PAN: la clave está en los MOCHES

Carlos Arce Macías

En México constatamos que cada día, hay menos políticos y más delincuentes organizados dentro del poder. Basta una ojeada a las principales notas de los periódicos nacionales, para informarnos de las carretadas de fraudes, desvíos de fondos, expoliación de recursos y prevaricación, que desde los distintos niveles gubernamentales se llevan a cabo.

Luego de los escandalosos casos de varios gobernadores, el tema más paradigmático, se da en el Congreso Federal. Ambas cámaras ya han aprobado una Ley de Ingresos para 2017, mañosamente inflada, a fin de poder disponer de 37,000 millones de pesos para repartirlo entre los grupos parlamentarios. En sus cuentas aparece la distribución de 20 millones de pesos por diputado.

El pretexto resulta insostenible: el cumplimiento de promesas de campaña de cada legislador. En sencilla traducción, el método consiste en postularse, hacer campaña prometiendo ocurrencias ajenas a su función (canchas deportivas, caminos, escuelas, plazas, centros sociales, presas, etc.), al fin que ya apoltronados en su curul, contarán con varias decenas de millones de pesos por año, para cumplir con sus electores.

Así, con gran descaro, se tergiversa la elección de representantes y se apalea la democracia. Los poco educados electores, votarán por quién más prometa, y no por el candidato más apto para representarlos en la compleja función legislativa. Bajo esta dinámica, el candidato más irresponsable, se impondrá en la contienda; y con ello el objetivo primario de su desempeño, no será el análisis de las leyes que se propongan, ni la rendición de cuentas de los otros poderes, sino la negociación de su voto por una tajada cada vez más substanciosa del presupuesto.

Ya con la mesa servida y con el voto aprobatorio comprometido por unas migajas presupuestales, la representación popular se liquida, en aras de una dotación de dinero para repartir a voluntad, y sin control alguno. Se sabe de las instrucciones directa en el interior de la SHCP, de no perturbar el desempeño distributivo de los legisladores. Al fin, salen baratos.

Y lo que evidencia todo este perverso trance, es la calaña de gran parte de los diputados electos. Todos, con excepción de los de Morena, están felices ante la inminente creación del popularmente llamado “fondo para los moches”. Y en tanto los lopezobradoristas son congruentes, el PAN, el llamado partido de la gente decente, salvo algunas excepciones como la del senador Ernesto Cordero, apoya entusiasmado el fondo de reparto.

Los panistas ven venir la tormenta y se quedan impávidos. No obstante la paliza sufrida esta semana por su dirigente nacional, con revelaciones que ponen en duda su honestidad y el origen claro de su fortuna; parece no caerles el veinte de que la decisión de restablecer el “fondo para moches”, acabará con los restos de prestigio y decencia que le podrían quedarle. En tanto el priísmo sonríe.

Tampoco toman nota de que los ojos de las organizaciones civiles, estarán enfocados sobre el manejo de los dineros del infame fondo, y su probable utilización para la precampaña presidencial de su dirigente nacional. El PAN está metido en un enredo, sobre todo si a esto sumamos el antecedente de opacidad y nula rendición de cuentas, de la bancada albiazul de la LXII legislatura, cuando el actual dirigente era su coordinador. El panorama se oscurece aún más.

Por eso, ante tal embrollo, la Comisión Anticorrupción del PAN, debe de iniciar, cuanto antes, la investigación del sonadísimo caso de los moches, que finalmente, ha sido el que más a afectado la imagen de Acción Nacional ante la ciudadanía. La Comisión, debe de llamar a cuentas a los involucrados y expulsar a los culpables. Ahí están las grabaciones que exponen el modus operandi. ¿Qué más necesitan?

Sabemos del condicionamiento a muchos alcaldes, por parte de diputados, para “bajarles” recursos a cambio de substanciosas comisiones, o contrataciones amañadas de constructoras dispuestas a compartir utilidades con los propios legisladores promoventes. Esta corrupción descarada debe de exponerse y castigarse.

Solo si el PAN investiga satisfactoriamente el caso, y ofrece a la ciudadanía y a la Procuraduría, los datos de sus investigaciones internas, para que los culpables sean indiciados; este instituto político podrá plantear a los mexicanos la conveniencia de darle su voto, para que regrese a Los Pinos. La próxima elección presidencial basculará sobre la disposición de partidos y candidatos para combatir la corrupción. ¿Se atreverá el PAN?

Twitter: @carce55

Artículo publicado en AM LEÓN, el 6 de noviembre de 2016

1 comentario en “PAN: la clave está en los MOCHES

  1. La función del poder legislativo es hacer leyes no obra pública,si quieren dinero para su distribución que hagan un tabulador de distribución y Hacienda lo mande directamente a los municipios y se puede etiqutar ,me río de los diputados que piden dinero para su distrito al presidente,cusndo le pueden pedir que se los fe directamente al municipio.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s