PROFECO EN EL DILEMA

Carlos Arce Macías

La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) se encuentra en un dilema. Su actual procurador prefiere defender a la CFE y no a los consumidores. Su obligación no es controlar precios, está proscrito con excepción del gas, sino evitar abusos.

Antes, con colores “no oficiales”

Ahora paso a un relato biográfico que les puede interesar. Mi primer contacto con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) fue durante mi participación en el LVII Legislatura Federal, cuando casi al final del trienio, el presidente Zedillo mando un mensaje al grupo parlamentario del PAN: había posibilidades de sacar la Reforma Eléctrica y nos conminaba a hacerlo. Pero el grupo se encontraba exhausto, las duras batallas por cambios legales, aprobaciones de presupuesto y el FOBAPROA, habían consumido al batallón panista que le había tocado inaugurar los gobiernos sin mayorías absolutas a nivel federal. ¡Cuántos problemas nos hubiéramos ahorrado, y cuantos cambios hubiéramos propiciado, de haber logrado procesar esa reforma doce años antes! Le hubiéramos ahorrado al PAN los moches.

Mi segundo asunto con la CFE se dio desde la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (COFEMER), la cual dirigía. La corporación eléctrica intentaba, a sangre y fuego, la aprobación de un decreto para aumentar las tarifas. El problema es que se negaba a compartir la fórmula para establecer dichos cobros. La receta era secreta, claro, en perjuicio de los usuarios. Nos negamos a permitir su publicación, estableciéndose una relación muy hostil con su director, que en perjuicio de los consumidores acabó logrando su aprobación por “orden superior”. La explicación era sencilla: CFE se resistía a evidenciar los costos de su ineficiencia y de las enormes cargas de pensiones que se veían reflejadas en la fórmula. Así las cosas.

Desde marzo de 2004 a noviembre de 2006, me hice cargo de la Procuraduría Federal del Consumidor. Allí asumimos la defensa de los compradores. De inmediato enfrentamos una dura realidad. Los peores agravios y abusos contra los particulares se cometían desde el gobierno. Los dos monopolios, la Comisión Federal de Electricidad y Petróleos Mexicanos(PEMEX), eran el origen de la mayoría de las conductas abusivas generadas por los proveedores. Contra los discursos oficialistas, hay que ser muy claridosos y no permitir el engaño. Las empresas estatales, concentran tanto poder de mercado, cuando no son acotadas por una competencia eficaz, que destrozan a los consumidores sin piedad. Son soberbios y delirantes. Capaces de doblar al mismo Ejecutivo Federal.

Así, por ejemplo, nos vimos las caras con PEMEX que era el primero en no surtir litros de a litro a su red única de gasolineras. Luego estas recuperaban con creces la merma, robándoles a los automovilistas mediante la alteración electrónica de las bombas, para que surtieran de menos. Los transportistas se vengaban de estas acciones prefiriendo consumir en el mercado informal un nuevo tipo de combustible adulterado, que luego fue bautizado como guachicol. Permitir desde la propia empresa todo esto nos condujo al desastre.

En el caso de la CFE, siempre se enfrentó la resistencia para negociar los miles de casos de reclamos por año. Hay que denunciarlo: ellos no se deben a sus clientes. Sus verdaderos dueños son sus directores, altos funcionarios y el sindicato. Anoto: en aquella época la cuestión se agravaba más porque la zona centro del país, era atendida por la infausta Compañía Luz y Fuerza del Centro y su terrible sindicato, el SME.

La empresa con más quejas

Por lo menos, durante el periodo 2000-2006, el director de CFE hizo esfuerzos para mejorar el servicio de pago y marear a sus colegas con el lema: “Una empresa de clase mundial”. En verdad, CFE se encontraba muy lejos de las grandes empresas, incluso de su tipo como “Electricité de France”, cuyos datos de regularidad en el suministro y calidad de voltaje, cotizaba muy por encima de los números de “nuestra” afamada CFE de clase mundial. Engañaron a todos.

La PROFECO, nunca será una instancia que pueda enfrentar a una corporación con poder de mercado dominante como PEMEX o CFE. Sus tres mil empleados dispersos por el territorio nacional son insuficientes para atender las quejas de los millones de usuarios. Pero lo más importante, frente al presidente de la República, el Procurador del Consumidor perderá la partida contra los directores de CFE y PEMEX, la concentración de poder que poseen es enorme y el animal que embiste, es bravo y salvaje.

Por todo esto considero que la PROFECO debería ser la más interesada en preservar y profundizar los mercados abiertos de energía, en beneficio de los consumidores. Un ejemplo está a la vista, el de las grandes corporaciones que pudieron dejar de comprarle a CFE y que pagan menos por su electricidad, ¡suertudos! Mientras el resto, sujetos a la Comisión de Electricidad cargamos con sus ineficiencias, excesivas cargas laborales y las oxidadas ideas de Barttlet. A él se le puede caer el sistema eléctrico… sabe de eso.

Verdugo de sistemas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NUEVOS GOBIERNOS

Carlos Arce Macías

Hoy estrena Guanajuato 46 nuevos cabildos. Como hemos intentado corregir desde este espacio, la elección fue para elegir ayuntamientos, no alcaldes. Con dolo, desde el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato, nunca aclaró esta situación para los ciudadanos; y muchos, inmersos en la ignorancia y propaganda partidista, creen que serán gobernados por un personaje denominado presidente municipal, que hace y deshace dentro del municipio a contentillo. La arquitectura constitucional, no corresponde a esa creencia, el órgano superior de gobierno municipal es el ayuntamiento, desde ahí se define las grandes líneas que deberá seguir la administración municipal. El alcalde es un integrante del cabildo.

Ayuntamiento, gobierno por Concejo Deliberante, no unitario

Los retos que presenta nuestro estado son monumentales. El más urgente es el de la seguridad pública, policía preventiva y tránsito. Aquí los ayuntamientos guanajuatenses se debatirán entre si continúan sincronizados a las consignas del secretario de seguridad del estado, sus incondicionales y sus intereses, o asumen su autonomía y deciden hacerse cargo, directamente, de conformar una policía funcional y confiable. Recuerden: los malos gobiernos no construyen buenas policías. El destino está signado por los votos que decidieron la elección y el temple de los nuevos funcionarios.

Un tema substancial es el del control de la corrupción, desde el seno del mismo ayuntamiento, hasta el más recóndito espacio de la burocracia local. No hay posibilidad de conformar un aparato eficiente y eficaz, si no se pone empeño en evitar actos deshonestos. Ni siquiera es un asunto de moralina, es un tema de productividad de la maquinaria de gobierno. La corrupción torna improductiva la obra pública, las compras, la prestación de servicios y los trámites. Una contraloría eficaz, resulta indispensable para lograr este fin. Hasta ahora, las contralorías han naufragado ante su complacencia con los deshonestos. No sirven.

Otra cuestión toral, es la transparencia y la rendición de cuentas. Sin estas, la ciudadanía no podrá tomar decisiones adecuadas al emitir su voto. Con la opacidad se destierra la democracia y se abre un gran boquete para que arribe la corrupción organizada y campante. El Instituto de la Transparencia, el IACIP, no ha apretado las tuercas debidas, actuando con lenidad respecto a sus sujetos obligados, que, con festiva liberalidad, reservan información a los ciudadanos sin motivo ni fundamento.

La administración que no cuente con una organización profesional en el manejo del municipio, pocas oportunidades tiene de entregar buenos resultados. Las condiciones políticas han privilegiado el modelo de “gobierno-botín”, en donde se considera que el ganador tiene escriturados para sí todos los puestos del municipio, los cuales son graciosamente asignados a camaradas del partido triunfador. Es tiempo de decidirse por conformar un verdadero servicio profesional, que garantice un desempeño eficiente y eficaz. Solo así podrán sortearse los complejos retos que habrá que enfrentar.

La tecnología y la innovación de que disponga la organización harán que la velocidad de respuesta y la asertividad en las tomas de decisión, otorguen ventajas a los ciudadanos de la comunidad que adopte estas herramientas de vanguardia. No solo se trata de trámites ágiles y rápidos, sino de producción de información, que permita identificar cuellos de botella, productividad del personal y funcionamiento de los procesos mediante sistemas de alarma. Es, en pocas palabras, la implementación de nodos de inteligencia que produzcan información en tiempo real, como si fuese una auditoría de desempeño, generada automáticamente. Solo así se podrán realizar trámites digitales de punta a punta, sin la necesidad de acudir a ventanillas presenciales; tener el control en línea de servicios públicos: rutas de transporte, de recolección, de vigilancia y funcionamiento del alumbrado, utilizando el internet de las cosas y el geoposicionamiento, para verificar eficiencia y eficacia.

La administración municipal del siglo XXI esta frente a nuestros ojos. Prevemos que pocos asumirán el reto, los demás optarán por hacer del ayuntamiento un espacio de negocios personales y corrupción, un gobierno-botín, pues. Desgraciadamente este modelo ya se convirtió en una tradición de nuestros gobiernos. Guanajuato Capital es el ejemplo.

El mal ejemplo

 

 

 

 

 

 

 

 

ELECCIONES SUCIAS

Carlos Arce Macías

Se va el señor Mauricio Guzmán Yáñez. Cumple su período final al frente del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG), pero antes, nos sorprende con una reflexión brutal: es más fácil dirigir a los internos y custodios de un CERESO, que al IEEG. Habiendo sido director de reclusorios, posiblemente por la semejanza en los temas, arribó al Consejo General del Instituto. Funcionario de larga trayectoria en diversos puestos, relata como su trabajo lo llevaba a dormir muy poco, hasta llegar a pasar cuatro días seguidos en vela, resolviendo los agobiantes problemas que las elecciones le plantearon. Debemos de agradecer su atingencia y esfuerzo.

CERESO

Hace treinta años, luego del batidillo de la elección de 1991, el problema más crítico que tenía enfrente el gobernador Medina Plascencia era el de dotar a Guanajuato de una institución que garantizara elecciones limpias y organizadas profesionalmente. El Congreso de Guanajuato y el gobierno, se dieron a la tarea de tomar referencias internacionales para replicar buenas prácticas en la futura legislación electoral. Fue así como el politólogo americano, que estuvo siguiendo la campaña de Vicente Fox, Andrew Reding, del World Policy Institute, recomendó no tomar como referencia a los Estados Unidos (“somos muy malos para hacer elecciones” sentenció.) en cambio propuso que se volteara a ver a centro y sudamérica. Y eso se hizo.

En 1997 se estableció contacto con el Instituto Interamericano de Derechos Humanos, que dirigía Doña Sonia Picado, destacada política costarricense. Desde ahí, con la colaboración del Tribunal Electoral de Costa Rica, dirigido por Don Rafael Villegas Antillón, se preparó una visita a los órganos electorales de Costa Rica, Chile y Uruguay. Estos tres cuerpos administrativos operan de forma ejemplar la organización y fiscalización de elecciones en sus respectivos países. De esa gira se obtuvieron bibliografía, asesorías y conocimiento de buenas prácticas en materia electoral, que luego se refrendaron en un importante congreso sobre el tema, para recalar, finalmente, en una legislación electoral de avanzada. El objetivo era entregar a los ciudadanos de Guanajuato procesos electorales incontrovertibles y limpios. Y así sucedió en 1995. Las elecciones, organizadas por un Consejo Ciudadano, a cargo del nuevo Instituto, resultaron exitosas. Medina, el PAN y muchos ciudadanos involucrados en ese esfuerzo como el ingeniero Hugo Villalobos, quién presidía el órgano electoral, organizaron unas elecciones impolutas, sin mácula. Había valido la pena el esfuerzo.

Mientras el órgano electoral estuvo a cargo de ciudadanos, que interponían la honra personal como garantía de un desempeño impecable, el modelo funcionó. Pero la reforma electoral de 2014, que “profesionalizó” los órganos electorales, alejó a los ciudadanos y cinchó a los institutos electorales a estar a cargo de “especialistas” formados dentro de las propias burocracias internas. Así llegó el señor Guzmán al IEEG.

Ya desde antes todo comenzaba a cambiar. Las elecciones se salieron de cauce, los comicios de 2012 fueron un festín de compra y condicionamiento de voto, las televisoras adoptaron al copetudo candidato priísta y lo posicionaron como héroe de telenovela, en el ánimo de los electores. En Guanajuato, el gobierno decidió inyectar recursos para comprar votos y competir con las mismas armas, convirtiendo los comicios en un herradero. Ganó quien más recursos, extraídos de las arcas públicas, aplicaba a su organización, campaña y adquisición de voluntades.

Ahora, la fiesta continúa. Las dádivas se distribuyen sin freno. Las administraciones solo son la fuente de recursos ilegales para ganar elecciones a como sea. En tal desorden, en donde los contratos llevan sobreprecios y los gastos se dirigen a empresas fantasmas que luego suministran el combustible para operar campañas a punta de dinero, la democracia languidece y los partidos se corrompen a niveles inéditos. En ese trafique nos encontramos.

Las nimiedades con que tropezó Guzmán, y que le hicieron perder horas de sueño, fue tan solo el registro de candidatos; no la compra de votos, la distribución de calentadores solares, estufas ecológicas, sacos de cemento, láminas, varillas y despensas, en las colonias suburbanas de Puentecillas, allí en las cercanías del propio IEEG. De eso no se percató nunca, durante varios lustros y con la experiencia de haber organizando seis elecciones consecutivas. Y mientras él se preocupaba por registrar candidatos, los partidos políticos, continuaban, eufóricos, constituidos en una enorme red de corrupción, negociando resultados electorales, ofreciendo puestos, capturando opositores y nulificando la verdadera voluntad ciudadana. La democracia se nos fue al diablo.

 

Sin verdadera democracia

 

 

 

 

 

 

 

 

TREINTA AÑOS

Carlos Arce Macías

26 de septiembre de 1991

El día de hoy se cumplen treinta años de la toma de posesión del ingeniero Carlos Medina Plascencia como gobernador del estado de Guanajuato. Al mismo tiempo, conmemoramos la salida del PRI del gobierno estatal y el ingreso del partido Acción Nacional a conducir el destino de los guanajuatenses.

En su discurso ante el pleno del Congreso del Estado, el 26 de septiembre de 1991, Medina Plascencia destacó los siguientes puntos para lograr el cambio que se buscaba percutir en Guanajuato: respeto a la dignidad de la persona humana; ser autoridades honestas y trabajadoras, servir al pueblo, no servirse de él; ser promotores de la participación solidaria y subsidiaria; impulsar el fortalecimiento y autonomía de los municipios; establecer un sistema de trabajo basado en la confianza; impulsar la democracia y la justicia; lograr eficiencia y calidad; rematando con promover el bien común.

En su arenga, el nuevo gobernador de treinta y seis años de edad, planteaba las malas condiciones económicas del estado: la concentración poblacional en solo cuatro ciudades, y la enorme dispersión rural; un crítico binomio de un elevado índice de emigración desde la zona rural, contra una fuerte inmigración a zonas urbanas; un ingreso para los trabajadores, equivalente a las dos terceras partes del ingreso promedio nacional; distribución injusta del ingreso en 32 de los 46 municipios; y una agricultura en franco declive.

Describe también los retos sociales: una grave situación educativa que nos posicionaba en el lugar 24 a nivel nacional; más del 25% de los guanajuatenses sin servicios básicos; impacto en la calidad de vida por la contaminación; concentración del desarrollo en unos cuantos municipios y extrema pobreza de los habitantes del norte del estado.

En lo político había que salvar el encono electoral, provocado por las recientes elecciones, mediante cambios que permitieran contiendas dentro de un ambiente de equidad y verdad, que respetaran la decisión del pueblo. Quizás se trataba del reto más urgente.

Luego de tres décadas hagamos una revisión del tema económico. La entidad dejó atrás la agricultura tradicional y la fabricación de calzado basada en mano de obra baratísima. Hoy se ha consolidado la manufactura a un nivel de competencia global, con producción exportadora. Pero sobre todo destaca el sector primario de manufactura de alimentos, que se ha detonado como altamente exportador y generador masivo de empleos, muy por encima de la industria automotriz. El desarrollo ha sido difícil de desconcentrar del corredor industrial, sin embargo, más zonas del norte y sur del estado se han integrado a la nueva economía.

En lo social, se advierten los más serios retos para el estado. En 1990 nos encontrábamos en el último lugar en el importantísimo “índice de cobertura de educación media superior”. Hemos avanzado solo 7 lugares en seis lustros. Este rezago educativo, es el dique que impide a muchos guanajuatenses acceder a mejores empleos, especialmente en el área de la industria. El rezago en servicios básicos se ha ido estrechando al pasar del 25 al 11%. Pero la contaminación de agua y aire, se encuentran en una circunstancia crítica, que no ha sido enfrentada adecuadamente.

Para lo político, se logró crear y consolidar una institución independiente encargada de organizar profesionalmente elecciones equitativas y verdaderas, sin ficción en los resultados. Por desgracia, los afanes para lograr comicios limpios han sido infructuosos. Especialmente por la negligente Fiscalía para Prevenirlos Delitos Electorales, y la lenidad de funcionarios del IEEG, que permiten, impunemente, el condicionamiento, la compra de voto y una clientelización rapaz de los ciudadanos más vulnerable, por parte de políticos corruptos.

Por lo que respecta a los principios que guiaban inicialmente al gobierno, en cuanto a subsidiariedad y solidaridad, promoción de la autonomía municipal, trabajo basado en confianza, eficiencia y calidad, ha habido avances trascendentes e importantes. Pero en algo toral como el respeto a la dignidad, conducción honesta de la sociedad, servicio al pueblo, impulso a la democracia y promoción al bien común, los treinta años de panismo aún le salen debiendo a los guanajuatenses. El impulso de sus tres primeros gobiernos en estos rubros fue convincente. Pero las últimas tres administraciones han obviado esos compromisos. Se han ubicado en el lado obscuro de esta saga.

Nueva era para Guanajuato

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y OPINIÓN

Carlos Arce Macías

“El Derecho es la garantía de los más débiles frente a los más poderosos”.

Luigi Ferrajoli (Jurista)

La libertad de expresión y opinión es un derecho humano. Se encuentra contenido en la Declaración Universal de Derechos, expedida en 1948, como respuesta de la humanidad a las gravísimas violaciones llevadas a cabo en la Segunda Guerra Mundial. Tras un largo y sinuoso camino, México instauró a plenitud un sistema de tutela a nuestros derechos fundamentales.

Sesión de la ONU, de aprobación de la Declaración Universal de Derechos Humanos

El 11 de junio de 2011, se cumplieron 10 años, el artículo 1 de nuestra Carta Magna fue modificado y cambió radicalmente, al establecer que las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en la propia Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte. Así los mexicanos gozamos de la protección constitucional de un importante cúmulo de libertades, que se originan en el texto constitucional y en una variada cantidad de tratados internacionales, que tiene signados el país. Nunca habíamos gozado de tanta protección a nuestra libertad.

El artículo 19 de la Declaración Universal dice: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Este numeral, básico para el funcionamiento de la democracia, debemos grabarlo bien en nuestras mentes, especialmente los panistas, para no vernos acotados en nuestras expresiones y opiniones, por el miedo que pueda sembrar cualquier directiva extraviada en laberintos autoritarios.

Ningún mexicano debería tener temor por expresarse y criticar a sus gobernantes por cualquier medio. El propio artículo 1 de la Constitución refiere: “Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos… En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley”.

Dicho lo anterior, resulta insólito, que sea precisamente Acción Nacional quién se tranforme, negando 600 años de civilización, en una nueva Inquisición, al más puro estilo del siglo XV. Se resiste a aceptar las críticas abiertas de sus militantes. La sola intención de los dirigentes partidistas, por conculcar derechos fundamentales, produce asco y estupor. No en valde decidieron algunos connotados miembros manifestar su simpatía por partidos europeos de corte facistoide, eso los seduce. La alianza con VOX es encadenarse al facho, el camino de la radicalidad, con el cual algunos pretenden combatir el absurdo radicalismo de la izquierda ignorante, que hoy padecemos. Están sordos y ciegos. Ante el dislate, le decimos a la dirigencia, fuerte, claro y de frente: el problema son ustedes, la partidocracia, no el PAN como institución.

Inquisición

El camino para soterrar el autoritarismo del actual presidente de la República es el señalado por el propio artículo 1 de la Constitución, allí está. Es poner a funcionar el sistema de Estado Constitucional de Derecho, que nos garantice y amplíe a todos nuestras libertades y derechos fundamentales. No rerquerimos caudillos ni ayatolas, sino educación cívica, organización social y cumplimiento normativo.

En los últimos estertores de la revolución, ya advertía Manuel Gómez Morín esa carencia. Por eso fue un creador de instituciones, entre ellas el de una organización política democrática, que se contrapusiera a la autocracia reinante. Es triste, pero ahora, estos herederos de Don Manuel van solos, nombrados a dedazo, sin vida interna que los legitime, iguales al PRI contra el que luchamos en los finales del siglo pasado.

Como remate: azora la construcción de un pliego inculpatorio de tan baja calidad jurídica, como el que elaboraron para intentar mi expulsión del PAN, eso pasa cuando obran por consigna. El próximo viernes 24, a las 10:00 de la mañana, estaré en el Comité Directivo Estatal para sustentar mi defensa y rebatir las pruebas en que se basaron para inculparme. Ya se sabrá a quién le asiste el derecho y la razón.

La enfermedad

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EXPULSIÓN

Carlos Arce Macías

Quién come del fruto del conocimiento, es siempre expulsado de algún paraíso.

Melanie Klein

El verbo expulsar conlleva un ingrediente de violencia y enojo, implícito. Es el acto de arrojar de cierto lugar a alguien, sin su consentimiento ni aprobación. Es la imposición decretada como sanción, que dicta el abandono, el exilio. Pero esa violencia implica tal trastorno, por la alteración que se produce y que se desea castigar, que esta tiene que identificarse y aclararse a plenitud para que el castigo sea un acto de justicia y no de venganza.

En la semana recibí la visita de tres amables jóvenes enviados desde el PAN, para notificarme del inicio de un procedimiento de expulsión en mi contra, promovido por Eduardo López Mares, en representación de la Comisión Permanente del Consejo Estatal del partido. Con toda diligencia recibí la papelería y procedí a analizar el ocurso. La acusación es grave, se me culpa de llevar a cabo un “acto de deslealtad democrática” por haber hecho públicas opiniones y comentarios que incitaron a la ciudadanía a emitir su voto en contra del PAN y de quien era su candidato a presidente municipal de Guanajuato, Alejandro Navarro.

Notificado

Luego corroboro que, según el manifiesto, la vulneración a la normativa partidista que he cometido ha sido severa. Según se consigna imputé negligentemente hechos o delitos falsos al candidato de Acción Nacional a la alcaldía de Guanajuato Capital. Soy reo, yo solo, de haberle construido una mala fama atroz. Pero lo peor viene después, veamos.

Como ultimo segmento del escrito reclamatorio, con inusitada contundencia se deja caer, una por una, las rotundas pruebas que avalan mi doloso comportamiento para sumergir, la reputación del entonces candidato a gobernar nuestro municipio, en el fango de la historia local. Así lo comprueban seis imágenes pasmosas, extraídas de mi cuenta de Facebook. Las enumero: la primera un cartel que dice: “El PAN siempre combatió el gobierno de dádivas y regalos del PRI; Navarro lo resucita ¡Vergonzoso!”Segundo: una efigie del candidato con un mensaje que lo define: “El Peor presidente de la Historia”. Tercero: una caricatura que da un resumen del debate municipal, en la que aparece el alcalde diciendo: “Prometo hacer lo que no hice en mi pasado trienio”. Cuarto: un cartel de la asociación Guanajuato Somos Todos que reza: “Si quieres a Guanajuato no votes por Alejandro Navarro ten poquita dignidad!” Quinto: un cartel de José de la Luz Santibáñez Cantero que reclama: “Que le pasa a Diego Sinhué, al cerrar la guardería en la ciudad capital, donde la burocracia es mayoría??” Sexto: un texto en mi cuenta de Facebook: “SE LOS DIJE. – Pero esta historia no ha terminado. El alcalde está metido en un problema, porque cometió un delito… y se videograbó y publicó todo en FB. Los populistas pierden fácil la cabeza y el decoro”. Luego aparece una nota sobre el corte de servicios de internet a cerca de 17 mil suscriptores de la empresa Megacable, de la zona sur de Guanajuato. Séptimo: la edición en FB de mi artículo dominical publicado en AM el 30 de mayo del presente, denominado “Voto y No Voto”, en el que razoné las opciones de por quién votar y por quien no hacerlo, en la capital del estado.

Una prueba en mi contra.

Mis acusadores rematan señalando: “Las acciones realizadas por el militante en comento, son consideradas como un acto de deslealtad que extrapola los límites de la libre expresión…”. Solo el silencio les cuadra.

Mi partido, el PAN, parece cada día más insensible a lo que acontece en su entorno y a las posibilidades de generar confianza en los ciudadanos, para que voten por sus candidatos y gobiernen bajo los postulados del bien común. Deberían saber que reclamar las conductas ciertas de su pésimo alcalde capitalino, es un acto de congruencia ciudadana, no una perversa imputación. Durante la reciente campaña, primaba la obligación ética, que recala en la advertencia a tiempo, de no refrendar por tres años mas un gobierno-botín. El litigio entre un militante de a pie y el pernicioso alcalde, debería provocar la reflexión no solamente por el inusitado proceder del panista que arriesga sin ganancia, solo exigiendo la pulcritud de la institución; sino de los escandalosos hechos que envuelven, desde hace años, el desempeño político del torvo munícipe.

Finalmente tengo fecha para acudir a presentar mi caudal probatorio el próximo viernes 24 de septiembre ante la Comisión Auxiliar de Orden, encargada de ventilar mi expulsión. Luego de eso sabremos quién gana, si el PAN, el viejo panismo que logró conquistar Guanajuato y echar al PRI de los Pinos, o la contrahecha versión que ahora vaga por el espacio político, de la mano de su ultramontano compañero VOX, buscando negocios en cualquier rincón. Esa es la ecuación.

Expulsión

 

 

 

 

 

 

 

DESENTERRAR PARA EXHIBIR

Carlos Arce Macías

Muy enferma debe de estar una sociedad que decide exhumar a sus muertos para exhibirlos y así engordar el presupuesto municipal. Envilecidos también se encuentran los empresarios que ven, sin chistar, que los muertos son extraídos de sus tumbas para exponerlos en vitrinas, para cobrar a turistas morbosos por ver el rictus mortuorio con el cual partieron de este mundo. Negocios son negocios, dicen.

Queremos reconocer, que en el tratamiento del ya célebre “Museo de las Momias de Guanajuato”, nos habíamos estacionado en el fenómeno del surrealismo y de la chocarrería propia de Jorge Ibargüengoitia para juzgar a sus coterráneos. Sin embargo, el tema presenta flancos más profundos que debemos estudiar. Para ello hemos de trasladarnos al “Museo de La Plata”, en Argentina, creado en 1884. En una edificación que compite con los más celebres museos europeos y norteamericanos de ciencias naturales, en plena era del positivismo, este complejo cultural congregó muchas momias, desde egipcias hasta sudamericanas.

Museo de La Plata

Los museos son las catedrales de la ciencia, cuentan las historias del pasado, a través de la exhibición de objetos. Muchos de esos “objetos”, fueron los recolectados luego de la llamada “Conquista del Desierto”, de ahí la colección de más de 8000 momias y restos descubiertas en diversas localidades de sudamérica: tehueluches, araucanos, guaranís y tiahuanacos. Pero las cosas cambiaron, cuando las asociaciones de comunidades originarias reclamaron la exhibición de muchos de estos cuerpos, que no objetos. Carmelo Sardinas Ullupu, uno de sus lideres profirió así su reclamo: “Nosotros no somos piezas de arqueología para que nuestros abuelos estuvieran en las vidrieras como muestras, nos cusa mucho dolor, mucha indignación”. Resultado: la expedición de la Ley 25217 que prohíbe la exposición de restos humanos. El gran museo dejó de presentar momias y las retornó a sus comunidades para ser inhumadas conforme a sus usos y costumbres.

Otro caso aconteció en el “Museo Arqueológico de la Alta Montaña”, en Salta, también en Argentina, en donde se han concentrado momias producto de la criopreservación en alturas superiores a los 6000 metros, como los niños de Llullaillaco, descubiertos en 1999. Se trata de infantes sacrificados en ceremonias religiosas hace 500 años. Listos para exhibirlas en una vitrina acondicionada, Américo Castilla, director nacional de Patrimonio y Monumentos argumentó: “Hoy no está considerado ético exhibir restos humanos. Los museos ya no deben ser sitios en donde se exhiben trofeos. Mostrar las momias como si fueran objetos, en todo caso tiene que ver más con una visión mercantilista y de espectáculo, que científica”. Los grupos indígenas se han puesto en pie de lucha a fin de que sean retornados los restos áridos a sus lugares sagrados. Las momias no son objetos, sino sujetos, se afirma entre los especialistas.

Dr. Américo Castilla

El otro caso es la exhibición en museos europeos, de un supuesto guerrero africano, llamado “El Negro”, que fue disecado y presentado en la “Exposición Universal”de Barcelona en 1888, y ubicado hasta 1983, en el museo de Bañolas en Cataluña. Tras la denuncia de Alfonso Arcelin, un doctor español, al diario El País, frente a proximidad de los Juegos Olímpicos, y contando con el respaldo del reverendo Jesse Jackson, Kofi Annan y “Magic” Johnson, luego de bautizar la exposición como repulsiva e insensible, “El Negro” debió ser regresado a Botswana, su país de origen, para ser inhumado. Solo quedaba una piel craquelada, el cráneo y algunos huesos.

El arquitecto Ciro Caraballo Perichi, coordinador de cultura en UNESCO México, ya ha dado el aviso de alerta sobre el “Museo de las Momias de Guanajuato” y su mercantilización, en el texto “Momias o Cadáveres”, un trabajo de 2014, compendiado en el libro “Catrina y Sepulcro”, editado por la Universidad Autónoma Metropolitana. Obvio, protesta por el trato de fenómenos que se les da a los cuerpos, al exponerlos en público.

En el mundo, la antropología y arqueología combinados con la reflexión ética transitan hacia la cancelación de exhibiciones de restos humanos, cuando no exista un motivo de gran trascendencia para hacerlo. En Guanajuato, ofuscados por la obtención de recursos fáciles para pagar el gasto público, desenterramos cuerpos para exhibirlos a la vista de turistas morbosos, e intentamos construir un museo más de momias. Conclusión: el ayuntamiento de Guanajuato es el promotor, los diputados estatales sus cómplices y la ignominia su calificativo común.

¿Diputados por la ignominia?

 

 

 

 

 

 

 

OCURRENCIAS

Carlos Arce Macías

El pasado viernes, el diputado federal del PAN Juan Carlos Romero Hicks, a nombre de su partido, lanzó una serie de reflexiones sobre el paquete económico para 2022, que está a punto de llegar, para su análisis,a la Cámara de Diputados federal. Alarmado por la apabullante cifra que indica que el 90 por ciento de los hogares mexicanos registraron disminución en sus ingresos, el diputado guanajuatense aconseja poner en práctica las siguientes estrategias: priorizar el equilibrio fiscal y finanzas públicas sanas, sin contratar más deuda; estimular el crecimiento económico, y destinar mayores recursos a las instituciones de seguridad, entre otras propuestas.

En otro momento, la anterior semana los ayuntamientos electos de nuestro estado, recibieron capacitación y orientación de diversos funcionarios estatales. Destacó la conferencia del secretario de Finanzas, Héctor Salgado Banda, quién abordó el tema del manejo de la hacienda pública. Comentó: “Hay que evitar las ocurrencias de que me levanto por la mañana y tengo ganas de hacer tal cosa, y lo digo de manera respetuosa, que cada peso gastado sea derivado de un proceso de planeación, todo con sustento técnico y responsabilidad”. Luego abordó el complicado panorama de las participaciones federales y recalcó dramáticas cifras: caídas en participaciones al estado cercanas a los 7000 millones, y en recursos extraordinarios, por 20,000 mil millones de pesos menos. Un serio boquete en las finanzas del estado y los municipios.

No, a las ocurrencias

Así las cosas, los pronósticos no son halagüeños. La dureza de trato del presidente de la República hacia el estado mas osco con su gobierno está a la vista. Por lo pronto canceló la opción de dotar de agua a León desde la presa del Zapotillo. Aunque todos los estados padecerán la austeridad planteada desde el centro, al nuestro se le impondrá, por diferencias políticas, déficits más altos. Más vale ser previsores y adaptarse a estas dramáticas circunstancias.

Y haciendo caso a las consejas de Romero Hicks y Salgado Banda, más vale precaverse de no hacer locuras, lanzarse al vacío, y exponerse a reventar las delicadas finanzas municipales, por perseguir sueños guajiros o por intenciones inconfesables. Y ese es el problema de Guanajuato Capital, gobernado por un alcalde, que igual les corta el internet a los ciudadanos, que corre autos de carrera en el centro de la ciudad, compra zapatos escolares al doble de precio, intenta lotificar terrenos familiares en áreas de conservación ecológica, utiliza patrullas de policía para trasladarse a partidos de futbol, y organiza tocadas multitudinarias en plena pandemia. Parece ser el rey de las ocurrencias.

Pero los focos rojos se encienden ante la última bufonada. Propone construir un tercer museo para las momias de Guanajuato, que en realidad no es un museo, sino un centro comercial. Para ello ha decidido solicitar la autorización de un préstamo por 70 millones de pesos pagaderos a diez años, cuyo costo total será de 190 millones de pesos. Todo esto en medio de una pandemia, una crisis económica de grandes dimensiones y las advertencias explícitas del secretario de finanzas, de actuar con cautela, descartando ocurrencias.

Tercer Museo-Mercado de momias

Aparte de lo inoportuno que resulta endeudar al municipio, el proyecto contiene graves yerros, porque fue producto de súbitas calenturas y temores políticos del inestable alcalde, que en una semana decidió proceder a aprobar un plan contrahecho plagado de incongruencias y que no cuenta con una serie de autorizaciones imprescindibles para ejecutarlo. Una acción tan disparatada, arroja luces sobre la verdadera intención de edificar una obra redundante e innecesaria: el contratismo. Se trata de una manifestación de la corrupción política, que consiste en pactar, de acuerdo con los contratistas, obras con sobreprecios, para obtener beneficios personales. Extraer rentas de los dineros públicos, en pocas palabras.

Pero aún hay más, verifiquemos la audacia del pícaro. Como no es capaz de plantear un proyecto medianamente congruente, solicita la venia de la diputación para endeudarse, y con ello, transfiere la obligación de solventar adecuadamente el expediente en trámite, al Poder Legislativo. Ahora son los vapuleados legisladores, encabezados por el presidente de la Comisión de Hacienda y Fiscalización, el irapuatense Víctor Zanella, los que cargarán con la deshonra de permitir un lesivo endeudamiento, pasando sobre las advertencias del diputado Romero Hicks y del secretario Salgado Banda. Ironías de la política, acabarán siendo muy críticos de las decisiones del presidente de la República, pero irresponsablemente permisivos con un alcalde ocurrente y manirroto, que sentará un pésimo ejemplo para los demás munícipes. Salida de emergencia: mejor devuélvanle el expediente al ayuntamiento, está incompleto y así, no es procesable.

Víctor Zanella, presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso

 

 

 

 

 

 

 

LA PEOR OPCIÓN

Carlos Arce Macías

A finales de los años ochenta del siglo pasado, resultaba muy fácil para los estrategas del Partido Acción Nacional (PAN) en Guanajuato, determinar cuáles serían los movimientos futuros del Partido Revolucionario Institucional (PRI), porque esencialmente, se trataba de las instrucciones que dictaba el gobernador del estado, Rafael Corrales Ayala. Irlos emboscando y cerrándoles el paso a sus tácticas de partido del gobierno, era totalmente predictivo. Muchos años después revelaremos la forma en que se hacía.

El “Señor Gobernador”

El antecedente principal es que, frente a la oposición, se presentaba un partido unido, gigantesco, casi sin fisuras. Un verdadero gigante electoral, que arrasaba a placer en aquellos lugares que eran de su interés, permitiendo alguna efímera victoria para que se pudiera alardear de que se vivía en un sistema democrático.

El partido era el gobierno, ya fuese estatal o municipal. En épocas electorales la burocracia gubernamental se transformaba en militancia tricolor, organizada y con recursos cuantiosos para mantener una operación territorial fundamentada en un clientelismo populachero y la violación, de ser necesaria, de los paquetes electorales, trampa que se realizaba en las mismas oficinas de los consejos estatales o municipales, embarazando urnas o alterando actas. Todo funcionaba en torno al designio priísta, es decir, bajo el deseo y voluntad del “señor gobernador”.

El día a día del gobierno, se sincronizaba desde el Palacio de Gobierno, sede del poder ejecutivo en aquellos tiempos, en los que la ciudad de Guanajuato era el asiento de todos los poderes estaduales. El gobernador giraba órdenes, hacía nombramientos en todas las áreas, independientemente que pertenecieran a los poderes legislativo o judicial. Así era antes. Ni soñar en una república funcional.

Pero no contaban con la capacidad del PAN, principal partido de oposición en aquél entonces, que demandaba el establecimiento de una vida democrática plena, división de poderes y gobierno profesional que garantizara buenas administraciones públicas, con sentido humanista y concentradas en el logro del bien común.

Así las cosas, resulta que los picudísimos dirigentes del partido albiazul, habían descifrado el código madre del actuar priísta. Esa feliz circunstancia, otorgaba en ese tiempo una invaluable ventaja estratégica al PAN. La fórmula era genial por su sencillez… la revelaremos ahora, pero guarden el secreto celosamente, no lo compartan con nadie. Va: el PRI actuaba siempre en contra de la lógica más elemental. Siempre tomaría la peor opción. La equivocación estaba cantada. Los escogidos serían los peores candidatos, cargados de mala fama. Todo procesado en un tortuguismo ineficiente que impedía al gigante moverse con agilidad, pues todo dependía del designio de una pequeñísima camarilla que rodeaba al gobernador. Casi en todos los afanes, se cruzaban los intereses perversos dirigidos a hacer negocios inconfesables, que torpedeaban cualquier iniciativa que permitiera hacer las cosas con corrección y bien. Cada movimiento y decisión era predecible con mucha anticipación. La “Ley de la Peor Opción”, se cumplía inexorablemente. Ese era el secreto.

Elegir el peor camino

Y es que así sucede cuando los gobiernos no abrevan de las fórmulas democráticas, que permiten la oxigenación y el saneamiento constante de la vida pública, eso le pasó al PRI. Poco a poco, todo lo pudre la corrupción, si es tolerada y fomentada. Sin darse cuenta, se esfuman los espacios para una acción positiva, porque todo queda encadenado a los siniestros intereses de gobernantes que traicionan impunemente a la sociedad, robándole los presupuestos públicos.

Recordando estas viejas historias, hoy nos congratulamos que los gobiernos modernos que hemos elegido en procesos prístinos y legales se alejen del obscuro pasado que acabamos de relatar. Es bueno que la conducción con sentido de gobernanza, sin dedazos autoritarios, bajo parámetros democráticos de alta calidad y respetuosos de la división de poderes, haga imposible que acabemos atrapados por la Ley de la Peor Opción. Son otros tiempos ¿verdad? Porque da escalofrío pensar que al actual gobierno le sea aplicable esta tremenda ley. Si así fuera, en una confrontación directa con el presidente de la República, el resultado sería fatal para Guanajuato. De antemano sabrían en Palacio Nacional que su adversario escogerá siempre la peor opción. ¡Glup!

Confrontación.

 

 

 

 

 

 

 

 

¿ROTUNDO FRACASO?

Carlos Arce Macías

Entre las afirmaciones del presidente de la república y las declaraciones de la ultraderecha española, se radicaliza y pierden las mejores versiones de uno de los acontecimientos más importantes de la historia universal: la conquista de México.

La caída

Y en principio habrá que endilgarle la culpa a nuestro presidente por andar provocando la ira ultramontana, que tiene algunos argumentos, para darle buenas y precisas respuestas a sus asertos. Quién le manda meterse en camisa de once varas, creyendo que sabe historia. La verdad es que López es equiparable a un alumno de secundaria, adoctrinado en historia patria, intentando darles clases a niños de primaria.

Nuestro ejecutivo es una víctima más de un guanajuatense excepcional: Diego Rivera. El más famoso de nuestros muralistas, comunista connotado, que plasmo con vibrantes colores, toda “su” historia nacional, como él la veía, apreciaba, proyectaba y publicitaba. Era el gran “influencer” de su época. Y muchos se quedaron con las soberbias imágenes surgidas de su potente pincel y aceptaron sin chistar su versión de la historia nacional.

El 20 de agosto de 1992, Carlos Castillo Peraza dictó en el Instituto Federal Electoral una brillante conferencia que denominó “Del Mural a la Política”, en la cual, sostuvo, como se había sembrado la visión muralista en la psique nacional, implantando una visión de guerra, de vasallaje y sometimiento, contraria a las diversas y enredadas facetas de un proceso histórico muy complejo. En esta interpretación pictórica, no hay medias tintas, solo blanco y negro, buenos y malos. Ángeles y demonios.

Entre los muchos atrapados en esta versión, contamos a nuestro presidente. Ahora nos descubre, desde un razonamiento muy ingenuo, que la conquista de México fue un rotundo fracaso. Decirlo así, significa darnos un tiro en el pie, pues es a partir de ella, que se inicia la creación de lo que será nuestra nación. Sin la conquista es imposible explicarnos a nosotros mismos;quiénes somos los mexicanos y cuales son nuestros más importantes referentes.

La visión de Diego

Vale la pena, desde este argumento revisar algunas cuestiones. La primera es que no descendemos de los aztecas. El sitio de Tenochtitlán resultó tan violento, que prácticamente fueron exterminados sus habitantes. La viruela se propagó y mató a miles, cerca de cuarenta mil se suicidaron arrojándose al lago ante la desesperación de constatar que sus dioses los habían abandonado. Otros miles murieron defendiendo la ciudad valientemente, resistiendo las cargas de caballería de Pedro de Alvarado, los arcabuces y fuego de bombardas de los castellanos y extremeños. Y más de cien mil, cayeron masacrados por la sed de venganza de sus enemigos tlaxcaltecas, huejotzingas y cholultecas. Cortés perdió menos de cien hombres. Nuestro mestizaje deviene de sangre otomí, tlaxcalteca y de otras etnias mesoamericanas, más no de los extintos aztecas.

El 13 de agosto de 1521 cae prisionero Cuauhtémoctzin. El último reducto de resistencia no es la plaza principal de Tenochtitlán, sino la de Tlatelolco, defendida por los poco confiables socios de los mexicas, cuyas relaciones devenían entre el amor y el odio. La capital tenochca ya había sido abandonada para ese momento, y con ella sus plazas, pirámides, palacios y el Templo Mayor.

La celebración del día 14 de agosto, fue un gran banquete en Coyoacán, al cual casi la mitad de los hispanos llegaron enfiestados, rematando al otro día con una larga procesión de conquistadores, precedidos por una imagen de la Virgen María y la cruz, hasta una colina desde donde podía verse el gran Lago de Texcoco y las ruinas de una ciudad arrasada, impregnada de olor a muerte. Así comenzó el culto a la virgen y cayó la capital del Imperio Azteca.

Virgen de Cortés

Tras estos sucesos comenzó la construcción de una nueva ciudad, que sería la más importante de América durante siglos. Base del poderío novohispano, y su economía sostenida por los ríos de plata, provenientes de Zacatecas y Guanajuato. La historia es un proceso dramático continuo, plagado de glorias y derrotas. Descifrarla requiere de amplios conocimientos, horas de lectura y una mente abierta y con alas, no encarcelada en ideologías anacrónicas y murales esplendorosos.

Mejor la historia no oficial, como esta.