CASH PARA TODOS

Destacado

Carlos Arce Macias

La democracia debería permitir a cualquier ciudadano llegar a representar o dirigir a su comunidad. Sin embargo, esto no sucede en México. Para arrivar a un puesto de elección popular se requiere realizar primero una precampaña dentro del partido al que pertenezca el aspirante a candidato, y de obtener la añorada postulación, entonces avocarse a organizar una campaña electoral en forma. ¿Cuánto dinero se requiere para ello? ¿Usted, amable lector, tendría posibilidad de jugar una candidatura con opción a ganarla?

Las respuestas a las anteriores preguntas, es que se necesitan costales de dinero para estar en condiciones competitivas, y que, en sentido contrario a los postulados de la democracia, unos cuantos ciudadanos serían los que podrían tener opciones serias de disputar un puesto electivo. Por lo que debemos manifestar, que el juego genuinamente democrático, está muy lejano a nuestra realidad. Esto lo constatamos en cada votación.

¿Entonces como se le hace para ganar una elección? No se quiebren la cabeza. No se necesitan ideas innovadoras ni capacidades retoricas extraordinarias, solo se precisa dinero contante y sonante. Este se obtiene de tres formas: o del peculio personal (en el caso de los millonarios que aspiren a entrar en la política); el proveniente de los dineros que regentea el gobierno (Robo); o de las extorsiones a los ciudadanos para lograr el cumplimiento normativo de concesiones, permisos, horarios, autorizaciones y aprobaciones variopintas.

Cash para ganar

El alma de la corrupción, insistimos, está enclavada en el fenómeno electoral. El camino al poder, lo sabe muy bien los “políticos profesionales”, solo se obtiene robando y chantajeando. Hay muy pocas excepciones. De allí deriva el éxito de la corrupción.

Por eso no resulta sorprendente que de pronto se descubra la operación de moches a los empleados de las administraciones morenistas, a los que se les obliga a renunciar a parte de su sueldo como aporte a la campaña y organización del partido del actual presidente de la República. De hecho, resulta demasiado burda la estrategia de recolección de efectivo, sobres amarillos, mochilas y maletas, entregadas en la casa de MORENA. Son métodos ya superados.

Otros partidos más avanzados han encontrado formulas más sofisticadas y productivas. Los grandes contratos (obras públicas, computadoras, tecnologías de la información, uniformes escolares, mochilas, zapatos y servicios) con sobreprecios, que luego exigen el moche, en cash y por fuera, sin dejar rastro alguno. El blanqueo de dinero a través de empresas fantasmas, como la conocidísima Operación Zafiro del PRI en diferentes estados. O bien la vinculación informática de padrones de beneficiarios de programas federales, entre operadores electorales profesionales y secciones territoriales de votantes, como los que implementó en la última elección de Quintana Roo el Partido Verde.

Nuestras elecciones están forradas de cash. El ínclito INE y sus órganos estatales, tan orgulloso de organizar casillas, contar votos y recopilar documentación electoral, no reacciona ni protesta ante la derrama de cash en todo el territorio nacional, para envilecer a los electores comprándoles el voto. La derrama es grosera y no presenta límite alguno. En cada elección, el voto cuesta más y los montos aumentan. La estrategia conveniente para todos los partidos es que voten pocos, el plus, se obtiene por la compra y la clientelización de los sufragantes. Seamos claros, las elecciones son una simulación y un asco. Las fiscalías para perseguir delitos electorales son bellas durmientes, cuyo sueño no puede ser perturbado por ninguna denuncia.

¡Pruebas, pruebas, que presenten pruebas! Es la cínica respuesta de los ganadores ante los caudales de reclamos que puedan generarse por los derrotados, que seguro, también intentaron comprar votos.

Pues sí hay pruebas. La cantidad de dinero circulante en cash puede ser detectada sin problema por el Banco de México en sus mediciones técnicas llamadas M1, referente a los registros de base monetaria y dinero circulante. Así pudo comprobarse que, en la elección de 2018, la masa circulante se incrementó en ¡43,000 millones de pesos! (Reporte de BBC News, Darío Brooks, 16 de mayo de 2018). Allí está la fotografía de la corrupción que todos fingen no ver, que mantiene inmersos en la podredumbre a gobiernos, partidos políticos y zombis electorales (personas que venden su voto). Esa es la realidad que desnuda el cash.

43mil millones de pesos de cash

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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LA RAÍZ DEL MIEDO

Destacado

Carlos Arce Macías

Una vez más hay que reafirmarlo: los malos gobiernos no construyen buenas policías. Estamos exigiendo un imposible, que solo se sostiene en un país afecto a la milagrería. Y no debería haber sorpresas ante la incapacidad de las policías municipales para enfrentar a las gavillas que los gobiernos estatal y federal han permitido que operen impunemente.

Narco terrorismo, pánico en las calles

Seamos claros: los malos gobiernos son aquellos en los que la corrupción ha tomado carta de naturalización. Y hay que dejar bien asentado, que no se trata de las acciones individuales de malos empleados y funcionarios que se realizan a través de actos aislados para esquilmar los recursos públicos que tienen a su disposición. El tema es la conformación de redes criminales dedicadas al saqueo sistemático de los recursos públicos por dos motivos: el enriquecimiento de altos funcionarios y a la conformación de fondos para mantener el poder y la subsistencia de su red de corrupción. Todo con el objeto de financiar campañas electoreras multimillonarias, que puedan contratar “operadores” y disponer de dinero en efectivo para comprar miles de votos. Ese es el dato crítico.

Debemos tomar consciencia que cada voto comprado, cada calentador solar obsequiado, cada saco de cemento proporcionado, se convierte en freno paratener una buena policía. Porque los buenos gobiernos requieren del respaldo de una decisión genuina, basada en el voto libre, para sufragar por la mejor opción, que siempre será aquella que garantice un gobierno eficaz. Solo a partir de allí podremos empezar a mejorar nuestro entorno.

Pongo un ejemplo: los chalecos antibalas. Hemos visto, en infinidad de ocasiones, como son descubiertas asignaciones o licitaciones a modo para comprar estos chalecos a sobre precio. Las gestiones las realizan las propias áreas de seguridad pública, que intentan, mediante tranza, obtener moches para sus mandos. O bien las compras de patrullas, siempre cargadas de sobre precios, con el mismo fin: alimentar la red de corrupción institucionalizada dentro de los gobiernos. Si así actúa la policía, cuyo signo debería ser la honestidad: ¿qué podemos esperar de todo lo demás?

¿Y que sucedería si poseyéramos una buena policía? Pues que esta acabaría persiguiendo e investigando a sus propios jefes municipales y combatiendo sus prácticas corruptas. Esto resulta imposible sin antes haber construido, desde los votos, un compromiso pleno con la honestidad.

El cáncer que invade a nuestros gobiernos es la corrupción, el medio, las elecciones compradas. La podredumbre tiene acta de nacimiento desde lo electoral. Malos partidos políticos, acostumbrados a manejar carretadas de dinero, de origen inconfesable, para la operación del día de la votación, mientras los gobiernos se dedican a clientelizar a los ciudadanos, a despojarlos de la libertad de voto, de su dignidad, condicionándolos a la entrega de mercaderías y acciones asistenciales nimias.

Pongamos el ojo en la acción de los gobiernos. No están dedicados a gobernar. Se han convertido en centros logísticos de distribución de dádivas, engañando a la ciudadanía con falsos argumentos sobre la manera de erradicar la pobreza. Esta no se combate con la dádiva, se enfrenta estableciendo un clima de paz y seguridad, fabricado por un gobierno eficaz y eficiente, para que las personas desarrollen sus propias capacidades y salgan adelante por sí mismos.

La raíz del miedo está allí, en los zafios que nos engañan disfrazándose de administradores públicos, dedicados al peculado y la extracción de rentas para ganar elecciones y llenarse los bolsillos. Entendamos: en tanto no paremos el saqueo institucionalizado, no accederemos a la construcción de gobiernos íntegros y profesionales, y con ello a construir cuerpos de seguridad que garanticen una sociedad en paz. Solo eso sería el comienzo de algo mejor.

Dádivas, no gobierno

 

 

 

 

 

 

 

 

CABILDO AZUL PARA CUIDAR LA MARCA

Carlos Arce Macías

Todo comenzó con la irresponsabilidad del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato, que permitió que los partidos políticos convirtieran la elección constitucional de ayuntamientos, en una elección de alcaldes. Lo peor de esta transgresión normativa, consiste en que la mayoría de los ciudadanos y políticos creen, a pie juntillas, que lo que eligieron fue a un individuo cuya función es gobernar su municipio. Relegado quedó el ayuntamiento, la forma legítima de constituir un gobierno comunitario, que consiste en una junta gubernativa y por ende un órgano colectivo encargado del gobierno. Reiteramos por enésima ocasión: el presidente municipal, solo es parte, importante, pero al final parte de ese concejo (como es un órgano encargado de gobernar, no de dar “consejos”, se escribe con “c”).

El CDE del PAN controla a los síndicos y regidores

Pero toda la clase política se siente muy cómoda gobernándonos de forma unipersonal, asumen como normal que esto suceda en los municipios. Si el presidente de la República ordena que un Congreso títere apruebe leyes sin “mover una coma”, y el gobernador del estado decida mantener ad infinitum a un fiscal ineficaz controlando un Congreso conformado por marionetas, no suena extraño que los ayuntamientos se dediquen a dar espectáculo de guiñoles para aprobar, en automático, las propuestas de su alcalde. Solo para eso sirven.

Y el primero en Guanajuato en entender así la política local es el Partido Acción Nacional (PAN). Lastimoso resulta releer los textos fundamentales que rigen una organización que se concibe no sustentada “en doctrina mínima sino de exigencias máximas” como lo afirmaba Efraín González Luna, verlo ahora convertido en tragicómico remedo del priísmo de los años 90´s.

El mecanismo que han decidido utilizar en el PAN es el comisariato político. Primero convocan a una reunión que han bautizado como “Cabildo Azul”, a todos sus miembros panistas. Allí el alcalde les informa lo que deberán votar, y si alguno amenaza con emitir sus votos en otro sentido, son coaccionados por los representantes del Comité Directivo Estatal del PAN y en ocasiones por algún delegado de la secretaría de gobierno del estado para que voten uniformemente. Una vez “planchada” la disidencia, la mayoría panista, durante la sesión del ayuntamiento, obviará cualquier discusión y mayoriteará a sus adversarios en automático. Así se cancelará el debate y se propiciará la autocracia. Esa ha sido la forma de sostener, por ejemplo, al impresentable alcalde de Guanajuato Capital.

También llama la atención una frase que va y viene en esos cónclaves azules, el reiterado clamor para que se “cuide la marca”, en referencia a la frase que, en una famosa entrevista, lanzó el gobernador Diego Sinhué Rodríguez. La traducción que ha realizado la trasnochada dirigencia estatal consiste en instigar al silencio y protección de los corruptos, para evitar escándalos. Eso es lo que entienden por “cuidar la marca”. Indignante llamado para convertir a los miembros del hache ayuntamiento, en cómplices.

Sepan que el camino genuino del PAN es otro. Es formar ciudadanos con el ejemplo. Conductas que se acrisolan en el ayuntamiento, a través de deliberaciones y debates entre opuestos. Esto nutre de democracia en el cabildo, lo dignifica, al tiempo que se construye confianza entre la ciudadanía; la proteína de la política. A su vez, el alcalde es limitado a cumplir con su mandato y a rendir cuentas frente a sus pares. Y es que esta figura, concentra mucho poder y es peligroso que vaya suelto por la vida, generando ocurrencias. Se trata de establecer contrapesos. Ya verificamos que cuando no los hay, se llega al absurdo de construir museos sin permisos, endeudar a todos los ciudadanos de una comuna o instalar juegos mecánicos frente a joyas arquitectónicas protegidas legalmente. Hay que frenar los gobiernos de caprichos y abusos.

El PAN debe permitir el voto libre y razonado. Los regidores y síndicos representan a los ciudadanos y esa es su función, que no puede verse constreñida para imponer agendas partidistas cuyos intereses pueden ser contradictorios con la generación del bien común en el seno del ayuntamiento.

En otros tiempos la maquinaria azul, logró mantener gobiernos complejos, con un ayuntamiento que debatía en libertad y sin cortapisas. Sería inconcebible que ahora se dedicaran a “cuidar la marca” permitiendo la impunidad. Sería aceptar el triunfo de la maldad y la cancelación de la democracia local. No debemos tolerarlo en ningún ayuntamiento, aunque la dirigencia panícola se enmuine.

PAN, cuidando la marca.

 

 

 

 

 

 

 

 

ECHAR AL MAL GOBIERNO

Carlos Arce Macías

Entre un gobierno que lo hace mal y un pueblo que lo consiente, hay una complicidad vergonzosa.

Víctor Hugo

Desde el cambio de gobierno federal en 2018, han menudeado los reclamos y críticas, a las trompicadas y desinformadas decisiones que han venido dándose a través de ya cuatro años de administración “transformadora”. La verdad es que muy pocos plantean como salir de esta realidad dañina y tóxica. Pensamos que es tiempo de empezar a proponer soluciones.

Sin rumbo

Lo primero es pensar que la crisis que padecemos no solo es producto de la última elección federal, sino que viene gestándose desde hace años. Especialmente con el gobierno de Enrique Peña Nieto, el cual dio muchos pasos rumbo al precipicio. Y fue la mala maña de negociar todo entre políticos sin pizca de ética, lo que nos condujo a una elección sin alternativas. La que resultaba menos peor, según treinta millones de mexicanos, resultó una pesadilla.

Pero el origen de todo está en nuestra clase política, torpe y depravada. Si no planteamos su substitución, México continuará hundiéndose. Por ello, hacia el 2024, hay que borrar de cualquier postulación a los impresentables de siempre. Por esos no hay que votar. Porque el riesgo de retornar al pasado, como solución del presente, siempre está ahí. Y aunque no lo crean puede salir peor el remedio que la enfermedad. Imaginen las malas condiciones en que quedará el país, para volver a dejarlo en manos de deshonestos y abusivos.

Los corruptos son oligarcas, no demócratas. Ha quedado claro en el caso de Rusia. Y la única solución pasa por promover la democracia como ruta de escape. No ha descubierto la humanidad otra alternativa. A las desviaciones autoritarias, se les encara replanteando el fortalecimiento de las libertades, comenzando por la de prensa, y todas aquellas que cimientan y fomentan la participación de la ciudadanía organizada, aceptando propuestas y escuchando con atención las críticas que se expresen.

La combinación de soberbia, llevada hasta el extremo de un narcisismo patológico desde el poder, desfigura los gobiernos locales, estatales y federal. No hay diferencias, porque detrás de ellos no hay compromisos democráticos. Jugamos al gobierno dictatorial en todos los ámbitos, aunque con diferentes matices y colores.

Pongamos atención, la apuesta democrática pasa por la densidad de las organizaciones ciudadanas, que en estos momentos son las substitutas de los casi inexistentes partidos políticos, poblados por incondicionales de su partidocracia, corruptos y torpes que no le sirven a la sociedad. Para mejorar se requiere una cohesión de organizaciones profusa, en contraste con las comunidades sujetas a redes de corrupción que las gobiernan. El empuje ciudadano es lo que mantendrá a flote la posibilidad de construir mejores gobiernos, en manos de buenas personas.

Para el 2024 es necesario arribar con un conglomerado importante de fuerzas cívicas, que pueda darle contenido a aquellos partidos que estén dispuestos a abrir sus candidaturas a nuevos personajes, distintos a la escoria que ahora campea en la política. Sin esta necesaria renovación de cuadros, el estado fallido será el futuro. Seguiremos produciendo políticos locos, entercados en hacer su santa voluntad.

Las redes sociales deben de ser un paso intermedio para la nueva organización política promotora de la democracia. Convertir simples chats en organizaciones activas, solo está a un paso: pactar un lugar al que puedan acudir los participantes, comenzando a verse a la cara y conformar agendas y programas específicos. Hay que desdigitalizar la acción para convertirla en diálogo directo entre ciudadanos libres. Ahí va a estar la fuerza.

Un ejemplo, en la ciudad de Guanajuato no existen desde hace tiempo los partidos políticos. Las organizaciones poco a poco han ido cobrando relevancia, especialmente ante la amenaza de un torpe desgobierno plagado de corrupción. La densidad de organizaciones, de observación, medio ambientalistas y de activismo cívico ha aumentado y consolidado su militancia. Esto frente a las oxidadas formaciones empresariales y de profesionistas, aliadas a intereses facinerosos, cómplices de las peores causas políticas.

Las oligarquías criminales tendrán que confrontarse contra una ciudadanía en insurgencia en 2024, más allá de denominaciones electorales. Esto habría que multiplicarlo a niveles estatales y federal. A cada abuso hay que interponerle la resistencia de personas comprometidas a mejorar su sociedad. Solo así saldremos del hoyo.

Quien ose pensar que la salida hacia una estructura social comprometida con el bien común se logrará sin tú participación, se equivoca. Debemos asumir no solo nuestros derechos, sin también nuestras responsabilidades cívicas. Hay que acrisolarnos en organizaciones ciudadanas, como poco a poco vamos haciéndolo en Guanajuato Capital. Sépanlo, por acá se han incendiado Alhóndigas, cuando es necesario. En 2024 vamos a echar fuera al mal gobierno.

Incendiando Alhóndigas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NAVARRO VS INAH, HISTORIA DE UNA FARSA

Carlos Arce Macías

Dicen que después de la primera mentira, toda la verdad se convierte en duda. Ahora se le llama posverdad. Es el juego de los populistas, enredar todo para obtener ganancias y victorias pírricas, que acabarán estrellándose contra la realidad. Pero mientras, gana tiempo y engañan a los bobos.

Es el caso del alcalde de Guanajuato, Alejandro Navarro, un mentiroso compulsivo, que, por medio de una red de mentiras, ha construido una trampa monumental, en la que han caído el Ayuntamiento capitalino, el Congreso del Estado, el secretario de Finanzas, el Banco BBVA, la SHCP y el PAN. Atrapados todos en esa red, ahora no ven escapatoria ni los cómplices, ni los ingenuos que creyeron en el político farsante.

Navarro, desgobierno de mentiras

Todo se urde alrededor de un negocio: la construcción de un centro comercial, que llevará como tienda ancla un museo de momias. El anteproyecto predice, sin datos ciertos, que costará 105 millones de pesos. Habrá que descontar cuando menos un 20% de comisiones ilegales para los promotores. Veinte milloncitos en época de pos-pandemia no le vienen mal a nadie. Menos, si el edificio será pagado desde las arcas municipales, una parte, y otra mediante un crédito de 70 millones de pesos a cargo de todos los habitantes del municipio.

Pero la realidad se les vino encima a los involucrados en esta estafa. La intervención oportuna del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ha expuesto las mentiras del político bribón: no cuenta con permiso del INAH para construir el añorado museo, porque simplemente NO HA INICIADO EL TRÁMITE del permiso respectivo. Obvio, no tienen el permiso. En el municipio andan recabando, hasta ahora, planos, documentación y elaboración de un anteproyecto ejecutivo, así como estudios de movilidad, de impacto ambiental y paisajístico-patrimonial. Un largo camino. Y de este entripado surge la pregunta clave: ¿Cómo presupuestaron un pésimo anteproyecto, sujeto a modificaciones importantes, que pueden ser planteadas por ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios), INAH o Ferrocarriles? ¿Verdad que si se necesitaba un proyecto totalmente autorizado por todas las instancias involucradas antes de autorizar el endeudamiento?

En cuanto al terreno en el que se construiría el adefesio, no existe aprobación para ello de parte del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDABIN), encargado de que los terrenos de la ex estación del ferrocarril cumplan con el destino asignado por el donatario: servicios públicos, vialidades, etc. NO TIENE TERRENO. ¿En donde va a construir?

Lo más importante. NO TIENE MOMIAS QUE EXHIBIR. El área de antropología física del INAH ha evaluado las condiciones de los cuerpos momificados y ha concluido que no deben ser sacadas del museo de sitio, el cual debe permanecer activo. La exhibición de los cuerpos deberá ser horizontal y tiene que restringirse a una cantidad menor de momias. ¿Qué pretende exhibir? No hay colección para el nuevo museo, sin embargo, ya existe una sospechosa aprobación para endeudar a los guanajuatenses, sancionada por el Ayuntamiento y del Congreso. Alguien debe pagar los platos rotos de tan costosa irresponsabilidad.

Ante tal batidillo, la forma más clara y definitiva para recomponer el procedimiento administrativo, consistiría en que el Congreso suspendiera la autorización del crédito hasta que se presenten: proyecto aprobado y permisos necesarios del INAH, INDABIN e ICOMOS. O sea, realizar lo que en su momento debió haber hecho la Comisión de Hacienda del propio Congreso: revisar a fondo el proyecto para el cual se solicitaba el empréstito, y no aprobarlo por consigna, como lo hizo el funesto diputado Zanella.

Para descargar responsabilidades, Héctor Salgado Banda, debería comunicar las irregularidades que presenta la contratación de la deuda a BBVA, y evitar su inclusión en el Registro Estatal de Deuda Pública y Obligaciones. Hacia adelante, debe de ser más cuidadoso el secretario, los mentirosos no son buenos compañeros de viaje.

Por su parte el Partido Acción Nacional, para cuidar su prestigio, debe iniciar una investigación en contra del alcalde Alejandro Navarro, así como de sus síndicos y regidores, por violar el Código de Ética de los Servidores Públicos del PAN, al no aplicar correcta, transparente y responsablemente, los recursos públicos; así como por emitir información no veraz, oportuna, adecuada y transparente. Por ser mendaz, pues.

La mentira y la traición suelen caminar juntas. Un político mentiroso traicionará, sin recato alguno la confianza depositada en él por los electores. Las pruebas de que el alcalde miente a un nivel patológico, se multiplican día a día. Guanajuato está en vilo y sus instituciones desacreditadas por la falsedad.

Mentir compulsivamente, función del alcalde

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NEO MOCHES

Carlos Arce Macías

Explico el término. Se trata de las nuevas acciones que se llevan a cabo en un gobierno para construir un sistema de contrataciones que permita la obtención de moches de manera ágil y sencilla. Es pues, esencialmente un sistema de trámites rápidos, que son utilizados para pactar comisiones ilegales con los contratistas corruptos que hacen negocios con una administración pública.

Moches más sencillos de conseguir

Sobre el gobierno federal y su predicador de la austeridad monacal, se ciernen ahora borrascas y tormentas, motivadas por el posible tráfico de influencias al pactar contratos entre una empresa petrolera norteamericana, con antecedentes de corrupción internacional tipo Odebrecht, y PEMEX. El asunto cala tan profundo, que mancha gravemente, el antes límpido plumaje de nuestro gobernante. Su hijo mayor y su nuera hacen negocios bajo la figura del conflicto de interés. Eso se llama corrupción y así se encuentra enmarcado en la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA), que impide a las empresas estadounidenses relacionarse con clientes bajo este esquema. La corrupción vuelve, una vez más, a convertirse en un tema toral en la vida política mexicana.

Y mientras todo esto sucede en el ámbito federal, en Guanajuato un amigo personal del gobernador en turno, se ve beneficiado con la adquisición a precio de ganga, de un terreno de un kínder oficial, añorado para ampliar su mansión. Igual, conflicto de interés que debe de ser descifrado por las autoridades y castigado hasta sus últimas consecuencias.

Pero atención, el estado del arte en cuestión de corrupción es el rediseño de los moches en el nivel municipal, cuestión que tiene como antecedente la operación de diputados de la LXII Legislatura, para “bajar” recursos a municipios guanajuatenses. Todo esto se vio descubierto por un histórico reportaje del AM, así como ahora sucede con el trabajo periodístico de “Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad” para denunciar las casas de Houston del hijo del presidente. Por eso es importante la labor del periodismo de investigación. Resulta temible para los políticos corruptos.

Y si bien, cualquiera pensaría que nuestra clase gobernante tomaría escarmiento con lo ocurrido en Celaya y gran parte del Bajío, o lo que sucede en Houston, Texas, ahora corroboramos que los crimínales sucesos, no les espanta el sueño.

Lo que es peor, el gobernador, la secretaria de gobierno y los diputados, no apreciarán como falta, el escandaloso asalto a la Comisión de Adquisiciones del gobierno municipal de Guanajuato Capital. No solo eso, ya lo avalaron, porque en el CDE del PAN está muy al pendiente de todos los sucesos de la capital, controlando a cada regidor y síndicos con la finalidad de que no “se les salgan del huacal”. Y allí están presentes en los cabildos azules en donde se preparan las estrategias del ayuntamiento y se fuerza el voto favorable de síndicos y regidores panistas, a las ocurrencias del truculento alcalde.

En la capital del estado ha sido fácil construir los “neo moches”, de manera más avanzada que en Celaya en el 2013. Ahora se ha obligado a la Comisión de Adquisiciones a renunciar a sus funciones, cediéndolas a la decisión unipersonal para otorgar contratos de manera directa, al Coordinador General de Administración, un operador político de origen priísta y de ingrata memoria, llamado Ludovico Mata, que en las pasadas elecciones le ofreció al PRI un millón de pesos por ubicar a su esposa en el primer lugar de su lista de regidores.

La política es cuestión de $$$$$

Con este cambio que sumisamente autorizó el propio Comité, ahora Ludovico podrá asignar todos los contratos con montos de hasta 3 millones de pesos, de forma automática. El trámite de medianas obras públicas, compras, arrendamientos, asesorías, consultorías, proyectos ejecutivos, etc., será expedito y sin retrasos. El moche se pacta por fuera, y no deja huella dentro de la contabilidad municipal. Eso ya lo sabemos.

El gobierno estatal, inmutable, será testigo de honor de como la corrupción se sublima cínicamente frente a su hiriente lenidad. El ejemplo se esparcirá pronto por toda la región. La corrupción seguirá avanzando en Guanajuato.

Operador político para el PAN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GUANAJUATO, SALVAJADA FISCAL

Carlos Arce Macías

Entre diputados y ayuntamiento oficialistas, han maquinado una salvajada en el municipio de Guanajuato, aumentando escandalosamente la presión fiscal sobre los habitantes del lugar. Los votantes, muchos negligentes que no acudieron a las urnas y un pequeño grupo comprado por el actual alcalde, a punta de calentadores solares, estufas ecológicas, sacos de cemento, varillas, camisetas y cachuchas, provocarán que los contribuyentes de esta demarcación deban de pagar, a precio de sangre, una miscelánea fiscal que les sacará, a todos, mucho más dinero del que tenían pensado. Eligieron mal, y por votar a los peores, ahora les quitarán una importante parte de sus ingresos.

Ayuntamiento abusivo

De todos los municipios, fue el ayuntamiento capitalino el que más se ensañó con sus ciudadanos, solicitando incrementos excesivos en distintos rubros. Con el pretexto de la reactivación económica y la necesidad de llevar a cabo inversión pública de alto impacto económico, alcalde, síndicos y regidores se despacharon con la cuchara grande. Mientras, en el colmo de la desfachatez, no les pareció inoportuno autorizarse una partida de ocho millones de pesos para préstamos personales blandos, sin intereses, con cargo a las arcas municipales, mientras los contribuyentes sufrirán las de Caín para solventar el encarecimiento de los precios de los servicios públicos y el pago de impuestos.

Y la mayoría de los diputados, siempre obsequiosos con el peor alcalde que haya desgobernado Guanajuato durante el presente siglo, se mostraron veloces para aprobar la Ley de Ingresos municipal. Ya resulta preocupante la complicidad que se viene observando de diputados como Víctor Zanella, Yulma Rocha y Margarita Rionda con Alejandro Navarro. Es posible que el imprudente respaldo llegue hasta Luis Ernesto Ayala… en fin, cada quién escoge a sus amigos.

En tanto, la miscelánea aprobada al gobierno-botín de Guanajuato, se convierte en una larga lista de agravios para los capitalinos, aparte del endeudamiento del municipio por toda su capacidad financiera disponible. Sin duda, el PAN ha decidido entregar a sus adversarios la capital. Peor no lo podría hacer.

Aquí la lista de algunas ofensas:

-Aumentos hasta del 198% en el impuesto predial a 4000 predios, más la intención de utilizar avalúos de gabinete, que son ilegales, para aumentar el valor de predios y así cobrar más.

-Cobro por estacionamiento en la vía pública en una ciudad que carece de espacios, y donde muchas personas, que habitan en callejones, no disponen de cocheras. La cuota llegará hasta un pago superior a los $2000 pesos por mes, por aparcar un vehículo.

-Luego de que el gobernador del estado ordenó, a la manera de López Obrador, cerrar la guardería del DIF estatal; la única disponible, la del municipio, incrementa sus servicios de $935 a 2000, un aumento del 189%. Obsequio especial a las madres trabajadoras.

-La entrada al museo de momias costará $92, convirtiéndose en el museo público más caro del país. Nota: la entrada a Antropología, Castillo de Chapultepec, Chichen Itzá y Palenque, cuesta $85. Duro golpe al tanatoturismo (Turismo para ver muertos y tragedias)

-Tarifa de agua potable, sufrirá un aumento del 8.15%, arriba de la inflación.

-La recolección de basura, a solicitud de un particular, costará $1100.

-Muy importante. Se sugiere a los guanajuatenses, cuidarse de no tener accidentes o urgencias. El servicio de ambulancia se ha tasado en $500.

Pero en su ruta suicida, el torvo alcalde omite el cobro de derechos por uso de la vía pública, a los servicios de Cable, TV e internet, que suman 200 millones de pesos, según sus cuentas, y que ha ido olvidando. Ya no los quiere cobrar. En el caso del museo, decide y vota, en claro conflicto de interés, el aumento en la tarifa de entrada, beneficiando a su familia política, dueña de museos de horror y espanto, aprovechando a aquellos grupos que no alcanzan a pagar una entrada cara. Aprovechan la demanda residual. Mientras más caro sea el acceso a las momias, más visitantes tendrán sus negocios familiares. Estamos ante un delito de tráfico de influencias. La contraloría protege y obsequia impunidad al funcionario.

Mal comenzará el año, para los guanajuatenses de la capital, sin representantes que los puedan defender con eficacia, en un ayuntamiento capturado por un alcalde dedicado a sus negocios; y a la vez, sin diputados capaces de formar mayorías que frenen los excesos de los ediles. Se evidencia con dramatismo como la democracia representativa sufre una profunda crisis, impidiendo los abusos y convirtiéndose en cómplices de los corruptos.

Sin representantes de los ciudadanos

A causa de los ciudadanos inconscientes que se abstuvieron de votar y de los que criminalmente vendieron su voto, ahora todos los guanajuatenses pagaran muy caro los obsequios, esparcidos como migajas, entre clientelas envilecidas. Los ediles y diputados oficialistas han armado tremendo regalazo navideño, que les arrancará mucho dinero de sus bolsillos a los desamparados cuevanenses. ¡Feliz navidad!

P.D. Por vacaciones, esta columna volverá a publicarse hasta el 8 de enero de 2022.

 

 

 

 

 

 

 

 

DEL NACIMIENTO DEL PAN COMO TAPADERA

Carlos Arce Macías

Probablemente no lo sepa, pero el concepto de utilización de un partido político, como instrumento de cobertura para una red de corrupción, tuvo lugar en Celaya, Guanajuato, el 13 de enero de 2014. Su tiempo de gestación en el seno de la organización partidista fue largo, pero su alumbramiento resultó espectacular. Este periódico, el AM, extendió el certificado de nacimiento al revelar una grabación que contenía la petición de diputados federales de Acción Nacional de una comisión del 35%, por “bajar” 160 millones de pesos al municipio cajetero, para hacer obra pública, desde el ramo 23 del Presupuesto Federal. Los involucrados eran Luis Alberto Villarreal, su hermano Ricardo y José Luis Oliveros. Posteriormente se supo que Manlio Fabio Beltrones también participaba en el obscuro acuerdo. Aparte de Celaya, otros nueve municipios de Guanajuato estaban involucrados en el mismo esquema, aunque no se supo con precisión sus nombres. Curiosidad: muchas de las obras fueron realizadas por empresas constructoras de Sonora en Guanajuato.

Acta de nacimiento

El escándalo fue mayúsculo, el grupo parlamentario del PAN de la LXII Legislatura Federal, quedó señalado por su corrupción rampante en la repartidera de fondos federales. Acción Nacional, vio inmersos en el lodazal, al coordinador parlamentario y a su burbujade operadores, dentro de la que se ubicaba el diputado Ricardo Anaya, futuro candidato a la presidencia.

En Guanajuato, con pruebas en la mano, el gobernador del estado, Miguel Márquez, se quejó con la dirigencia partidaria, pero no inició ningún procedimiento de investigación al respecto. Su Procurador de Justicia, de apellido Zamarripa, permaneció estático, como si no hubiera pasado nada, y la extorsión no hubiera existido. Nimiedades, los legisladores federales solo pretendían cobrar en su beneficio 56 millones de pesos. El PAN estatal, a cargo de Gerardo Trujillo, enmudeció convirtiéndose en tapadera. No solo no hubo sanciones de ningún tipo, sino los artífices de los moches fueron premiados con candidaturas y entrega, en el caso de los Villarreal, del municipio de San Miguel Allende para que siguieran perfeccionando sus terribles métodos de utilización del poder.

Por si no se entiende con claridad, en esta sola acción queda al desnudo el importante hecho de contar con un procurador o fiscal a modo, que permita controlar la acción penal, en contra de presuntos delincuentes, claramente identificados, pero que pertenecen a una clase política intocable. Quizás por ello, sea complicado prescindir de sus servicios. El pacto de impunidad se materializó cínicamente, sin huella de vergüenza para los politicastros guanajuatenses.

Ayer nos despertamos con la noticia de que la senadora del PAN por Aguascalientes, Martha Cecilia Márquez Alvarado, renuncia a su militancia y al grupo parlamentario. La legisladora denuncia que Marko Cortés, el dirigente nacional del PAN ha tenido conocimiento de actos de corrupción de un gobierno (Alcaldía de Aguascalientes) emanado del partido, y su dirigencia no ha hecho nada para poner fin a las conductas deshonestas. Algo parecido a lo que sucede en Guanajuato Capital, con la diferencia que la senadora decidió renunciar antes de ser expulsada, sin importar su pertenecía al Consejo Nacional y ser miembro de la Comisión de Doctrina. Varias veces, ante el propio Consejo denunció con datos precisos y pruebas, la corrupción reinante en el ayuntamiento hidrocálido. Nada pasó y a nadie le importó, al igual que acá en el Comité Directivo Estatal, en donde Román Cifuentes recibió información puntual de las corruptelas y traiciones del actual alcalde capitalino. Solo se explica su silencio y respaldo al desleal y deshonesto, como omisión dolosa o complicidad explícita. ¡Pero he aquí la sorpresa! Como consecuencia de su proceder y como premio, sus padrinos lo hacen diputado federal y a su ad latere, presidente del PAN guanajuatense, el mismo trato que a los Villarreal. Tomen nota, esa es la calaña de nuestros directivos.

Y esta misma dirigencia, ahora amaga con expulsar aun montón de malos panistas. ¿Con que calidad moral lo intentan? Los que se quieran defender, permanecerán en Acción Nacional. No hay forma de correrlos, ni siquiera a los corruptazos que pululan en nuestras filas. Los lineamientos para procesar las sanciones fueron expedidos por la Comisión de Orden Nacional en 2016, la cual no posee facultades para ello. Ni eso pueden hacer bien.

P.D. Estupefacto ante la entrevista del gobernador de Guanajuato con Carlos Loret de Mola. Patético. ¿Por qué lo llevaron?

Entrevista

 

 

 

 

 

 

UN MUSEO MUY LEJANO

Carlos Arce Macías

El paquete completo, acordado por el PAN-Tapadera para hacer más cómoda la gestión del pícaro presidente municipal de Guanajuato, consideraba aparte de la expulsión de las filas del partido de un crítico incómodo, la ejecución del proyecto de tercer museo de momias para Guanajuato. Un negociazo que podría distribuir rentas a todos los participantes, a través de contratos con sobreprecio y adjudicación privilegiada de locales comerciales.

Negociazo

Brindar cobertura a una red de corrupción política tiene sus beneficios. Uno de ellos consistió en la reelección del alcalde, mediante la clientelización profusa y descarada para condicionar votos y así ganar la capital estatal, utilizando métodos vergonzosos, siempre combatidos por Acción Nacional, donde se suponía que militaban los “místicos del voto”. Otro, el comercial, supone la asociación de los gerentes de la franquicia partidista con el alcalde atrabiliario, para convertirse en posibles socios en diversos negocios. El despertar post COVID de la capital, puede presentar buenas oportunidades personales. En seguimiento de estos planes, se encuentra la necesidad de mantener el control absoluto de los datos hacendarios de la administración, sumida en la opacidad. Por eso a uno de los síndicos del cabildo se le despojo arbitrariamente de su función, bajo el silencio cómplice de Eduardo López Mares, el gris presidente del PAN estatal.

Pero he aquí, que los planes parecen venirse abajo. El proceso de expulsión del crítico está en el limbo azul; mientras, los equilibrios en el interior del ayuntamiento capitalino han cambiado. Alejandro Navarro, en la cima de su ladrillo, calculaba que su reelección por aclamación significaba un cheque en blanco de la ciudadanía para avalar cualquier ocurrencia que propusiera. Y decidió construirse un Nuevo Museo de las Momias.

En perfecta coordinación con el grupo mayoritario del Congreso del Estado, gracias a la intervención de los dirigentes estatales panistas, se gestionó, en tiempo record la autorización para endeudar al municipio en toda su capacidad de financiamiento. Es oportuno recordar que esta solicitud ya había sido rechazada por la mismísima Alejandra Gutiérrez, hoy alcaldesa de León, por su notoria improcedencia. La entonces diputada, resistió todas las presiones que desató Navarro en su contra, y mientras fue presidenta de la Comisión de Hacienda, la demanda del alcalde no transitó. Los capitalinos debemos reconocer y agradecer la firmeza de la legisladora.

Pero en esta ocasión la Comisión de Hacienda ya estaba presidida por un diputado, Víctor Zanella, incondicional del grupo, risueño, fotogénico y ambicioso, quién recibió encantado la misión de aprobar la deuda de 70 millones de pesos, para que un grupo de bribones pudieran enriquecerse con el centro comercial, disfrazado de museo, que contempla, como tienda ancla, la exhibición de cadáveres áridos. Suculentos bisnes.

El diputado fotogénico

Y todo parecía marchar sobre ruedas, sincronizados por Navarro en el ayuntamiento con sus síndico y regidores incondicionales, y en el Congreso por el acuerdo del PAN-Tapadera con Zanella para asegurarle la aprobación. Pero el proyecto ha encallado. Las gestiones de la regidora Robles Lacayo, férrea defensora de la dignidad de los cuerpos áridos, llegaron hasta la Presidencia de la República, desde donde se ordenó la intervención directa de las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), las cuales quedaron estupefactas al conocer las deficiencias y locuras consideradas en la propuesta del alcalde de Guanajuato, negando que se cuente con autorización alguna de esa instancia federal.

Por si no fuera suficiente, la misma regidora ha logrado la decisión de la UNESCO para intervenir en el caso, atendiendo a la categoría de “Ciudad Patrimonio de la Humanidad” de Guanajuato. El proyecto presenta inconsistencias que nunca se estudiaron ni por el ayuntamiento ni por el Congreso. Ambos, como se advirtió en su momento, fueron indolentes y dolosos, y estuvieron a punto de inferir a los guanajuatenses un profundo daño económico. Hacer negocios con el dinero público, tiene como consecuencia responsabilidades administrativas y políticas. Por lo pronto, la oposición se merendará a Zanella en el Congreso por negligente, y su conducta será negativamente evaluada por el Observatorio Legislativo. La regidora Robles Lacayo equilibrará, por sí sola, la supuesta fuerza política del omnipotente alcalde en el ayuntamiento capitalino. El Comité Ciudadano del Sistema Anticorrupción deberá registrar estas maquinaciones como actos de corrupción. Y los verdaderos panistas, los que repudiamos un partido dedicado a respaldar la deshonestidad de nuestros gobiernos, deberemos encargarnos de hacer añicos al florero que dirige al PAN estatal. Por lo pronto, el museo les ha quedado muy lejano.

Paloma Robles vs Navarro

 

 

 

 

 

 

 

NUEVOS GOBIERNOS

Carlos Arce Macías

Hoy estrena Guanajuato 46 nuevos cabildos. Como hemos intentado corregir desde este espacio, la elección fue para elegir ayuntamientos, no alcaldes. Con dolo, desde el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato, nunca aclaró esta situación para los ciudadanos; y muchos, inmersos en la ignorancia y propaganda partidista, creen que serán gobernados por un personaje denominado presidente municipal, que hace y deshace dentro del municipio a contentillo. La arquitectura constitucional, no corresponde a esa creencia, el órgano superior de gobierno municipal es el ayuntamiento, desde ahí se define las grandes líneas que deberá seguir la administración municipal. El alcalde es un integrante del cabildo.

Ayuntamiento, gobierno por Concejo Deliberante, no unitario

Los retos que presenta nuestro estado son monumentales. El más urgente es el de la seguridad pública, policía preventiva y tránsito. Aquí los ayuntamientos guanajuatenses se debatirán entre si continúan sincronizados a las consignas del secretario de seguridad del estado, sus incondicionales y sus intereses, o asumen su autonomía y deciden hacerse cargo, directamente, de conformar una policía funcional y confiable. Recuerden: los malos gobiernos no construyen buenas policías. El destino está signado por los votos que decidieron la elección y el temple de los nuevos funcionarios.

Un tema substancial es el del control de la corrupción, desde el seno del mismo ayuntamiento, hasta el más recóndito espacio de la burocracia local. No hay posibilidad de conformar un aparato eficiente y eficaz, si no se pone empeño en evitar actos deshonestos. Ni siquiera es un asunto de moralina, es un tema de productividad de la maquinaria de gobierno. La corrupción torna improductiva la obra pública, las compras, la prestación de servicios y los trámites. Una contraloría eficaz, resulta indispensable para lograr este fin. Hasta ahora, las contralorías han naufragado ante su complacencia con los deshonestos. No sirven.

Otra cuestión toral, es la transparencia y la rendición de cuentas. Sin estas, la ciudadanía no podrá tomar decisiones adecuadas al emitir su voto. Con la opacidad se destierra la democracia y se abre un gran boquete para que arribe la corrupción organizada y campante. El Instituto de la Transparencia, el IACIP, no ha apretado las tuercas debidas, actuando con lenidad respecto a sus sujetos obligados, que, con festiva liberalidad, reservan información a los ciudadanos sin motivo ni fundamento.

La administración que no cuente con una organización profesional en el manejo del municipio, pocas oportunidades tiene de entregar buenos resultados. Las condiciones políticas han privilegiado el modelo de “gobierno-botín”, en donde se considera que el ganador tiene escriturados para sí todos los puestos del municipio, los cuales son graciosamente asignados a camaradas del partido triunfador. Es tiempo de decidirse por conformar un verdadero servicio profesional, que garantice un desempeño eficiente y eficaz. Solo así podrán sortearse los complejos retos que habrá que enfrentar.

La tecnología y la innovación de que disponga la organización harán que la velocidad de respuesta y la asertividad en las tomas de decisión, otorguen ventajas a los ciudadanos de la comunidad que adopte estas herramientas de vanguardia. No solo se trata de trámites ágiles y rápidos, sino de producción de información, que permita identificar cuellos de botella, productividad del personal y funcionamiento de los procesos mediante sistemas de alarma. Es, en pocas palabras, la implementación de nodos de inteligencia que produzcan información en tiempo real, como si fuese una auditoría de desempeño, generada automáticamente. Solo así se podrán realizar trámites digitales de punta a punta, sin la necesidad de acudir a ventanillas presenciales; tener el control en línea de servicios públicos: rutas de transporte, de recolección, de vigilancia y funcionamiento del alumbrado, utilizando el internet de las cosas y el geoposicionamiento, para verificar eficiencia y eficacia.

La administración municipal del siglo XXI esta frente a nuestros ojos. Prevemos que pocos asumirán el reto, los demás optarán por hacer del ayuntamiento un espacio de negocios personales y corrupción, un gobierno-botín, pues. Desgraciadamente este modelo ya se convirtió en una tradición de nuestros gobiernos. Guanajuato Capital es el ejemplo.

El mal ejemplo