DESENTERRAR PARA EXHIBIR

Carlos Arce Macías

Muy enferma debe de estar una sociedad que decide exhumar a sus muertos para exhibirlos y así engordar el presupuesto municipal. Envilecidos también se encuentran los empresarios que ven, sin chistar, que los muertos son extraídos de sus tumbas para exponerlos en vitrinas, para cobrar a turistas morbosos por ver el rictus mortuorio con el cual partieron de este mundo. Negocios son negocios, dicen.

Queremos reconocer, que en el tratamiento del ya célebre “Museo de las Momias de Guanajuato”, nos habíamos estacionado en el fenómeno del surrealismo y de la chocarrería propia de Jorge Ibargüengoitia para juzgar a sus coterráneos. Sin embargo, el tema presenta flancos más profundos que debemos estudiar. Para ello hemos de trasladarnos al “Museo de La Plata”, en Argentina, creado en 1884. En una edificación que compite con los más celebres museos europeos y norteamericanos de ciencias naturales, en plena era del positivismo, este complejo cultural congregó muchas momias, desde egipcias hasta sudamericanas.

Museo de La Plata

Los museos son las catedrales de la ciencia, cuentan las historias del pasado, a través de la exhibición de objetos. Muchos de esos “objetos”, fueron los recolectados luego de la llamada “Conquista del Desierto”, de ahí la colección de más de 8000 momias y restos descubiertas en diversas localidades de sudamérica: tehueluches, araucanos, guaranís y tiahuanacos. Pero las cosas cambiaron, cuando las asociaciones de comunidades originarias reclamaron la exhibición de muchos de estos cuerpos, que no objetos. Carmelo Sardinas Ullupu, uno de sus lideres profirió así su reclamo: “Nosotros no somos piezas de arqueología para que nuestros abuelos estuvieran en las vidrieras como muestras, nos cusa mucho dolor, mucha indignación”. Resultado: la expedición de la Ley 25217 que prohíbe la exposición de restos humanos. El gran museo dejó de presentar momias y las retornó a sus comunidades para ser inhumadas conforme a sus usos y costumbres.

Otro caso aconteció en el “Museo Arqueológico de la Alta Montaña”, en Salta, también en Argentina, en donde se han concentrado momias producto de la criopreservación en alturas superiores a los 6000 metros, como los niños de Llullaillaco, descubiertos en 1999. Se trata de infantes sacrificados en ceremonias religiosas hace 500 años. Listos para exhibirlas en una vitrina acondicionada, Américo Castilla, director nacional de Patrimonio y Monumentos argumentó: “Hoy no está considerado ético exhibir restos humanos. Los museos ya no deben ser sitios en donde se exhiben trofeos. Mostrar las momias como si fueran objetos, en todo caso tiene que ver más con una visión mercantilista y de espectáculo, que científica”. Los grupos indígenas se han puesto en pie de lucha a fin de que sean retornados los restos áridos a sus lugares sagrados. Las momias no son objetos, sino sujetos, se afirma entre los especialistas.

Dr. Américo Castilla

El otro caso es la exhibición en museos europeos, de un supuesto guerrero africano, llamado “El Negro”, que fue disecado y presentado en la “Exposición Universal”de Barcelona en 1888, y ubicado hasta 1983, en el museo de Bañolas en Cataluña. Tras la denuncia de Alfonso Arcelin, un doctor español, al diario El País, frente a proximidad de los Juegos Olímpicos, y contando con el respaldo del reverendo Jesse Jackson, Kofi Annan y “Magic” Johnson, luego de bautizar la exposición como repulsiva e insensible, “El Negro” debió ser regresado a Botswana, su país de origen, para ser inhumado. Solo quedaba una piel craquelada, el cráneo y algunos huesos.

El arquitecto Ciro Caraballo Perichi, coordinador de cultura en UNESCO México, ya ha dado el aviso de alerta sobre el “Museo de las Momias de Guanajuato” y su mercantilización, en el texto “Momias o Cadáveres”, un trabajo de 2014, compendiado en el libro “Catrina y Sepulcro”, editado por la Universidad Autónoma Metropolitana. Obvio, protesta por el trato de fenómenos que se les da a los cuerpos, al exponerlos en público.

En el mundo, la antropología y arqueología combinados con la reflexión ética transitan hacia la cancelación de exhibiciones de restos humanos, cuando no exista un motivo de gran trascendencia para hacerlo. En Guanajuato, ofuscados por la obtención de recursos fáciles para pagar el gasto público, desenterramos cuerpos para exhibirlos a la vista de turistas morbosos, e intentamos construir un museo más de momias. Conclusión: el ayuntamiento de Guanajuato es el promotor, los diputados estatales sus cómplices y la ignominia su calificativo común.

¿Diputados por la ignominia?

 

 

 

 

 

 

 

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RESULTADOS ELECTORALES GUANAJUATENSES

Carlos Arce Macías

Si las elecciones guanajuatenses para elegir diputados las proyectáramos al ámbito federal, Morena tendría como 400 diputados de 500, y las minorías no pintarían. El ganador tendría la capacidad de cambiar la Constitución y el ejecutivo (Diego Sinhué Rodríguez) podría mantenerse en el puesto por otros seis años, controlando a contentillo al resto de los poderes y órganos autónomos.

Hipermayoría

Un Congreso tan desequilibrado no es una buena noticia para los ciudadanos, ya que solo habrá una oposición testimonial, sin capacidades de acotar al Ejecutivo, que podría comprar estadios de futbol, gastarse cientos de millones en acicalar la Feria de León, hacer campañas publicitarias y de imagen costosísimas, mientras el resto de los municipios languidecen sin recursos.

Bajo la condición de hipermayoría, Guanajuato está condenado a continuar ensangrentado y oliendo a muerte. La economía se verá en problemas porque será difícil atraer inversiones en una región conquistada por los criminales, y bajo la advertencia de la embajada estadounidense de no viajar al corredor industrial. Más políticos serán asesinados, jóvenes y niños seguirán en peligro, en tanto la mayoría oficialista, bien instruida, continuará protegiendo a la pareja policiaca que ha convertido al estado en su propiedad. Los diputados no serán capaces de increparlos y citarlos a que rindan cuentas de su deplorable desempeño, y en su caso despedir al fiscal. La tragedia criminal proseguirá.

Pero también profundizaremos el rezago legislativo municipal, especialmente en el diseño de las contralorías locales, que no sirven para nada y así las mantendrán en beneficio de sus alcaldes. La arquitectura del ayuntamiento no será modificada para establecer sindicaturas independientes, que velen por los intereses municipales. Guanajuato seguirá atrofiado en las políticas de reivindicación de minorías como en el caso del matrimonio igualitario, ya sancionado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a la cual desoyen los religiosísimos diputados de nuestro estado.

Los resultados son tan parecidos a los del régimen priísta de los años ochenta, que avergüenzan. No pienso que los guanajuatenses tengamos un pensamiento y características tan uniformes. Este tipo de mayorías son tóxicas e insanas y afectan también al partido dominante: lo amodorran, lo pasman y finalmente lo evaporan. Solo sus jefes serán reales.

Pero de la reciente elección, también llaman la atención algunos números referentes a la participación de los ciudadanos. ¿Saben cual fue el municipio con mayor participación? Atarjea, el más alejado y pequeño. Allí votó el 80 por ciento del padrón. En Xichú el 69 y en Victoria el 61. En todas estas alcaldías ¿quién creen que ganó?

En tanto en Acámbaro solo votó el 38%, en Irapuato el 39, Silao el 40, y Celaya el 41. León tuvo una mayor participación: 45%. Así las cosas, de infiere que el sistema de partidos en Guanajuato no funciona, no es capaz de hacer votar a la mayoría de los ciudadanos. Esto daría pie a obligar a los partidos, mediante una reforma legislativa, a elegir en votaciones abiertas y simultáneas en todas las organizaciones políticas, a sus candidatos. Porque por el momento, las elecciones siguen sin entusiasmar a nadie. La democracia se diluye y no rinde frutos.

Otros resultados que vale la pena revisar son los comparativos entre los candidatos ganadores en algunos municipios: Carlos García ganó en Silao con un porcentaje del 31% de los votos, Julio Prieto de Salamanca con el 35, Javier Mendoza en Celaya con el 41, Lorena Alfaro, Irapuato con el 45. Sobresale Alejandra Gutiérrez de León con ¡el 60! Con esos números y un buen gobierno, sus aspiraciones políticas se pueden ampliar con toda seguridad.

Recordemos que por un caprichoso dislate el IEEG permitió que los partidos solo promocionaran a sus candidatos a presidentes municipales, obviando al resto del cabildo, por ello, los ganadores son exclusivamente los presidentes municipales. Por lo tanto, solo hay alcaldes triunfantes, el instituto nos hizo el favor de eliminar la figura constitucional que gobierna el municipio. En la información oficial, así aparecen, solo los presidentes. Elemental, tampoco tendremos cambios legislativos para mejorar el órgano regulador de nuestras elecciones, que tan mal desempeño ha tenido. Otra condena sobre Guanajuato e infeliz presagio para el 2024.

Adiós al ayuntamiento

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DIPUTADOS ESTATALES

Carlos Arce Macías

La elección de diputados estatales se vio opacada por los comicios federales para la integración de su Cámara de Diputados, y los de ayuntamientos, más cercanos a los ciudadanos y más apasionantes, porque asumen los temas de mayor interés directo para una comunidad. Los huerfanitos han sido los candidatos para participar en la selección de miembros del Congreso del Estado de Guanajuato.

Congreso del Estado

Pero puede resultar peligroso arrojar a la urna un voto poco razonado para decidir quién nos representará en nuestra cámara de diputados del estado. Sus funciones son muy trascendentes y serias. En sus manos puede estar un futuro promisorio o el desastre pleno.

El parlamento, el lugar en el que los partidos se hablan, discuten y pactan soluciones a graves problemas que azotan a una sociedad, es un espacio que concentra atribuciones diseñadas para hacer contrapeso al poder Ejecutivo. Por ejemplo, cuidar que este no caiga en redes de corrupción, a través de la fiscalización de los gastos y aprobación de presupuestos. Pongo un ejemplo: un buen congreso, nunca permitiría que un gobernador mareado, comprara un estadio de futbol o terrenos adyacentes, en medio de una pandemia y crisis económica.

Un cuerpo representativo estatal posee facultades para exigir explicaciones a los encargados de la seguridad y paz pública, y para monitorear con exactitud las condiciones que presentan las estadísticas criminales del estado. Como muestra, un congreso bien integrado, sería sumamente estricto con el par de funcionarios encargados de seguridad y persecución de delitos, ante el escandaloso baño de sangre que sufre Guanajuato y no toleraría la obscena y escandalosa aprehensión de un inocente como chivo expiatorio de un crimen.

Una cámara vigilante, a través de su órgano revisor, estaría muy pendiente del cuidado de los dineros y gestión de los municipios. No consentirían que una alcaldía, capital estatal, funcionara durante meses sin tener un contralor a cargo, con el arca abierta, para meterle mano, libremente, a los dineros.

Una diputación, bien embalada utilizaría su trienio, más que para hacer leyes, para llevar a cabo una profunda auditoría legislativa que eliminara obligaciones innecesarias para los ciudadanos, y aligerara la carga regulatoria excesiva, que pesa sobre ellos. Leyes para todo… ocurrencias sin límites, hay que contener este fenómeno.

La democracia es una forma de convivencia. Se acrisola entre los representantes votados por la sociedad, pero ante la crisis actual de este método, el proceso debe de ser ajustado e innovado con nuevos dispositivos: las elecciones primarias obligatorias para selección de candidatos en el ámbito estatal; elecciones de mayoría para sindicaturas en la elección de ayuntamientos; afinación de la rendición de cuentas de la Fiscalía de Justicia del Estado; instauración plena del sistema estatal anticorrupción; establecimiento de la facultad para citar funcionarios de otros Poderes y órganos autónomos; diseño de nuevos procesos de formación de leyes en parlamento abierto y con “grupos especializados”, entre otros.

Un congreso estatal de nueva generación debe estar compuesto por diputados que vean a los ojos, sin bajar la mirada, al gobernador del estado y a todos sus secretarios. Que de verdad realicen un contrapeso al Ejecutivo y al Judicial, y que no se amilanen, que, sin llegar a la soberbia, mantengan la dignidad congresional frente a sus iguales… son los representantes de los ciudadanos.

En fin, vale la pena meditar, muy bien, el voto que nos lleve a construir un estado fincado en procesos democráticos modernos, de avanzada. De otra forma, con diputados timoratos, de nada serviría, ya que nos representaría un congreso blandengue.

Representantes de los ciudadanos

 

INGENUIDAD

Carlos Arce Macías

Muchos de los detractores del actual gobierno, plantean una ecuación simplona e ingenua, sin hacer una reflexión profunda, sobre la forma de hacer política que impera en nuestro país, mediante un sistema de partidos profundamente deteriorado, y al mando de personajes de muy dudosa calidad ética.

La propuesta se plantea así: si quieres detener al actual presidente con todas sus ocurrencias y barrabasadas, vota por cualquier partido que no se Morena. Con esta fórmula lineal, será suficiente para dislocar el paso acelerado hacia la Cuarta Tiranía (La primera fue Santa Anna, la segunda Don Porfirio y la tercera Victoriano Huerta).

Y vemos con preocupación la aceptación del enunciado en nuestro entorno, sin analizar las complejidades y retos que significa la conformación de un bloque opositor en la Cámara de Diputados. Intentaré expresar algunos matices, que ya advertía la analista Ana María Salazar en un reciente editorial de El Financiero.

Ana María Salazar

Luego de verificar la forma de operación del actual gobierno, no existe ninguna certeza de que el ejecutivo federal acepte las reglas que le pretenda imponer una nueva mayoría. Seguramente se resistiría, incluso por vía de hechos, a ser acotado por sus adversarios. Los caminos institucionales le son ajenos.

Pero una cuestión que no ha sido puntualmente observada es que Movimiento Ciudadano, no va en el conjunto opositor que plantean PAN, PRI y PRD. De tal forma, habilitado por su juego independiente y solitario, la organización de Dante Delgado pudiera convertirse en el fiel de la balanza y cobrar altos dividendos por reventar a la coalición opositora, apoyando algunas propuestas trascendentes para Morena. El intercambio se puede plantear, por ejemplo, por apoyos para Jalisco y buen trato para diversos funcionarios naranjas y contratos a recomendados. Dante Delgado ha sacado a la venta su franquicia, y como lo constatamos en Guanajuato Capital, es capaz de tostonearla al más impresentable político que le ofrezca algunos euros (Moneda oficial de Andorra, capital de lavado de dinero en Europa).

Existe pues, una fisura muy peligrosa en la composición de un bloque opositor que pudiera enfrentar con valentía y decisión las locuras y bravuconadas matutinas del presidente. Dante no es un opositor, sino un oportunista que analiza condiciones para obtener réditos. Incluso ahora, pepena escoria en la capital guanajuatense.

Pepena

Pero, si esto no fuera suficiente, la construcción de una organización cameral opositora enfrenta retos más difíciles. Me refiero a la calidad de los candidatos de la verdadera oposición que están asignados a pelear una curul federal. No obstante la presión ejercida por organizaciones ciudadanas y empresariales, para que los partidos abrieran sus candidaturas a nuevos perfiles, todo quedó en promesas incumplidas. La partidocracia opero como relojito, y encumbró a sus camarillas de incondicionales en esos puestos.

Muchos de estos personajes, son viejos conocidos del ámbito legislativo y no son confiables. Y es porque les gusta mucho el dinero, y seguramente sus aspiraciones más sentidas, enfatizarán la reedición del fondo de participaciones del ramo 33 y el restablecimiento de bolsas presupuestarias para “bajar fondos” a los municipios. Aquí en Guanajuato vivimos directamente el numerito de los moches en Celaya (el más escandaloso), pero estaban involucrados muchos más municipios en la operación conjunta con constructoras de Sonora. Este grupo de políticos-legisladores, lo que desean son negocios, no ser oposición. Son sinvergüenzas y no se van a jugar el pellejo, los comprarán con migajas.

Pero si esto no fuera suficiente, la cosa se pone peor al analizar las biografías de muchos protegidos de gobernadores y dirigentes partidarios. La cola de roedores que poseen es tan larga, que será muy sencillo doblar sus ánimos oposicionistas, si lo intentan, denunciando sus abusos del pasado, y llevándolos ante la justicia, aunque medie el fuero. Ese tipo de opositores, son de azúcar. De un bocado serán engullidos.

Oposición derrotada

Así pues, dejo para la reflexión: construir una verdadera oposición requiere de políticos de temple, de los cuales su característica primigenia sea la honestidad. Sin estas condiciones primarias, la argamasa será de una fragilidad tal, que se derrumbará al primer empujón. Hay que votar para tener diputados honestos, no experimentados caza fortunas políticos, que se pisan su larga cola. Eso no funcionará, será peor, no sean ingenuos.

CACHIPORRA

Carlos Arce Macías

Día a día, nuestro gobierno estatal se precipita a los abismos de la ingobernabilidad y la ineficiencia. El desgaste de la administración se acelera vertiginosamente. Cualquier periódico guanajuatense parece Alarma, al contabilizar las notas de asesinados, asesinadas, robos, asaltos y desaparecidos.  La violencia es un fenómeno macabro en nuestro estado. En tanto los diputados oficialistas vitorean a las autoridades encargadas de garantizar la paz pública. Para dementes.

Aparecen ya grupos de familiares en busca de padres, hijos y hermanos desaparecidos. Simplemente no volvieron. Ahora los diputados se enfurecen por la posible politización de estos hechos. En otros países, la multitud de desapariciones ya habrían causado la caída de cualquier gobierno, que no pueda brindar seguridad a la comunidad, función primigenia del Estado.

Pero en Guanajuato no. Apostamos a que una sociedad súper resiliente, se acostumbre a vivir inmersa dentro de un montón de homicidios diarios. Y así,  la autoridad deberá lidiar con la monserga de los parientes de las victimas que han desaparecido, que se esfumaron de la faz de la tierra. De pasmo.

Y resulta que una de las formas más inteligente que han hallado nuestras autoridades, es sacar la cachiporra y batir con ella a los molestos manifestantes que se atreven a preguntar por sus familiares y reclamar respuestas. Aparte se enojan y desesperan. Habrían de ser pacientes.

Represión

Y bajo la sombra de la estatua de la Santa Fe que da la bienvenida a los viajeros que arriban a Guanajuato Capital, tunden a los insensatos que bloquean el paso, y fracturan a una de las manifestantes. ¡Duro con ellos! Y luego de zarandearlos, capturan a varios revoltosos para recluirlos en los separos policiacos, incluyendo un visitador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Mano dura y la posibilidad de refundirlos en la cárcel por el delito de terrorismo, como ya se intentó en Cuerámaro. 

Y es que cuando se liquidan los mecanismos democráticos como son la representación política que asumen los diputados, cuando se pierden los contrapesos institucionales y la voluntad unipersonal impera en las funciones de gobierno, todo se va a la… El fascismo revive como síntoma directo de un régimen autoritario, desacostumbrado a rendir cuentas y asumir responsabilidades por los actos generados en el desempeño de su encargo.

Guanajuato no tiene liderazgo en su conducción de gobierno. El ejecutivo, en el último trimestre ha caído en el ranking de calificación de los gobernadores hacia los últimos lugares. Inusitado, ya lo supera Cuauhtémoc Blanco. Vamos fatal.

Muuuuuy abajo

Cambio de tema. Tramitología. Dice el encargado de Mejora Regulatoria que la entidad descolla en esa disciplina. Muchos trámites en línea, 130 para ser exacto, pero ningún trámite “duro”. Mientras debo de reforzar la validez de una copia certificada de una factura para dar de alta un vehículo, acompañándola, me dicen con : copia ratificada notarialmente del contrato de compraventa del vehículo; denuncia ante el Ministerio Público del extravío o robo de la factura original; certificación de la Fiscalía General de que la denuncia está en trámite. Todo esto, en un ambiente de pandemia y encontrándome dentro del grupo de personas vulnerables. Aparte, todo este farragoso proceso, no se encuentra estipulado en el Registro Estatal de Trámites y Servicios, violentando la normatividad en materia de mejora regulatoria. Solo se pueden aplicar los tramites, estrictamente consignados en dicho registro. Muy poco avance en esta materia. Los ciudadanos son enviados a las colas y al hacinamiento temerariamente, no importa el contagio. ¡Vaya gobierno!

¿Sin salir de casa?

RECUENTO Y DECEPCIÓN

Carlos Arce Macías

Comienzo pidiendo una disculpa por utilizar la primera persona en este texto, pero el relato la requiere. Intento describir, desde la experiencia personal, la saga que mi generación ha vivido para lograr la transición democrática que requería Guanajuato y el país.

Mis padres fueron panistas de larga data. Se conocieron en el PAN en 1952. Desde la remota infancia y posteriormente durante mi juventud, los relatos sobre elecciones y los reclamos al autoritarismo del régimen, eran usuales en conversaciones de sobremesa y pláticas familiares. Así me enteré de cómo la firma de mi madre, fue alterada durante la campaña, en Guadalajara del doctor Ramiro González Luna, dándole el triunfo al PRI; al substituir fraudulentamente el acta de la votación distrital.

No olvido el enojo de mi padre, cuando fue representante del PAN en una sección electoral rural, y regresó agraviado porque un grupo de delincuentes llegó a la casilla, pistola en mano y apuntándole, se robaron las urnas en las que aparentemente iba ganando la oposición.

Llegaron los tiempos de universidad, y con ello el reencuentro con Luis Felipe Bravo en la Universidad de Guanajuato. Comenzó la lucha dentro del claustro universitario por acotar la captura de liderazgos estudiantiles para el PRI, hasta desembocar en el movimiento de “Anarquía Feliz”, con el que acabamos las elecciones de “mesas directivas” en la escuela de Derecho. Bravo Mena las calificaba como elecciones“canchancleras”, que debían ser abandonadas por rancias y arcaicas. Ganamos.

En 1988 comenzó la campaña de Manuel Clouthier a la presidencia de la República. Su apasionado discurso y su firmeza, en compañía de un personaje singular, Vicente Fox, me convencieron totalmente de que había que participar en la contienda electoral ayudando a mi partido, el PAN. Allí reencontré a un viejo conocido de la familia, Diego Fernández de Cevallos y conocí a Carlos Castillo Peraza.

Luego arribé a la regiduría del ayuntamiento de Guanajuato, a comenzar la dura lucha local contra la corrupción galopante de la administración municipal, bajo la batuta de un arquitecto que se auto asignaba, descaradamente, obra pública. Al mismo tiempo asumía funciones de asesoría jurídica en el comité estatal del PAN, en apoyo de la temprana campaña de Fox por la gubernatura de Guanajuato. Me tocó enfrentar el desaseo electoral, ver de cerca la operación fraudulenta de la elección, fui testigo de decenas de contiendas electorales municipales, en las que algunos panistas llegaron a abrazarse por muchas horas de las urnas, para evitar así el conteo de boletas ilegales introducidas mediante la técnica del taqueo. Fue una contienda sorda y compleja, que la viví como representante del partido en la Comisión Estatal Electoral. Días continuos sin dormir, armando denuncias electorales, mientras comenzaba la resistencia civil y las marchas multitudinarias hacia la capital del estado, para cercar al tribunal electoral. Después vino la caída del sistema y el interinato de Carlos Medina en Guanajuato.

Ya como diputado estatal, tuvimos que solventar las maquinaciones de 22 diputados priístas contra solo 7 panistas. Con mucha vehemencia defendimos la gestión de Carlos Medina Plascencia contra los bloqueos y ataques parlamentarios, urdidos muchos de ellos desde el propio gobierno estatal. Finalmente nos avocamos a diseñar una propuesta innovadora para realizar elecciones, inspirados en las organizaciones de países como Costa Rica, Uruguay y Chile. Fue una gran iniciativa, construida con cuidado, que merecería una puntual investigación histórica. Tramitamos la aprobación de una nueva ley electoral en intrincadas y difíciles discusiones con la Secretaría de Gobernación al mando de Jorge Carpizo y su asesor principal: Fidel Herrera Beltrán. Después hubo que acudir a pactar con el PRI, liderado por José Francisco Ruiz Massieu. Medina Plascencia lo concreto un día antes del asesinato del destacado político tricolor.

Vinieron luego tiempos memorables con la formación de la Asociación Mexicana de Municipios (AMMAC). La brillante gestión de muchos alcaldes panistas, decididos a terminar con la corrupción local y modernizar sus administraciones, desterrando cualquier posibilidad de moches y deshonestidades. Destacaron Héctor Osuna, Ramón Galindo, Rogelio Sada y el inolvidable Eliseo Martínez. Gran parte del triunfo del 2000 se debió a las buenas y decentes administraciones municipales, iniciadas por Ruffo, Barrio y Medina, y secundadas por otros gobiernos serios y honestos.

En 1995 llegaron las nuevas elecciones para elegir gobernador. Vicente Fox barrió en esa elección, y no se requirió, como en 1991 sustentar una defensa del triunfo de Acción Nacional. No quise incorporarme al gabinete local. Decidí continuar mi labor como director ejecutivo de la asociación de municipios, asesorando jurídicamente al gobernador del estado en consultas puntuales.

Nuestra llegada a la LVII legislatura federal, en 1997 marcó un hito histórico. Por primera vez el PRI perdió parte de su poder, al dejar de tener el control del presupuesto. Hubo muchos problemas para coordinarnos como oposición y lograr darle gobernabilidad a un gobierno seriamente herido. Propusimos entonces reformas para profundizar al federalismo y al municipalismo con la creación, a solicitud de Medina Plascencia del famoso ramo 33 del presupuesto federal. Tuvimos también que pasar tragos amargos y aprobar el FOBAPROA. Descubríamos que en los gobiernos hay más momentos malos que buenos.

En el año 2000 terminó mi participación en la política guanajuatense. También abandoné las actividades en áreas políticas para dedicarme a aprender cuestiones de derecho y regulación que solo pueden ser comprendidas en ciertas zonas de la administración pública federal. Siempre me he conducido con congruencia y manteniendo mi convicción por los ideales que enmarcan la actuación panista. Trabajo actualmente para solventar mis necesidades familiares, no me hice rico durante mi desempeño en la administración pública. Mi orgullo y el de mi familia son la honradez y el esfuerzo realizado para servir al país.

Este es solo el recuento de los afanes personales para lograr un mejor gobierno, pero habría que multiplicarlo por miles de personas que sacrificaron tiempo familiar, dinero, esfuerzos y conocimiento por imponer la democracia en Guanajuato, hacer efectiva la separación de poderes y la representación política de los ciudadanos.

Por lo anterior, resulta profundamente decepcionante ser testigo de la conducta de los actuales diputados estatales panistas, en uno de los eventos más vergonzosos que he contemplado durante mi larga vida política: la comparecencia ante el Congreso del Estado del Fiscal General. Las loas, los apoyos, las delicadas salutaciones y el embeleso utilizado para dirigirse al “Señor”, dan nausea, su apoyo, vómito. Mientras, 31 guanajuatenses eran acribillados en las últimas horas. Sangre.

Única pregunta a contestar: ¿Sus resultados?

GUANAJUATO CAPITAL, EL OTRO VIRUS

Carlos Arce Macías

El ataque viral que sufre la humanidad nos está haciendo vivir experiencias inéditas como sociedad. Todo está cambiando a pasos acelerados. La nueva realidad exige esfuerzos innovadores para adaptarnos a las nóveles circunstancias. La emergencia está sobre nosotros, solo la solidaridad y la promoción de nuestras virtudes cívicas nos sacarán a flote.

Coronavirus

Y sin temor a equivocarnos, el cultivo de la confianza mutua intracomunitaria, es la primera etapa para librar con donaire el reto de salud y miedo. De ahí que la confianza se convierta en un requerimiento enormemente valorado. No nos equivoquemos, es la certidumbre en el prójimo lo que siempre ha puesto a flote a la humanidad frente a la adversidad. De ahí que una y otra vez, aunque vapuleados, nos hemos levantado para continuar la senda de la civilización.

En Guanajuato Capital, esperamos pronto el ataque del famoso coronavirus. Ante las advertencias, poco a poco la ciudad empieza a apagarse, asumiendo la recomendación de aislarse en sus casas. Se abren entonces momentos para la reflexión sobre el entorno y sus descomunales problemas, y en como guiamos y mantenemos nuestro municipio, nuestra casa común, en este ambiente amenazante. Es entonces, cuando descubrimos que nos encontramos bajo la grave amenaza no solo de uno, sino de dos virus, cuya combinación puede ser avasalladora.

El COVI-19 es ya famoso, y estamos repletos de información sobre él. Sabemos que en ciertos individuos puede ser mortal, y que las medidas que se tomen tienen el efecto de retardar la infestación. El peligro real, no es la enfermedad que provoca el virus, sino la posibilidad de morir, por la saturación de los servicios de alta especialidad.

Pero también la sociedad de Guanajuato Capital ha detectado otro bicho, agresivo, nefasto y que nos pone en peligro como colectividad ante esta terrible pandemia. Se trata de nuestro alcalde, Alejandro Navarro, quién no desperdicia oportunidad para cometer torpezas y abusos. Su gestión comenzó como un chiste, pretendiendo que los turistas que llegan a Guanajuato Capital sean solo los ricos y despilfarrados, proponiendo ahuyentar a los parias hacinados en camiones destartalados que visitan la ciudad con lonche. El chascarrillo, que alcanzó repercusión nacional, resultó un insulto para todos. Pero eso solo fue el comienzo, la saga continuó.

Que vengan los ricos…

Conforme ha transcurrido su administración, Navarro ha testimoniado no solo su incompetencia, sino su mala fe y su aviesa predisposición a sacar ventajas del cargo, por medios inconfesables, pero conocidos por los ciudadanos. Ya se ha acumulado una larga lista de equívocos, desatinos y acciones dolosas, colmando la paciencia de los habitantes de la cañada. Decimos basta.

El nefasto funcionario usa las patrullas para ser conducido, junto con sus cuates al juego de futbol en la vecina ciudad de León; se hace el occiso ante la omisión del cobro multimillonario de derechos a un privilegiado medio de comunicación capitalino; impone aumentos estratosféricos de cuotas a los comerciantes ambulantes y locatarios de los mercados; se encapricha en construir oficinas administrativas municipales en áreas ecológicas.

No para ahí. En la última semana el edil fue descubierto por nuestro periódico AM. He aquí que, para publicitarse como gobernante dadivoso, compró veinte mil pares de zapatos para repartir a niños estudiantes. La vergonzosa maquinación fue descubierta: compró al doble de precio los zapatos, quedando al descubierto el monto del moche obtenido en la maniobra: 50%, equivalente a un milloncito. Para hacer más patética la cuestión, los zapatos resultaron chanclas desechables, que se desbarataron a la primer puesta.

Descubierta la tranza

En el edén de Navarro el ordenamiento territorial ha sido una inconmensurable oportunidad para tracalear usos de suelo y asignar, previa dádiva, lotificaciones, permisos de venta, cambios de uso de suelo y licencias de construcción indebidas. Acompañado de su secuaz favorito, el alcalde se alió a depredadores del medio ambiente, autorizando premisos para desarrollos urbanos en la mismísima sierra de Santa Rosa, en el área natural protegida del la presa de La Purísima, y en el margen de preservación ecológica del Camino Antiguo a Marfil.

Como lo ha denunciado el Observatorio Ciudadano de Guanajuato, el desleal munícipe ha traicionado su lucha por mantener la integridad paisajística y ambiental de La Bufa y cerros colindantes, al obsequiar sendas autorizaciones a algunos propietarios, para que comiencen a urbanizar (Oficios DAU 1730/2019 y DAU 0654/2019). Larga y desgastante lucha nos espera a los habitantes de Guanajuato para defender los cerros emblemáticos de la ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Pero sigue la mata de la corrupción, dando frutos en el municipio capitalino. Aprovechando el acceso a la vieja presa de Burrones, en donde nunca se construirá la llamada presa de la Tranquilidad, el gobernante, en claro conflicto de interés ha conminado al IMPLAN a que le sean otorgados cambios de uso de suelo para urbanizar la zona. Los terrenos pertenecen a… atinó, a un familiar. Curiosamente el presupuesto de este año asigna a “limpieza” de la presa catorce millones de pesos. Todo cuadra para el agandalle.

La trompicada administración carente de orden y rumbo, ha repercutido en el seno del ayuntamiento. Ahora se encuentra dividido entre los incondicionales y cómplices del alcalde y sus opositores, hartos del bandidaje desatado en el espacio municipal. Los enfrentamientos han ido escalando al punto de generarse fuerte discusiones entre el presidente y los regidores y sindico, especialmente representantes mujeres. Y es aquí en donde ha quedado rebelado el carácter machista, lo que faltaba, del funesto funcionario. Con inusitada patanería ha infringido agravios a sus compañeras de cabildo. Enojado porque le niegan su voto, usa el espacio de asuntos generales para reconvenirlas airadamente por su desencuentro, en asuntos mal planteados o respaldados por obscuras razones.

Pobrecitas…

La instalación de un aceitado sistema de corrupción en el municipio, es notorio desde hace varios trienios. Pero nunca había llegado tan lejos, ni hecho alarde de tanto descaro y cinismo. Hoy Guanajuato y los municipios en general, requieren ser gobernados por los más capaces y talentosos perfiles políticos para poder librar la severa crisis que se aproxima, esforzándose por sostener los servicios elementales y reordenando la administración y sus finanzas. No hay espacio para traidores, porque los funcionarios corruptos son eso, traidores sociales que depredan los recursos de todo un pueblo, en el momento de mayor apremio.

Otra más. El municipio de Guanajuato no debe ser endeudado para construir un museo para exhibir cadáveres; ni siquiera son capaces de comprar zapatos a buen precio, imagínense los moches por los contratos de proyectos ejecutivos y obra pública. Por cierto, el municipio carece de una contraloría funcional que vigile las responsabilidades y aplique sanciones a los malos funcionarios. Esa posición la ostenta un débil personaje al servicio de un amo. Así las cosas, las arcas municipales están abiertas ad líbitum, para que los malos funcionarios les metan mano, sin el menor temor a ser descubiertos y penalizados.

Paloma Robles denunciando desvíos

Ayer diputados federales panistas, cerraron filas y pidieron al gobierno federal tomar con seriedad la pandemia de COVID-19. Tienen razón y hay que respaldarlos. Acá en Guanajuato Capital, los ciudadanos también cerramos filas para pedirles a los diputados estatales del PAN y de los demás partidos, que colaboren para combatir el otro virus que nos atribula. Es urgente que Alejandro Navarro sea retirado del cargo ¡ya!

LA HORA DE LOS DIPUTADOS

Carlos Arce Macías

 

Este mes se cumple un año de la ratificación en el Congreso del Estado, gracias a los votos del grupo parlamentario del PAN, del Fiscal General, Carlos Zamarripa. Hoy, luego de doce meses con cifras brutales de homicidio que alcanzaron los 4494 asesinatos (Reportaje de la BBC), incluyendo a 390 víctimas menores de edad, y con un inicio de 2020 de 453 muertes violentas, las cifras son indicativas de un desempeño nefasto. 

 

Por eso, no debemos olvidar las declaraciones, respecto al respaldo a la ratificación del fiscal, que expresó el diputado Miguel Salim en febrero de 2019: no es un cheque en blanco, que quede bien claro, ya lo platicamos con el gobernador y quedó perfectamente claro, que se va a estar evaluando el trabajo de Zamarripa, si el señor no da resultados los primeros en levantar la voz, vamos a ser los diputados… El grupo Parlamentario del PAN no ha dado una fecha fatal, pero yo en lo personal, yo como Miguel Salim creo que un año es más que suficiente para dar resultados”. Ese año ya se cumplió.

 

La declaración ha quedado, hasta ahora, en el aire, todo sigue igual, salvo el crecimiento desbordado de la violencia en la entidad. Parecería que los encargados estatales cumplen sus encomiendas puntualmente, generando resultados positivos. Los diputados que conforman la fracción mayoritaria, duermen plácidamente el sueño de los justos, sin responsabilizarse por su funesto nombramiento.

 

Ahora mismo en el recinto legislativo del estado, se procesa una Ley de Desaparición Forzada y una Ley de Víctimas, síntoma inequívoco del deterioro de nuestra paz pública. No hay un solo dato que indique que las cosas mejoren. El desconcierto y terror, especialmente en la zona de Celaya, Salamanca e Irapuato, resulta insoportable para los habitantes de esas locaciones. Los diarios dan cuenta, cada día, de baleados, embolsados, descuartizados y decapitados, esparcidos por calles, carreteras, brechas y terrenos baldíos.

 

La queja del gobierno federal, a través de su secretaria de Gobernación, la abogada Sánchez Cordero, no puede ser más clara, luego de presentarle a nuestro gobernador  información de inteligencia que él se niega a aceptar. En las corporaciones federales, no hay confianza en el actuar de las instancias estatales de Seguridad Pública y Fiscalía. ¿No lo entienden o no lo quieren entender?

 

Y los diputados responsables de haber nombrado al actual Fiscal, continúan apaciblemente en sus curules, en tanto Guanajuato se hunde en una violencia imparable. Es hora de que afronten su responsabilidad, de que presenten el cheque, que dijeron que no era en blanco y que le extendieron al Fiscal, y lo llamen de inmediato a cuentas, no en espacios privados, sino en una audiencia en la que se le enfrente con dureza y seriedad y se le exijan explicaciones sobre la problemática mortal que nos acosa. Tenemos derecho a ello.

 

La ventaja que hoy tiene la ciudadanía, especialmente la de las ciudades más golpeadas por la delincuencia, es- ¡oh ironía!- una ratificación exactamente igual a la que la fracción mayoritaria le obsequió a Zamarripa; pero esta vez respecto a cada diputado estatal. Es la ratificación para que continúen representando a los ciudadanos, y se llama técnicamente “posibilidad de reelección”. 

 

Del cumplimiento a su compromiso irrenunciable, puesto que la Fiscalía General del Estado es ya un órgano autónomo, son ellos, y solo ellos, quienes deben exigir la rendición de cuentas del Fiscal por su fracasada gestión. Si no lo hacen, la ratificación ciudadana, en el proceso electoral del 2021, debe de meditarse a fondo. La temeraria imprudencia de ratificación, no obstante el mal desempeño en sus funciones, que ya presentaba el viejo procurador, debe de ser cobrada por los guanajuatenses. Habrá que negarles su ratificación (reelección) a los actuales diputados que lo sostengan. Solo así entenderán nuestros políticos.

 

No hay otro camino, hay que hacerlos pagar el costo de preferir cumplir las instrucciones de un tenebroso jefe político estatal, ya sin cargo público alguno, que mantiene el compromiso de sostener a Zamarripa en el cargo de Fiscal, cueste lo que cueste. Solo obscuros pensamientos pueden justificar su proceder. Y allá ellos, los serviles diputados que deberán perder su preciada reelección, si los ciudadanos actúan en congruencia. Solo a eso le temen.

DIPUTADO EN ASCENCIO

Carlos Arce Macías

 

El diputado federal del PAN, Sergio Fernando Ascencio Barba, joven político y empresario, es un buen ejemplo para describir lo que le ha sucedido a Acción Nacional en los últimos decenios. También sirve para explicar otros dos fenómenos: como funciona la economía de compadres y como se estructuran las redes de corrupción. Comenzamos.

 

El PAN, a partir de Juan Camilo Muriño, inició desde sus filas, un acelerado tránsito rumbo a la inmoralidad. Al novicio político campechano se le dotó de poder y se le dieron todo tipo de prebendas, para proceder de forma poco ética, mezclando negocios con política, sin que nadie lo acotara. Una circunstancia trágica, acabó cancelando su temeraria carrera hacia la reconstrucción de una especie de alemanismo moderno pero ahora desde Acción Nacional. Los cachorros del cambio, lucrando descaradamente desde los puestos públicos.

 

Por desgracia, el modelo de Muriño echó raíces en el PAN, muchos jóvenes tomaron al atildado personaje como prototipo, especialmente en las prácticas de fusionar sus carreras políticas con los bisnes. La característica ética y de honradez del partido, absolutamente unida a su marca, se perdió, degradándose rápidamente hasta  sepultarla finalmente en la LXII Legislatura federal, de tristísima memoria. Allí un nutrido grupo de ambiciosos políticos azules fueron tutelados por el colmilludo priísta Manlio Fabio Beltrones. Con malicia, se los engulló de un bocado y los inició en las malas artes de la política. Fue la legislatura del oprobio, que acabó con los escándalos del reventón con escorts (eufemismo) y los famosos moches solicitados a municipios y gobiernos, a cambio de “bajarles recursos” en el presupuesto federal.

 

Lo sorprendente ha sido que los involucrados en tan ruines conductas, continúan no solo a cargo de la dirigencia del partido azul, sino en importantes puestos públicos. Basta analizar la lista de diputados de la burbuja de esa desventurada legislatura para constatarlo. Bajo biografías tan borrascosas, la organización política construida por Manuel Gómez Morín y Efraín González Luna, difícilmente podrá erigir un camino luminoso para el país. Ninguna sanción se ha decretado contra los corruptos, porque de haber procedido, uno de los involucrados hubiera sido el propio Ricardo Anaya, y significaría haber suprimido automáticamente su candidatura presidencial.

 

Y ya inmersos en la impunidad, encarrerado el ratón, como dice el vulgo, muchos panistas continúan apegados a las abusivas y corruptas prácticas de los negocios construidos alrededor de los cargos en el gobierno. Y como esta estrategia les ha sido muy exitosa para consolidar su desbocada carrera, y nadie ha estado en posición de frenarlos y expulsarlos de la mancillada institución, continúan incólumes su camino rumbo a diversos puestos. Ya luego los electores decidirán, en base a votos libres, condicionados o comprados, si se van o se quedan. 

 

No resulta sorpresivo, entonces, que el diputado Ascencio, en pleno asenso económico por su contubernio con autoridades locales, se haya lanzado a la nada sensata empresa de intentar urbanizar la  Sierra de Santa Rosa. Solo debemos hacernos una pregunta: ¿cualquier ciudadano, sin ostentar una diputación federal, podría conseguir los permisos de la Dirección de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial Municipal y del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato?¿No habría ninguna reacción de las autoridades de Medio Ambiente frente al mal uso de una “Constancia de Verificación” para talar dos arbolitos, y con ella devastar su terreno y construir caminos? Si cualquier persona pudiera hacerlo, seguramente todo el proceso se conduce por la vía correcta. Si no es así, si solo un encumbrado político puede lograrlo, nos encontramos ante una nueva expresión de la economía de compadres y del trafico de influencias.

 

Los políticos han aprendido que no solo se puede meter la mano a los dineros públicos mediante la asignación de contratos a empresas fantasmas. Otro mecanismo es el de propiciar negocios desde el gobierno. Utilizar su posición para conseguir prebendas para sí o para clientes que les pidan su intervención para lograr ciertos objetivos. Por eso ha sido tan productivo, económicamente hablando, el permanecer en puestos públicos importantes, sin ninguna supervisión de las actividades extra legislativas de nuestros representantes. Finalmente hay que asirse al cargo, cueste lo que cueste. ¿Ya entendemos porqué?

 

La economía de compadres (Crony capitalism) es una degeneración del sistema capitalista en el que nos desarrollamos, que pervierte la sana competencia, proporcionándole a ciertos actores ventajas indebidas frente a sus competidores, gracias a su sociedad con políticos influyentes. El no combatir este esquema, el promoverlo y perfeccionarlo desde el propio gobierno, es uno de los factores que permiten explicar el voto por AMLO en las recientes elecciones. 

 

Pero no entendemos, seguimos propiciando el compadrazgo político. Solo así se explica la oficiosidad del alcalde Alejandro Navarro para obsequiarle a través de Juan Carlos Delgado Zárate (ex funcionario estatal varias veces sancionado) permisos de lotificación y tala; así como la exitosa gestión ante las autoridades del Sistema de Agua Potable de Guanajuato, controlado por un cacique local, para garantizarle el suministro del preciado liquido a su fraccionamiento. Vemos el capitalismo de compadres en pleno funcionamiento, la única forma de hacer negocios importantes.

 

Como lo hemos comentado constantemente en esta columna, la corrupción funciona en red. Se trata de una organización muy sofisticada y perfectamente aceitada para accionar con gran efectividad. La red se estructura por medio de acuerdos inconfesables entre políticos y empresarios para poder obtener ganancias pecuniarias para todos. Es el networking más utilizado en nuestro país y el más efectivo. Por sus contactos corren todo tipo de transacciones: judiciales, de obra pública, de contrataciones gubernamentales y de obtención de permisos y culminación de trámites complejos. Así se engorda la corrupción en nuestro país.

 

Lo esperanzador de todo, es que como decía Carlos Castillo Peraza, gran dirigente del PAN, “el cambio comienza, cuando los políticos pasan de la hipocresía al cinismo”. Y es ya tan cínico su actuar, tan grosera y despótica su conducta, que pronto deberá cambiar todo esto. Una estrategia ciudadana para derrotarlos, es frenar todas sus aviesas intenciones, colapsar sus planes, revelarlos, transparentarlos y frenarlos. Extirpar su gobierno-botín. A eso debemos avocarnos. 

 

 Entre tanto, seremos testigos, una vez más, de cómo funciona la corrupción. Será diferente, solo si vemos a un acólito de la LXII Legislatura, Diego SinhRodríguez, actuar en sentido contrario de la marea que lo ha llevado al poder. Tiene, todavía, la fuerza para frenar los abusos que se tejen desde la presidencia municipal de Guanajuato Capital. Puede ordenar la intervención de las autoridades de Medio Ambiente y verificar que la dotación de agua, obtenida mediante trampas y sobornos, no provoque escasez a las comunidades serranas que se surten de la presa de Peralillo. Ya veremos.

 

PD.- Respondo a la amenaza del alcalde Alejandro Navarro. Sepa por estas líneas, que su consigna de que “todo lo que huela a Carlos Arce, hay que darle duro”, no me amedrenta, al contrario, me motiva a enfrentar su amago. Muy mal que decida utilizar su cargo y el poder institucional para intentar perjudicar a un ciudadano por criticarlo. Mejor que se ponga a trabajar, su gobierno va pésimo.

 

COMO EN FERIA

Carlos Arce Macías

No por nada, el PAN bascula sobre las espaldas de Juan Carlos Romero Hicks. Hoy la imagen de Acción Nacional, puede identificarse en el discurso del diputado guanajuatense que, mediante disertaciones bien pensadas y bien expresadas, responde una y otra vez a la sarta de ocurrencias gubernamentales, que cada mañana se lanzan para acrecentar el caos en el que nos vamos sumergiendo. Bajo sus críticas certeras y agudas, les va como en feria a sus adversarios.

 

Pero su función no es fácil. Ahora, hacer oposición, significa caminar en el desierto. Hay que sufrir soledades y realizar esfuerzos sobre humanos, para ir convenciendo, con grandes dificultades, a los ciudadanos que han sido cruelmente engañados. Hay que decirles que el paraíso prometido, cada día es más lejano; que la economía se nos esfuma ante la desconfianza generalizada; que el gobierno ha perdido talento y potencia a base de hachazos diarios, en contra de una burocracia federal, aterrada por cualquier sentencia matutina.

 

Hay que aclarar al esperanzado “pueblo bueno”, que su ingenuidad ha encumbrado a un irresponsable, para hacerse cargo del timón de la nación, mientras en unos cuantos meses, la delincuencia prolifera, los hospitales públicos se vuelven mudos testigos de la muerte y la enfermedad, y la ciencia y tecnología languidecen a base de una política enjundiosa de recorte presupuestal y persecución demencial. De migración, ya mejor ni hablamos.

 

Romero Hicks, desde su experiencia como rector de universidad, gobernador de estado, director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y senador de la República conoce de cerca la dificultad para construir políticas públicas sólidas de asistencia médica, de seguridad, de fomento científico y tecnológico. No le cuentan cuentos, ni venden espejitos. Sabe más que ellos, que los de la cuatro té.

 

Por eso su voz y sus acciones parlamentarias se convierten, cada ocasión que toma la palabra, en tiros de precisión sobre un gobierno sin rumbo definido, uncido a la voluntad de un personaje que se resiste a entender que la realidad es compleja, y no puede ser enfrentada con simpladas, salidas como de la chistera de un mago. La magia es engaño, por eso México se precipita al vacío.

 

Convencer a millones de electores, de que el milagro no va a ser posible, que no basta con creer para que algo suceda; que la voluntad presidencial no es capaz de transformar toda perversión de la noche a la mañana; que no basta la biografía de activista social para diseñar un gobierno eficaz para combatir una extendida red de complicidades para prevaricar y hacer negocios desde los gobiernos, no resulta fácil de explicar al ciudadano común. Es una ruda y difícil tarea, para la que hay que prepararse.

 

De pronto, los mexicanos, deberán despertar y enfrentar el desasosiego de la esperanza segada. Se darán cuenta que en el gobierno, los milagros no existen. Que todo es resultado de un esfuerzo extraordinario, sostenido durante mucho tiempo, para obtener logros limitados pero permanentes. Que los pueblos solo pueden avanzar gracias a la designación de equipos de gobierno honestos, capaces  y persistentes, que puedan crear administraciones de alta intensidad, que bajo la luz de la inteligencia, puedan fijar con certeza el rumbo. Que el discurso de odio y revancha, los mensajes patrioteros y emotivos, son cuidadosamente dirigidos a la amígdala cerebral y tienen como efecto inmediato, bloquear las zonas de raciocinio de la mente, que traban las capacidades de pensar. Así los ingenuos acaban cinchados a la palabra, y desprecian los hechos, que, al final, son los que generan realidad. Solo así se explica como amplias capas de la ciudadanía optan por apoyar propuestas vanas, tonterías.

 

Un golpe tan duro es difícil de explicar. Más cuando el portador de la noticia, debe de poseer atributos muy encomiables, como la decencia y honradez, para no motivar mayor incredulidad. Para el PAN, significa lanzar a la hoguera la deplorable experiencia de cercanía y complicidad con el PRI. Renunciar a las componendas de antaño, a las fiestas tropicales, a las presidencias de comisiones desde donde se negociaban favores, a la aceptación de prebendas a cambio de la sumisión legislativa. Mea culpa, acto de contrición, genuina intención de retornar a los valores originales. Por eso hay que desterrar todo vestigio de la perversa alianza, pactada en lo obscurito.

 

En este peligroso momento para nuestro país, el PAN debe de ser oposición sin adjetivos. Duro, directo y sin concesiones, para poder convencer y reposicionarse en el ánimo de la gente. Exactamente como Juan Carlos Romero Hicks, hombre recto, lo hace desde su curul de diputado y a cargo del grupo parlamentario de Acción Nacional. Va bien.

 

Mientras tanto, un miembro del selecto grupo de diputados federales panistas, en el momento mas duro y cuando la batalla se vuelve fragorosa, opta por desertar, quitarse el yelmo, tirar el escudo y arrojar el peto. Prefiere el suave y mullido rincón provinciano, e intentar ser nominado para administrar los ánimos festivos del pueblo, dirigiendo una feria provinciana. Juzguen ustedes y el ayuntamiento, el temple del personaje. Decidan en libertad.