VENCER A LA ARROGANCIA

Carlos Arce Macías

La Comisión de Justicia del Consejo Nacional del PAN, revocó la resolución emitida por la Comisión de Orden, en la que se me expulsaba del partido por una supuesta deslealtad, consistente en realizar publicaciones en contra de la reelección de su candidato a presidente municipal de Guanajuato, el impresentable Alejandro Navarro Saldaña.

Todo comenzó cuando en julio de 2021 la Comisión Permanente del Consejo Estatal, por votación unánime, inició el procedimiento de sanción, a solicitud de sus miembros Samantha Smith (esposa de Navarro) y Eduardo López Mares. Ahora los veintiún integrantes de ese Consejo que votaron por consigna mi expulsión, han sido derrotados.

En la audiencia de defensa, ante el Comité Auxiliar local, debimos enfrentar a un obscuro personaje, incondicional de López Mares, que intentó actuar como una suerte de inquisidor mal preparado y tosco, para desahogar esa instancia. El proceso, inició cometiendo una cadena de errores procedimentales que fueron parte de los argumentos de mi defensa.

Imprudentemente, en julio de 2022, fuera del término legal, la Comisión de Orden Nacional, validó la solicitud de expulsión mediante una temeraria resolución violatoria de los principios procesales fundamentales, basada en actuaciones ilegales de la instancia estatal e imputaciones mal argumentadas de la Comisión Permanente del Consejo.

Frente al abuso e ilegalidad, interpuse Juicio Ciudadano ante las instancias federal y estatal. Ambas ordenaron el reencauzamiento ante la Comisión de Justicia del Consejo Nacional del PAN, dictaminando que en un término de 5 días hábiles se resolviera el caso.

La Comisión de Justicia aceptó el procedimiento, emitiendo sentencia a fin de cumplir con los términos impuestos por el Tribunal Electoral del Estado, el pasado 22 de septiembre. Ante el cúmulo de desaciertos procesales se resolvió revocar la resolución de expulsión. Advierto, estoy preparado para continuar, si la Comisión Permanente del PAN estatal propone un nuevo enfrentamiento legal.

Por lo pronto, esta decisión me mantiene dentro del partido, poniendo a salvo mis derechos. Pero lo más importante, es que me inmuniza frente a la decisión cupular de separarme de la institución en el que he militado por 35 años, respaldado por una larga tradición familiar. El motivo real fue la intolerancia de los dueños del partido en Guanajuato, a mis opiniones críticas sobre su autoritarismo y el olvido de los principios de doctrina panista. La voluntad de la partidocracia estatal hoy no impera sobre mi persona. Los arrogantes fueron derrotados.

Frente a la intentona, aquilato el apoyo siempre firme de muchos de mis compañeros de la LVII Legislatura Federal, del Grupo de Exgobernadores del PAN, de muchos viejo-panistas que se solidarizaron conmigo. De la familia Gómez Morín, especialmente de Manuel. De compañeros del CIDE, que aportaron muy buenas ideas para una defensa más sofisticada en caso de que los tribunales entraran al fondo del tema. Al Ing. Enrique Gómez por sus reflexiones editoriales sobre mi asunto. A Arnoldo Cuellar por sus entrevistas y a Ramón Izaguirre por sus comentarios. Y un agradecimiento especial a mi defensor el Lic. Juan Antonio García Villa, panista de prosapia y de conocimientos profundos de la normatividad interna del partido. Su consejo resultó invaluable en todo momento.

A la Asamblea panista que se celebra el día de hoy, le envío este mensaje: su dirigencia actual no es confiable ni capaz. Ni siquiera puede plantear con corrección un proceso de expulsión. La inteligencia que se requiere para enfrentar al populismo desbocado, que debe de ser vencido en 2024, no anida en los sumisos burócratas que, con jactancia y pedantería, sentencian una victoria contundente en las próximas elecciones. Así como el municipio de Guanajuato no merece el alcalde que hoy lo desgobierna, el PAN Guanajuato no es digno de una dirigencia con tan escasa aptitud. Esta es soberbia y arrogante, no fomenta la participación ciudadana libre, prefiere clientelizar y capturar, arrebatando la libertad de voto a las personas. Así no, ese no es el camino. Tampoco lo es, el intento de construir una narrativa basada en la diatriba y el lenguaje soez (de carretonero, según Don Juan Aguilera Azpeitia).

Bajo tal extravío y rodeada de obscuros e impresentables acompañantes, esta presidencia estatal claramente navega hacia el naufragio del cash, del uso de dinero y presupuestos públicos para intentar ganar elecciones. Imita a sus competidores, y en eso consiste la derrota moral del PAN, actuar como Morena, mientras los ideales cívicos que lo fundamentan quedan olvidados en un rincón. Mi largo tiempo en la función pública y mis 35 años de experiencia partidista, me permiten atisbar al futuro: se van a equivocar. Podrán ganar elecciones, pero no legitimidad, y así nunca, óiganlo bien, podrán construir buenos gobiernos.

La fuerza la dan las ideas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s