de que no “se les salgan del huacal”. Y allí están presentes en los cabildos azules en donde se preparan las estrategias del ayuntamiento y se fuerza el voto favorable de síndicos y regidores panistas, a las ocurrencias del truculento alcalde.

En la capital del estado ha sido fácil construir los “neo moches”, de manera más avanzada que en Celaya en el 2013. Ahora se ha obligado a la Comisión de Adquisiciones a renunciar a sus funciones, cediéndolas a la decisión unipersonal para otorgar contratos de manera directa, al Coordinador General de Administración, un operador político de origen priísta y de ingrata memoria, llamado Ludovico Mata, que en las pasadas elecciones le ofreció al PRI un millón de pesos por ubicar a su esposa en el primer lugar de su lista de regidores.

La política es cuestión de $$$$$

Con este cambio que sumisamente autorizó el propio Comité, ahora Ludovico podrá asignar todos los contratos con montos de hasta 3 millones de pesos, de forma automática. El trámite de medianas obras públicas, compras, arrendamientos, asesorías, consultorías, proyectos ejecutivos, etc., será expedito y sin retrasos. El moche se pacta por fuera, y no deja huella dentro de la contabilidad municipal. Eso ya lo sabemos.

El gobierno estatal, inmutable, será testigo de honor de como la corrupción se sublima cínicamente frente a su hiriente lenidad. El ejemplo se esparcirá pronto por toda la región. La corrupción seguirá avanzando en Guanajuato.

Operador político para el PAN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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RECUENTO Y DECEPCIÓN

Carlos Arce Macías

Comienzo pidiendo una disculpa por utilizar la primera persona en este texto, pero el relato la requiere. Intento describir, desde la experiencia personal, la saga que mi generación ha vivido para lograr la transición democrática que requería Guanajuato y el país.

Mis padres fueron panistas de larga data. Se conocieron en el PAN en 1952. Desde la remota infancia y posteriormente durante mi juventud, los relatos sobre elecciones y los reclamos al autoritarismo del régimen, eran usuales en conversaciones de sobremesa y pláticas familiares. Así me enteré de cómo la firma de mi madre, fue alterada durante la campaña, en Guadalajara del doctor Ramiro González Luna, dándole el triunfo al PRI; al substituir fraudulentamente el acta de la votación distrital.

No olvido el enojo de mi padre, cuando fue representante del PAN en una sección electoral rural, y regresó agraviado porque un grupo de delincuentes llegó a la casilla, pistola en mano y apuntándole, se robaron las urnas en las que aparentemente iba ganando la oposición.

Llegaron los tiempos de universidad, y con ello el reencuentro con Luis Felipe Bravo en la Universidad de Guanajuato. Comenzó la lucha dentro del claustro universitario por acotar la captura de liderazgos estudiantiles para el PRI, hasta desembocar en el movimiento de “Anarquía Feliz”, con el que acabamos las elecciones de “mesas directivas” en la escuela de Derecho. Bravo Mena las calificaba como elecciones“canchancleras”, que debían ser abandonadas por rancias y arcaicas. Ganamos.

En 1988 comenzó la campaña de Manuel Clouthier a la presidencia de la República. Su apasionado discurso y su firmeza, en compañía de un personaje singular, Vicente Fox, me convencieron totalmente de que había que participar en la contienda electoral ayudando a mi partido, el PAN. Allí reencontré a un viejo conocido de la familia, Diego Fernández de Cevallos y conocí a Carlos Castillo Peraza.

Luego arribé a la regiduría del ayuntamiento de Guanajuato, a comenzar la dura lucha local contra la corrupción galopante de la administración municipal, bajo la batuta de un arquitecto que se auto asignaba, descaradamente, obra pública. Al mismo tiempo asumía funciones de asesoría jurídica en el comité estatal del PAN, en apoyo de la temprana campaña de Fox por la gubernatura de Guanajuato. Me tocó enfrentar el desaseo electoral, ver de cerca la operación fraudulenta de la elección, fui testigo de decenas de contiendas electorales municipales, en las que algunos panistas llegaron a abrazarse por muchas horas de las urnas, para evitar así el conteo de boletas ilegales introducidas mediante la técnica del taqueo. Fue una contienda sorda y compleja, que la viví como representante del partido en la Comisión Estatal Electoral. Días continuos sin dormir, armando denuncias electorales, mientras comenzaba la resistencia civil y las marchas multitudinarias hacia la capital del estado, para cercar al tribunal electoral. Después vino la caída del sistema y el interinato de Carlos Medina en Guanajuato.

Ya como diputado estatal, tuvimos que solventar las maquinaciones de 22 diputados priístas contra solo 7 panistas. Con mucha vehemencia defendimos la gestión de Carlos Medina Plascencia contra los bloqueos y ataques parlamentarios, urdidos muchos de ellos desde el propio gobierno estatal. Finalmente nos avocamos a diseñar una propuesta innovadora para realizar elecciones, inspirados en las organizaciones de países como Costa Rica, Uruguay y Chile. Fue una gran iniciativa, construida con cuidado, que merecería una puntual investigación histórica. Tramitamos la aprobación de una nueva ley electoral en intrincadas y difíciles discusiones con la Secretaría de Gobernación al mando de Jorge Carpizo y su asesor principal: Fidel Herrera Beltrán. Después hubo que acudir a pactar con el PRI, liderado por José Francisco Ruiz Massieu. Medina Plascencia lo concreto un día antes del asesinato del destacado político tricolor.

Vinieron luego tiempos memorables con la formación de la Asociación Mexicana de Municipios (AMMAC). La brillante gestión de muchos alcaldes panistas, decididos a terminar con la corrupción local y modernizar sus administraciones, desterrando cualquier posibilidad de moches y deshonestidades. Destacaron Héctor Osuna, Ramón Galindo, Rogelio Sada y el inolvidable Eliseo Martínez. Gran parte del triunfo del 2000 se debió a las buenas y decentes administraciones municipales, iniciadas por Ruffo, Barrio y Medina, y secundadas por otros gobiernos serios y honestos.

En 1995 llegaron las nuevas elecciones para elegir gobernador. Vicente Fox barrió en esa elección, y no se requirió, como en 1991 sustentar una defensa del triunfo de Acción Nacional. No quise incorporarme al gabinete local. Decidí continuar mi labor como director ejecutivo de la asociación de municipios, asesorando jurídicamente al gobernador del estado en consultas puntuales.

Nuestra llegada a la LVII legislatura federal, en 1997 marcó un hito histórico. Por primera vez el PRI perdió parte de su poder, al dejar de tener el control del presupuesto. Hubo muchos problemas para coordinarnos como oposición y lograr darle gobernabilidad a un gobierno seriamente herido. Propusimos entonces reformas para profundizar al federalismo y al municipalismo con la creación, a solicitud de Medina Plascencia del famoso ramo 33 del presupuesto federal. Tuvimos también que pasar tragos amargos y aprobar el FOBAPROA. Descubríamos que en los gobiernos hay más momentos malos que buenos.

En el año 2000 terminó mi participación en la política guanajuatense. También abandoné las actividades en áreas políticas para dedicarme a aprender cuestiones de derecho y regulación que solo pueden ser comprendidas en ciertas zonas de la administración pública federal. Siempre me he conducido con congruencia y manteniendo mi convicción por los ideales que enmarcan la actuación panista. Trabajo actualmente para solventar mis necesidades familiares, no me hice rico durante mi desempeño en la administración pública. Mi orgullo y el de mi familia son la honradez y el esfuerzo realizado para servir al país.

Este es solo el recuento de los afanes personales para lograr un mejor gobierno, pero habría que multiplicarlo por miles de personas que sacrificaron tiempo familiar, dinero, esfuerzos y conocimiento por imponer la democracia en Guanajuato, hacer efectiva la separación de poderes y la representación política de los ciudadanos.

Por lo anterior, resulta profundamente decepcionante ser testigo de la conducta de los actuales diputados estatales panistas, en uno de los eventos más vergonzosos que he contemplado durante mi larga vida política: la comparecencia ante el Congreso del Estado del Fiscal General. Las loas, los apoyos, las delicadas salutaciones y el embeleso utilizado para dirigirse al “Señor”, dan nausea, su apoyo, vómito. Mientras, 31 guanajuatenses eran acribillados en las últimas horas. Sangre.

Única pregunta a contestar: ¿Sus resultados?

MEJORAR LOS TRÁMITES DEL GOBIERNO

Carlos Arce Macías

La maldita epidemia que nos tiene confinados en nuestras casas, el miedo de acabar intubados, pero también la brutal incertidumbre respecto al futuro económico de los trabajos, negocios y servicios, de los cuales nos mantenemos, hace que agradezcamos cualquier mensaje positivo que surja durante estos días.

Me refiero al anuncio de la implementación de trámites digitales en una plataforma de vanguardia, experta, que utiliza inteligencia artificial para automatizar procesos y eliminar drásticamente la intervención del funcionario público, lográndose la posibilidad de realizar el trámite completo desde un teléfono inteligente, una tableta o computadora. Esto lo está presentando el gobierno local de Chihuahua, para beneficio de su ciudadanía.

Trámites desde el celular

El ciberespacio es una zona segura frente al COVID-19. La digitalización de los trámites que los particulares realizan en los municipios, es el método seguro para garantizar la “sana distancia” evitando contagios generados por largas colas y estancias prolongadas en espacios cerrados, en espera del desahogo de un pago, registro, licencia o permiso. Mantener estas condiciones, resulta criminal, durante la pandemia que padecemos. Pone en peligro a los ciudadanos y a los propios empleados gubernamentales.

Por eso, la solución es ubicar el trámite en el ciberespacio, logrando que se desarrolle de punta a punta, complementado con el uso de firma electrónica avanzada, para lograr que los interesados no necesiten presentarse físicamente ante una instancia gubernamental, pudiendo realizar los pagos desde las plataformas bancarias. 

Un montón de gobiernos, con descaro, presumen que ofrecen trámites digitales, cuando solo hay en sus páginas electrónicas machotes de solicitudes, para ser descargadas e impresas en casa u oficina, para luego tener que presentarse en ventanilla. Nos mienten, eso no es gobierno digital, es un embuste.

Pero descubramos la trampa completa: la mayoría de los gobiernos, salvo contadas excepciones, se resisten a implementar una política eficaz de Mejora Regulatoria. Esta consiste en la revisión concienzuda de los trámites y la regulación que los produce, para ver si cumplen con sus objetivos y si los procesos sonlegales, sencillos y amables con los ciudadanos, de tal manera que sean de fácil cumplimiento. Aquí aparece el timo. Consiste en la fabricación de procesos farragosos, complicados y tardados, que eviten que muchos particulares cumplan requerimientos innecesarios para realizar ciertos negocios, actividades o establecer empresas. Sobresalen especialmente los registros de proveedores, los trámites de desarrollo urbano, de medio ambiente y las licencias de funcionamiento. Se evita una basta competencia privilegiando a unos pocos jugadores.

Regulación urbana, siempre complicada

La corrupción, anida en los trámites y sus normas mal hechas (a propósito). Por eso, antes de digitalizar se debe realizar un análisis profundo de mejora de cada proceso. Este es el requerimiento imprescindible para que se generen beneficios para todos, y no solo para unos cuantos.

¿Cómo saber si en su municipio hay una convicción verdadera a favor del mejoramiento y simplificación de los trámites? Es muy sencillo. La Mejora Regulatoria rechina. Se oye en toda la administración. Pone incómodos a los funcionarios. Hay destituciones del personal resistente al establecimiento de mejoras. El ambiente laboral se tensa.

Si no ha detectado ese fenómeno en sus gobiernos, entonces se encuentran en una zona de confort, que evidencia que el cambio y la modernización no interesan a su administración. Todos están contentos, y seguramente las prácticas corruptas respecto a los trámites y las ineficiencias, seguirán prevaleciendo a costa del tiempo y dinero de los ciudadanos. Si digitalizan esos tramites, será peor.

En México tenemos solo dos municipios , uno con más de 100 trámites y otro con más de 50, digitalizados de punta a punta pero carentes de análisis profundos de impacto regulatorio. Luego viene Chihuahua con un puñado, pero con un trabajo de mejora y simplificación realizado a fondo y en tramites muy complicados como alineamiento y número oficial, licencia de uso de suelo, licencia de construcción y resolución ambiental, acompañados de un plan de comunicación ciudadana. Están disponibles en celular.

No nos equivoquemos, el chiste es desterrar la mala entraña, la simulación y el contubernio con los beneficiarios de trámites complejos. Digitalizar sin mejora regulatoria no sirve.

Demoliendo laberintos burocráticos

LOS GOBIERNOS Y UN BICHITO

Carlos Arce Macías

Una pandemia (epidemia mundial) es una dura prueba para cualquier sociedad, pero especialmente para su gobierno. En pocas semanas, comenzamos a tener un lienzo que nos plasma las fortalezas de cada dirigencia nacional y sus carencias. Iniciamos el periodo de expansión explosiva del virus y en Méxicoya estamos en fase II de contingencia. Veamos las condiciones respecto a nuestro entorno.

GOBIERNO FEDERAL.- Nos atrapa el coronavirus en nuestro peor momento. En 2018 tuvimos la oportunidad, en una reunión privada, de oír una seria advertencia del ex secretario de Salud, Julio Frenk, quién es, sin lugar a dudas una eminencia en el tema de salud pública. Informaba la peligrosa intención del nuevo gobierno, de limitar los presupuestos en el sector salud, eliminar el seguro popular y debilitar dramáticamente los servicios de control epidemiológico, lo cual acarrearía enormes peligros para el país. Nadie pensaba en ese momento que las decisiones presidenciales, al poco tiempo, llegaran a ser tan devastadoras, produciendo recortes irresponsables del financiamiento a los institutos nacionales de salud, al IMSS y al ISSTE. En los últimos meses, el deterioro del sector se ha ido agravando a límites impensables, como el desabasto de medicamentos para el tratamiento de cáncer en niños. El ambiente que se respira hoy en el sector, es de desánimo superlativo.

Julio Frenk

Todo el sistema sanitario ha sido criminalmente debilitado y es entonces cuando aparece en el horizonte uno de los retos mas estremecedores para la vida humana, en esta década por lo menos: el coronavirus COVID-19. Y nos toma a los mexicanos en el momento más inoportuno, con un sistema de salud destruido y descabezado (en los hechos no hay Secretario de Salud) y bajo el antecedente de que el subsecretario López Gatell, encargado del tema, es mal recordado por sus nefastas indecisiones durante la epidemia de Influenza H1N1 de 2008. Por otra parte, nuestro aparato científico está hecho trizas por una política científica torpe que intenta ser sustituida con “limpias” de chamanes, en lugar del apoyo serio y decidido para la ciencia y la tecnología.

Bajo esta reflexión, el entorno federal nos anuncia un desbarajuste burocrático, que difícilmente conducirá a buen puerto nuestra nave. La grave situación no es en sí la enfermedad, sino el colapso de los servicios de terapia intensiva y hospitalarios, que por insuficiencia conducirán a un incremento notable de defunciones. Los cálculo actuariales más recientes corridos bajo un modelaje del Instituto Tecnológico de Massachussets(MIT) arrojan más de 700,000 muertos para el país en caso extremo, si no se toman las medidas adecuadas. Pero el presidente es terco y obstinado, y aparte lo festina, resistiéndose a adaptarse a la implacablerealidad, apostando mejor por su ilusióntransformadora. Mal para todos.

López y López

GOBIERNOS ESTATALES.- Las condiciones de los gobiernos estatales son diversas. Aquí juegan las aptitudes organizacionales y profesionales de cada administración estadual. Pero por lo menos un puñado de entidades, las más reacias a aceptar la destrucción institucional generada desde el centro, tendrán que hacer acopio de presupuesto y disposición de servicio de su personal, para paliar la disfunción del gobierno nacional.

La experiencia china rebela que la clave para controlar los efectos más nocivos de la enfermedad es la detección temprana de portadores iniciales dentro de una circunscripción. A eso deben de avocarse los esfuerzos estatales, a contener el contagio y a mantener operativo su sistema de salud para los casos de alta gravedad.

Las universidades y particularmente las escuelas de medicina y enfermería deben participar activamente en estas acciones. Los servicios de emergencia deben estar capacitados, equipados y listos para acudir a los llamados de auxilio. La organización para procesar pruebas de infección del virus, llamada PCR o Acción en Cadena de Polimerasa, debe de ser surtida, verificada y aplicada con máxima precisión, de ello dependen cientos de vidas. Todas las medidas oportunas que atrasen el contagio masivo deben de ser desplegadas.

Inteligencia Epidemiológica, Guanajuato

GOBIERNOS MUNICIPALES.- Como siempre, la parte más ruda recaerá en el gobierno local. Su desafío será el de mantener operativos los servicios municipales, especialmente el suministro de agua, para propiciar la higiene que recomiendan los especialistas de la salud. Los grupos más vulnerables y con mayores riesgos clínicos, serán los más susceptibles de padecer contagios intensivos, habrá que tratar de neutralizar esta correlación.

Es en ámbito comunitario en donde se gesta y se puede administrar de mejor forma el monitoreo de casos sospechosos. Nadie conoce mejor el territorio que el gobierno municipal, es por ello, que resulta el más propicio para planificar las rutas de las brigadas de salud. La cobertura de datos e información con que cuenta una alcaldía por la simple acción de vigilancia de la policía municipal, la convierte en el medio idóneo para intentar detecciones tempranas de portadores.

Mantener el gobierno operativo, a partir de ahora, requiere sobre todo de medios electrónicos que eviten la presencia física y aglomeración de los usuarios en ventanillas y despachos. Es un buen momento para engrasar los procesos digitales de trámites, para poder funcionar de manera más o menos normal. Son sistemas, que contando con firma electrónica avanzada, por ejemplo, presentan la ventaja de evitar la manipulación de expedientes y hojas de papel, en las que viaje el coronavirus cómodamente. Los avances tecnológicos pueden aportar rutas seguras para continuar trabajando con cierta regularidad, mientras la emergencia pasa. Las reuniones virtuales y los trabajos home office deben acoplarse a nuevas rutinas. Lo importante es que los servicios fundamentales se mantengan en funcionamiento.

La ciudadanía digital reduce riesgos

La pandemia que enfrentamos, mostrará con crudeza todas las fallas administrativas de nuestras instituciones, especialmente en el área de la política pública de salud. Como siempre el abandono de los servicios que cubren emergencia, irresponsablemente desdeñados por los municipio, se evidenciarán sin clemencia. Las capacidades de suministro de víveres y energéticos debe de ser garantizada y la vigilancia de PROFECO, en cuanto se declare emergencia nacional, debe de iniciarse para evitar aumento injustificado en los precios de los alimentos e insumos de primera necesidad.

Gobiernos municipales infames, cuyo único impulso es la corrupción, no tienen cabida en momentos tan críticos para la vida local. Se requiere apresurar el recambio, especialmente de alcaldes ineptos y desleales con su pueblo. No debe de tolerarse los gobiernos-botín, tan propensos a los moches, como los que se han instaurado en muchas localidades. Aquí el trabajo de los congresos estatales para proceder de manera urgente a revocar mandatos, debe darse de inmediato. La verificación de una correcta aplicación del gasto es imprescindible para tener un desempeño más eficiente. No estamos jugando, los malos gobernantes deben ser remplazados lo más rápido posible. De esa medida dependen las capacidades de una comunidad para enfrentar en mejores condiciones la crisis que tenemos encima.

Compra de zapatos al doble de precio y baja calidad

Finalmente, solo a través de una coordinación de acciones intergubernamentales, se podrán lograr avances efectivos para combatir el proceso pandémico, en tanto la ciencia avanza y nos suministra las vacunas o los medicamentos para combatir la nueva mutación viral. Ojala que el residuo de científicos que han sobrevivido al acoso del actual gobierno central, puedan hacer algo para engancharnos al tren de la innovación, en que viajan los países avanzados, en pos de eliminar el terrible bichito que nos amenaza mortalmente.

Detección y contención del contagio

Otro Informe

Carlos Arce Macías

Luego de hacer un corte en su discurso, el gobernador, desde el atril, entró en la parte final de su alocución. Al preparar esta última pieza oratoria, tendría que esforzarse por comunicar de manera asertiva, con absoluta convicción. Su asesor principal en este tema, un viejo político, protagonista de mil batallas y de carrera prístina en la política, le había aconsejado, -a diferencia de su joven grupo de comunicación propicio a realizar presentaciones alegóricas y carnavalescas- el retorno a lo básico, a la utilización de esa herramienta netamente humana que es la palabra. La conexión con su público debería de ser oral, borrar las imágenes para que se substituyeran con un discurso finamente articulado, vertido poco a poco, con precisión milimétrica, para lograr convencer que se actúa en el sentido correcto. Había que evitar distraer con pantallas danzarinas, comentó el asesor, se necesita la palabra de fuego, la que convence y funde el hielo de la apatía, para que sea escuchada por los ciudadanos. En los momentos críticos, los estadistas cincelan el mensaje en su público, a través de una construcción oral directa, sencilla y sin recovecos. En esta ocasión los guanajuatenses deben quedar convencidos de que hay un gobierno que tiene rumbo y programa para provocar un cambio anhelado por todos.

Los novatos funcionarios, formados en ambientes académicos poco profesionales, no entendían al maduro preceptor. “Una imagen dice más que cien palabras”, advertían lanzando el conocido cliché que lleva a los políticos a inventarse shows multimedios, en lugar de intentar una comunicación política seria y profunda. El gobernador, no obstante su novatez y sin una formación política labrada por el cincel de las derrotas, descalabros, acuerdos y victorias, situaciones que forman el carácter de un verdadero dirigente, intuía la necesidad de apegarse a las razones que argüía con pasión el experimentado maestro.

La parte final del mensaje al pueblo guanajuatense comenzó. Las primeras palabras salieron un poco titubeantes, pero la dicción se compuso de inmediato y la claridad oratoria recobró su brillo:

“Conciudadanos, vivimos un cambio de época. Poco de lo que antes servía es funcional en estos momentos. Debemos estar dispuestos a transformaciones radicales. Las condiciones que guarda la política estatal resultan inoperantes para esta nueva realidad. Por eso propongo cambios de fondo, ahora los detallo:

Primero considero que debemos impulsar una alternativa social que privilegie sobre cualquier condición, el respeto a nuestros derechos fundamentales. Esto es importante, porque a partir de ahí inicia el funcionamiento de un Estado Constitucional de Derecho. No neguemos la realidad, la sociedad solo puede funcionar si hay confianza entre las personas y con el gobierno. La confianza es la seguridad de que los acuerdos se cumplen y las reglas se respetan. La corrupción rompe la confianza al substituir la ley por las prebendas , las mordidas y los compadrazgos. Su peor expresión es la impunidad, cuyo combate esta a cargo de la nueva Fiscalía General del Estado. El fortalecimiento de la Procuraduría Estatal de Derechos Humanos, estará garantizado. Buen presupuesto y autonomía plena, nos deberán ofrecer a los guanajuatenses un espacio propicio para respetar los derechos de cada persona. Solo de esa forma se construye una sociedad más justa e incluyente.

Hemos extraviado los valores republicanos. Un mandatario no puede decidir el destino de su pueblo de manera arbitraria, por eso requiere de contrapesos, expresados desde hace siglos en el balance entre Poderes. Renunciamos a intervenir en la vida interna de las otras instancias constitucionales. El grupo parlamentario mayoritario, desde ahora se encuentra en la más absoluta libertad de asumir sus responsabilidades plenamente. Propondré una modificación legal, a fin de que los secretarios de estado, puedan ser citados a debatir, explicar y proponer cuestiones relativas a su ejercicio, sin necesidad de recabar la anuencia del gobernador. El Poder judicial, deberá de resolver su camino, sin consultar, desde ahora, con su oráculo tradicional: el ejecutivo. Las propuestas de nuevos magistrados, deberán de replantearse, con el fin de que emerjan de un Colegio Judicial conformado ex profeso para realizar esa misión, garantizando la independencia de ese Poder.

Nuestro actual sistema de partidos está totalmente desacreditado, no funciona ni cuenta con la empatía ciudadana. Por eso propondremos la obligación de realizar elecciones primarias dentro de los partidos, mediante el voto ciudadano, que deberán llevarse a cabo durante una única jornada electoral para todos. De ese proceso surgirán las nuevas candidaturas, las cuales estarán abiertas también para ciudadanos independientes. Estaremos construyendo un nuevo sistema de partidos a nivel estatal, que nos garantice que cada fuerza política proponga para los puestos de elección popular, al mejor de sus militantes o simpatizantes. Solo así la democracia empezará a volver a nuestro entorno.

El buen gobierno comienza en el ámbito local. La conducción de nuestros municipios se ha ido degradando a un nivel insostenible. Por eso encargaremos a la Universidad de Guanajuato, a su Campus capitalino, una propuesta transformadora de la vida municipal. Podemos pensar, por ejemplo, en una recomposición de los ayuntamientos; en la elección de regidores por distritos locales; la categorización de municipios para diferenciar sus capacidades y por lo tanto las atribuciones asignadas. El ámbito municipal nos ofrece una extensa gama de ajustes, para asegurarnos mejores gobiernos hacia el futuro. Debemos intentarlo.

Por último, ofrecemos la instauración de un sistema de transparencia y rendición de cuentas, bajo una instancia que no dependa directamente del ejecutivo estatal. Un titular cuya propuesta surja de instancias académicas acreditadas y ratificado por nuestro Congreso. Quién conduzca los trabajos de la Secretaría de la Transparencia y Rendición de Cuentas, debe de poseer características muy especiales para afianzar en el quehacer cotidiano del gobierno, la total apertura de sus entrañas a los ciudadanos. Su papel es ofrecer la “verdad” de la gestión gubernamental, a fin de que los gobernados decidan castigar o premiar nuestro desempeño.

Por el momento es lo que tengo que informar y proponer, para que a través de cambios estratégicos bien pensados y mejor implementados, accedamos a un nuevo panorama prometedor para Guanajuato. Los invito a acompañarme hacia el cambio, solo así habrá destino teñido sobre el manto de la esperanza”.

El informe terminó. Hubo un silencio largo. En el Congreso del Estado, sede del evento, el gobernador levantó la mirada, mientras observaba los rostros sorprendidos de la audiencia. El reto estaba lanzado y la ilusión sembrada. Ya había motivos para luchar.

EL MUNICIPIO EN LA CUATROTÉ

Carlos Arce Macías

 

El municipio es un ente olvidado en la visión de cambio de la llamada cuarta transformación. La concentración de poder en el presidente, hasta ahora su principio y final, su alfa y omega, su ser, su todo, impiden la promoción de ideas, más allá del voluntarismo desplegado por el ejecutivo federal.

 

El Estado mexicano, en su concepción descentralizadora, presenta tres ámbitos de gobierno: el central, el estadual y el municipal (Federación-Estado-Municipio), de los cuales el menos desarrollado es este último. La contienda en el siglo XIX entre el poder central y los estados, dejó su marca la hasta nuestros días. Por su parte las autoridades municipales no han sido capaces de construir acciones concertadas para reclamar sus fueros. Han sido continuamente ninguneadas por la federación y sus propios estados.

 

El gobierno central siempre ha sostenido que en aras del artículo 116 de la Constitución, los municipios son tema de los estados, algo parecido a pensar que la entidad federal es la mamá de unos pollitos llamados municipios. Nada más iluso.

 

México aún no parece despertar a nuestra realidad actual. El país está poblado en derredor de ciudades. El 80% de la población vive en núcleos urbanos. El campo se ha despoblado paulatinamente en el transcurso del siglo XX. Las ciudades marcan hoy la pauta, sin embargo, ha sido un proceso poco atendido por parte del Estado mexicano y sus congresos.

 

En el año 2000, con el triunfo del PAN, las perspectivas eran muy halagüeñas para los municipios. Vicente Fox construyó su victoria, no por estados conquistados, sino por ciudades ganadas. El PAN dominaba las grandes ciudades mexicanas. Las había gobernado muy bien, durante el último decenio del siglo XX. Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Ciudad Juárez, León, Torreón, Tampico, entre otras hasta que se logró la victoria en lo que se llamó el corredor azul en el Estado de México. Allí comenzó la debacle. Todo lo que se relacione con el EDOMEX, se contamina con corrupción. Es infeccioso. 

 

En aquél momento se esperaba una época dorada para el gobierno de las grandes ciudades. La enorme derrama de recursos hacia los estados, preveía presupuestos robustos que se utilizarían para modernizar los centros urbanos. En muchos casos esto ocurrió, pero en otros, lo que se empezó cimentar fue una organización mafiosa dedicada a la expoliación de los gobiernos locales.  Obtener una posición como alcalde, síndico o regidor, significaba la garantía de realizar cualquier negocio y traficar influencias. 

 

Los estados, salvo unos cuantos, acrisolaron bandas de funcionarios, dirigidas por los propiosgobernadores, dedicadas al saqueo. Las administraciones panistas no solo no fueron capaces de combatir y transformar ese entorno, sino que aprendieron y copiaron,  muchas de las mal mañas de sus adversarios priístas.

 

En el 2012 los atlacomulcas, una tribu salvaje, depredadora de las arcas públicas, llegó al gobierno federal. Colonizaron, en posiciones clave la administración, y saquearon impunemente municipios, estados y a la propia federación. No se entiende, pues, el manto de impunidad que se ha garantizado, desde el nuevo gobierno, para la perniciosa pandilla saliente.

 

Hoy, motivados por el hartazgo a gobiernos deshonestos, dejamos atrás la esperanza de un verdadero cambio, y comenzamos a vivir la peor gestión económica y administrativa de los tiempos modernos. El gobierno federal depende de la voluntad mañanera del presidente. Solo lo que el ordena en sus publicitadas comparecencias ante medios, se intenta realizar. Es un gobierno hermético a las ideas externas. Únicamente lo que sanciona el presidente es acometido por su ineficaz y rala burocracia. Y lo que realmente interesa, es construir, no gobernar. A las pruebas me remito: Santa Lucía, Trenecito Maya y Refinería de Dos Bocas.

 

Pero si bien, muchos estados han sido los precursores de esta forma personal de gobernar, los municipios no parecen haberse quedado atrás, aunque sean de distinto partido. La obra pública, la que genera moches, es lo que realmente importa. En el camino quedan olvidados el caudal de servicios, comenzando por el de la seguridad pública, que deben prestar. Lo interesante es construir lo que sea, pero construir.

 

Ahora surgen muchas críticas a la conducta bravucona y ocurrente del nuevo presidente. Se detecta la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio. Nuestros gobiernos locales, están sujetos, no a los planes y programas que garantizan la gobernanza municipal, sino también a ocurrencias que pueden competir, en su escala, con las de AMLO. 

 

En mi pueblo por ejemplo, mientras se incendia un tiradero municipal que contamina con lixiviados los cuerpos de agua de nuestro entorno, donde la basura se recolecta ineficientemente, el alumbrado público es inexistente en muchas zonas, el transporte público es de los peores en el estado, pero sobre todo, en donde la seguridad pública se ha visto menguada a un nivel intolerable, por la simple y sencilla razón de que no contamos con un cuerpo de seguridad profesional, la prioridad de nuestro miope gobiernito local, es la construcción de un museo para las célebres Momias de Guanajuato y rehabilitar una deteriorada plaza de toros de propiedad privada. Olé. Allí están nuestros santa lucías y Dos Bocas. Igualito que el Peje. Hacer obra pública para que deje dividendos obscuros.

 

El caso de las momias, lo he sostenido hasta la saciedad, me parece un esperpento. Que una ciudad base su turismo en la exposición de cadáveres al público, resulta indignante. Propongo una idea: podríamos complementar la macabra exposición con una buena selección de fotografías de momentos agónicos de parientes de los miembros del ayuntamiento. Sería una elegía al morbo, como todo lo relacionado con esa perturbadora exposición. Todo para vender chácharas en un tianguis anexo. Degradante.

 

Gestar un cambio profundo en las administraciones municipales no está en la visión de la cuatroté. Por eso, si en algo se debe de centrar el contraste con gobiernos de otra marca, debería de ser por el predominio en la técnica para gobernar y tomar decisiones pertinentes, de operación eficiente, de transparencia y rendición de cuentas. En un gobierno verdaderamente diferente, debería privilegiarse la planeación, programación, monitoreo y auténtica participación ciudadana. Las organizaciones de la sociedad civil, deberían estar en auge. Pero eso no pasa en mi pueblo. Solo imitan al presidente. La misma gata…

HABLAR CON UN ROBOT

Carlos Arce Macías

 

En el capítulo anterior: Antes de las vacaciones, escribí un editorial titulado “Urbanismo Negro”, en el que relataba la conferencia del doctor Manuel Castells sobre su próximo libro “La Corrupción del Estado en América Latina”. En el identifica las fuentes que producen corrupción y destaca, entre otras, la explosión urbana y el crecimiento de las ciudades. Con claridad expone como desde los instrumentos de planeación y regulación urbana, se genera gran parte de la corrupción que nos envicia.

 

El artículo lo  construí complementándolo con el ejemplo de la problemática urbana de Guanajuato Capital, en donde la voracidad comercialpor desarrollar áreas que deberían ser respetadas como preservación ecológica, y la degradación de las últimas administraciones municipales, capturadas por los magnates locales, mantienen en vilo a las organizaciones de la sociedad civil, listos para reaccionar políticamente. Entonces prometimos que en esta pieza editorial, compartiríamos la forma en como la tecnología puede ayudar a controlar el grave deterioro de la función pública y frenar la corrupción dentro del gobierno, para permitir la generación de bien común. Aquí va.

 

Nueva tecnología: En 1969 el hombre llegó a la luna. A raíz de la exploración espacial se desarrollaron un serie de adelantos tecnológicos que hoy son parte de nuestra vida diaria. Entre estos avances se encuentrala capacidad de cómputo automatizado y las telecomunicaciones inalámbricas.

 

Con el paso de los años, fuimos testigos de cómo las tecnologías evolucionaron, substituyendo edificios enteros destinados a equipo computacional, por pequeñas máquinas personales capaces de almacenar, en solo una parte de su memoria, toda la programación de una misión espacial. Al mismo tiempo, se expandió el uso de la comunicación  celular, evolucionando de grandes aparatos del tamaño de un ladrillo, a pequeños artefactos que caben en la palma de la mano, y desde los cuales operamos una red sofisticada de redes sociales. El culmen ha sido la integración del cómputo con la transmisión de datos, en un aditamento denominado Smartphone o teléfono inteligente. Con eso, el mundo ha cambiado radicalmente.

 

Lo más curioso es que mientras la civilización avanza a pasos agigantados, en estos lares, continuamos uncidos a viejos modelos que pueden ser superados tecnológicamente de tajo. Uno de ellos es el control de la regulación (normas y disposiciones que operan sobre los ciudadanos) a través de la política pública de Mejora Regulatoria. Allí se encuentra una clave, muy importante, para empezar a disolver las prácticas de corrupción que tanto nos dañan, y que mantienen postrados a nuestros gobiernos locales.

 

Los trámites para lograr permisos y licencias que deberían democratizar la generación de negocios para todos, en pueblos y ciudades, han sido privilegio de unos cuantos. El trámite es la manija que abre y cierra mercados, entre otros el del desarrollo urbano. Mientras menos burros, más olotes, reza el refrán. Así operan los mercados y se controlan las ganancias. Mientras menos desarrolladores urbanos y constructores, se concentra más el ingreso y la fuerza en unas cuantas empresas. En Guanajuato por ejemplo, desde hace 30 años solo existen tres corporaciones capaces de construir obras importantes de infraestructura ¡Inusitado! Eso corrobora el esquema perverso que denuncia el sociólogo Manuel Castells en su nuevo estudio.

 

Consideramos que ha llegado el día de cortar de tajo la competencia desleal, a fin de que los mercados se abran y el desarrollo de las ciudades se ciña a los intereses comunes y se respete estrictamente la planeación urbana y sus medidas de protección ambiental, por el bien de todos y el futuro de nuestras comunidades.

 

Esto se puede hacer desde la introducción de nuevas plataformas para gestionar trámites, que se han desarrollado a partir, no de distribución de flujos de trabajo (BPM), sino de generación de células de información. Hasta ahora, las administraciones públicas se sentían  cómodas, operando a través de los ya vetustos sistemas en los que el funcionario seguía habilitado para tomar decisiones y definir el resultado de los procesos a voluntad, caldo de cultivo para la corrupción.

 

El nuevo salto tecnológico, consiste en la introducción de un nuevo método de operación a través del proceso de gestión del conocimiento, denominado en inglés  “Case Based Reasoning” (CBR), que sustituye a los añejos BPM‘s, basados en administración de flujos de trabajo. 

 

La adopción de estos cambios, hace toda la diferencia. El nuevo sistema se basa en establecer un diálogo hombre-máquina, emulando al funcionario, y por sí resuelve todos los problemas que un trámite puede presentar. También cuenta con capacidad para formular automáticamente los oficios correspondientes, debidamente motivados y fundamentados legalmente. Así la participación del funcionario se reduce significativamente. Su espacio de discrecionalidad se acota, y con ello las posibilidades de corrupción. Más allá, los nuevos sistemas comprenden la capacidad de aprender, por medio del proceso de machine learning”; esto es, que el sistema va aprendiendo de los casos que se le van sometiendo para ser tramitados, convirtiéndose en el funcionario más experto en el proceso que realiza. De plano, la inteligencia artificial, llegó a la administraciónpública. Lo de hoy es comunicarse con un robot, que administra y resuelve la petición, conforme a Derecho. No es ciencia ficción, es ya operación habitual en muchas administraciones locales en diferentes partes del mundo.

 

Con estos avances nos sumergimos en una nueva era política: la ciudadanía digital, mediante la cual, podremos resolver casi cualquier trámite, vía nuestros dispositivos celulares. ¿Qué necesidad tenemos de acudir a oficinas públicas a hacer colas, gastando tiempo, dinero y esfuerzo? Ninguna. En países como Estonia, solo tres trámites, requieren de presencia física: matrimonio, divorcio y compra-venta de inmuebles.

 

La buena noticia: Estos nuevos sistemas que anticipan el futuro, están al alcance de nuestra mano. De hecho, el municipio de León, único en el estado, los adquirió desde hace varios años. Solo falta sacarles provecho, para ponerse a la vanguardia, en la competencia para lograr ser la administración más eficiente de México, consiguiendo controlar la corrupción, siempre presente en las administraciones gubernamentales, pero también multiplicando su eficiencia y mejorando su recaudación.

 

Conclusión: Si bien el hombre pudo llegar a la luna, nosotros aún no hemos podido resolver en nuestro entorno más próximo, el problema de tramitología y corrupción. El área más frágil del gobierno municipal es la de Desarrollo Urbano. Las nuevas tecnologías son el antídoto para el control de la corrupción y el logro de la eficiencia gubernamental. Se abre la puerta a la ciudadanía digital, la interacción entre ciudadano y gobierno se debe hacer mediante teléfonos inteligentes. Los novedosísimos sistemas ya fueron adquiridos y pueden operar a plenitud en muy breve tiempo. Ya estamos en condiciones de hablar con el robot. Este es el instrumento más potente para garantizar el imperio del bien común, sobre los intereses particulares. ¿Qué esperan entonces?

SEGURIDAD PÚBLICA, altos costos por cubrir.

 

 SEGURIDAD PÚBLICA, SOLO CON ESFUERZO FISCAL

Carlos Arce Macias

Los malos gobiernos no producen buenas policías. Es algo que los ciudadanos debemos aprender e internalizar. La naturaleza del crimen organizado es la colaboración que le brindan los gobiernos. Malos políticos están involucrados con el, brindándole cobertura y manteniendo las condiciones de seguridad en franca debilidad, para permitir la operación de los grupos delincuenciales sin estorbo alguno.

La corrupción política y gubernamental debe de ser combatida, no solo para que los políticos no se enriquezcan, sino en defensa propia, para lograr la formación de cuerpos policiacos verdaderamente eficaces. Nuestra seguridad, y la de nuestros hijos lo reclaman. La corrupción es el caldo de cultivo ideal para el crimen.

Una de las estrategias más recurrente y peligrosa, armada desde órganos estatales o municipales, incompetentes para asumir la dura función que tienen a su cargo, es la de vender plazas a algún grupo y permitir que este se encargue de “limpiar” la localidad de adversarios, y así dar la impresión de que la seguridad mejora. De ahí las ejecuciones en cascada. Otras veces se trata de conflictos entre los carteles por el control de una ruta o ciudad. Más de lo mismo: ejecuciones por docena.

Lo que queda claro, es que cuando esto sucede, las fuerzas locales encargadas de la seguridad, muestran una debilidad crónica para enfrentar a los delincuentes. Tienen un problema operacional, y eso es evidente a los ojos de los ciudadanos, que sufren balaceras y atentados hasta en los principales centros comerciales de su localidad. Este es un dato alarmante, que revela la ineficiencia de los cuerpos de seguridad, frente a la tranquilidad y parsimonia de los sicarios para ejecutar a cualquier adversario. No hay escudo que valga.

El Gobierno Federal, desconocedor de la realidad y heterogeneidad municipal, ha propulsado la creación de un “mando único”. Algunos alcaldes abrumados por la fuerza mostrada por los delincuentes, han visto en ello la salida a sus problemas, traspasando las responsabilidades del servicio de seguridad al estado. Por su parte, la entidad federativa cree que puede asumir con eficacia un rol constitucionalmente atribuido al municipio. Nada mas falso, será vencido sin duda. No entienden que hay un problema de corrupción en los gobiernos, y que el estado es el menos ajeno a ello. Ante el mando único, los malandros, en lugar de capturar la voluntad de varias corporaciones, solo tendrán que ponerse de acuerdo con una. Mala apuesta.

Por otro lado, los débiles agrupamientos policiacos municipales, dirigidos por malas administraciones, cuyos integrantes están más enfocados a hacer obra pública para recibir moches, o negociar usos de suelo y licencias de funcionamiento con desarrolladores voraces y comerciantes desesperados; no cuentan con las capacidades mínimas para recomponer la situación.

Hay que entender que los presupuestos de los municipios no están diseñados para mantener un cuerpo policiaco profesional, que lleve a cabo labores de inteligencia, y en base a ello, realice las acciones pertinentes para controlar todo brote de inseguridad en su circunscripción. Un policía en Canadá ó Inglaterra gana el equivalente a $50,000 pesos mensuales, más un sinnúmero de prestaciones como seguros, vivienda, guardería y educación para sus hijos. Los policías españoles y australianos cobran al rededor de 42,000 pesos. Como miembros de un servicio profesional, van incrementando beneficios conforme a la antigüedad, así como posibilidades de prejubilaciones desde los 20 años de servicio ininterrumpido.

El equipamiento de las policías debe de ser de última generación, comenzando por los chalecos antibalas, que deben de corresponder a los calibres más comunes a los que se ven expuestos. Los chalecos deben de estar certificados y cumplir con la NOM mexicana respectiva. ¿Ya los habrán revisado?

Algunos datos aislados revelan que el equipo de un policía puede rondar los $50,000 pesos, sin contar con patrullas, camionetas, sistemas de comunicación, capacitación, cursos de actualización, etc. La razón de policías por cada mil habitantes, según páginas oficiales de Estados Unidos, es mayor a 2 policías por cada 1000 habitantes. León por ejemplo, debería contar con 3160 agentes, Guanajuato Capital con 510, y Celaya 936. Se necesita mucho dinero para montar una policía de verdad.

Ningún municipio de nuestro estado ha hecho frente a todos estos requerimientos. Y esto solo se podrá llevar a cabo si se implementa una reforma fiscal, que genere una mayor carga tributaria en el impuesto predial. Es la única forma de comenzar a enfrentar el duro reto que el hampa y los malos gobiernos nos han impuesto. Se trata de reasumir las responsabilidades gubernamentales de mantener la paz pública en cada comuna.

Pero aparecen retos en el camino para lograrlo: el de mejorar el gobierno, evitando la corrupción, y como consecuencia la programación y el gasto eficaz y eficiente del presupuesto público. De otra forma, prevalecerá la resistencia ciudadana a entregar más aportaciones a gobiernos opacos, amateurs, inhábiles y ocurrentes.

Twitter: @carce55