DEL NACIMIENTO DEL PAN COMO TAPADERA

Carlos Arce Macías

Probablemente no lo sepa, pero el concepto de utilización de un partido político, como instrumento de cobertura para una red de corrupción, tuvo lugar en Celaya, Guanajuato, el 13 de enero de 2014. Su tiempo de gestación en el seno de la organización partidista fue largo, pero su alumbramiento resultó espectacular. Este periódico, el AM, extendió el certificado de nacimiento al revelar una grabación que contenía la petición de diputados federales de Acción Nacional de una comisión del 35%, por “bajar” 160 millones de pesos al municipio cajetero, para hacer obra pública, desde el ramo 23 del Presupuesto Federal. Los involucrados eran Luis Alberto Villarreal, su hermano Ricardo y José Luis Oliveros. Posteriormente se supo que Manlio Fabio Beltrones también participaba en el obscuro acuerdo. Aparte de Celaya, otros nueve municipios de Guanajuato estaban involucrados en el mismo esquema, aunque no se supo con precisión sus nombres. Curiosidad: muchas de las obras fueron realizadas por empresas constructoras de Sonora en Guanajuato.

Acta de nacimiento

El escándalo fue mayúsculo, el grupo parlamentario del PAN de la LXII Legislatura Federal, quedó señalado por su corrupción rampante en la repartidera de fondos federales. Acción Nacional, vio inmersos en el lodazal, al coordinador parlamentario y a su burbujade operadores, dentro de la que se ubicaba el diputado Ricardo Anaya, futuro candidato a la presidencia.

En Guanajuato, con pruebas en la mano, el gobernador del estado, Miguel Márquez, se quejó con la dirigencia partidaria, pero no inició ningún procedimiento de investigación al respecto. Su Procurador de Justicia, de apellido Zamarripa, permaneció estático, como si no hubiera pasado nada, y la extorsión no hubiera existido. Nimiedades, los legisladores federales solo pretendían cobrar en su beneficio 56 millones de pesos. El PAN estatal, a cargo de Gerardo Trujillo, enmudeció convirtiéndose en tapadera. No solo no hubo sanciones de ningún tipo, sino los artífices de los moches fueron premiados con candidaturas y entrega, en el caso de los Villarreal, del municipio de San Miguel Allende para que siguieran perfeccionando sus terribles métodos de utilización del poder.

Por si no se entiende con claridad, en esta sola acción queda al desnudo el importante hecho de contar con un procurador o fiscal a modo, que permita controlar la acción penal, en contra de presuntos delincuentes, claramente identificados, pero que pertenecen a una clase política intocable. Quizás por ello, sea complicado prescindir de sus servicios. El pacto de impunidad se materializó cínicamente, sin huella de vergüenza para los politicastros guanajuatenses.

Ayer nos despertamos con la noticia de que la senadora del PAN por Aguascalientes, Martha Cecilia Márquez Alvarado, renuncia a su militancia y al grupo parlamentario. La legisladora denuncia que Marko Cortés, el dirigente nacional del PAN ha tenido conocimiento de actos de corrupción de un gobierno (Alcaldía de Aguascalientes) emanado del partido, y su dirigencia no ha hecho nada para poner fin a las conductas deshonestas. Algo parecido a lo que sucede en Guanajuato Capital, con la diferencia que la senadora decidió renunciar antes de ser expulsada, sin importar su pertenecía al Consejo Nacional y ser miembro de la Comisión de Doctrina. Varias veces, ante el propio Consejo denunció con datos precisos y pruebas, la corrupción reinante en el ayuntamiento hidrocálido. Nada pasó y a nadie le importó, al igual que acá en el Comité Directivo Estatal, en donde Román Cifuentes recibió información puntual de las corruptelas y traiciones del actual alcalde capitalino. Solo se explica su silencio y respaldo al desleal y deshonesto, como omisión dolosa o complicidad explícita. ¡Pero he aquí la sorpresa! Como consecuencia de su proceder y como premio, sus padrinos lo hacen diputado federal y a su ad latere, presidente del PAN guanajuatense, el mismo trato que a los Villarreal. Tomen nota, esa es la calaña de nuestros directivos.

Y esta misma dirigencia, ahora amaga con expulsar aun montón de malos panistas. ¿Con que calidad moral lo intentan? Los que se quieran defender, permanecerán en Acción Nacional. No hay forma de correrlos, ni siquiera a los corruptazos que pululan en nuestras filas. Los lineamientos para procesar las sanciones fueron expedidos por la Comisión de Orden Nacional en 2016, la cual no posee facultades para ello. Ni eso pueden hacer bien.

P.D. Estupefacto ante la entrevista del gobernador de Guanajuato con Carlos Loret de Mola. Patético. ¿Por qué lo llevaron?

Entrevista

 

 

 

 

 

 

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