TUS FUNCIONARIOS PANISTAS

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Carlos Arce Macías

Recientemente el ayuntamiento de León trató el tema de reformas a su Código de Ética de los servidores públicos del municipio, a instancias de una iniciativa para incorporar la delicada cuestión de la discriminación. Reconforta constatar que una asamblea que representa a los ciudadanos se tome el tiempo de discutir asuntos relacionados con el desempeño ético de sus funcionarios y personal, especialmente en momentos en los que, contenidos sobre moral y ética, parecen incomodar a las administraciones públicas. Bien por poner el ojo en la necesidad de perfeccionar esta reglamentación, toral para la construcción de buenos gobiernos.

Ayuntamiento de León

Ahora, recordemos que los panistas, ya están sujetos a un Código de Ética que debe de ser observado por sus funcionarios públicos. Utilizaremos este espacio para recordar algunas de las recetas que postula una organización política guiada por ideales, que nunca se ha considerado como marca comercial ni corporación dedicada a hacer negocios desde el poder, como algunos creen. Veamos.

Primeramente, el Código panista “será un instrumento de evaluación del comportamiento del funcionario en el desempeño de su cargo”. Esto quiere decir, que el PAN municipal y estatal, deben de realizar una valoración de como cumplen sus funcionarios su mandato. En su caso, “el partido coadyuvará, en lo que le corresponda, para la aplicación de las sanciones que se señalen en la normatividad respectiva”, en caso de identificar irregularidades e incumplimientos.

Es imperativo para los panistas en el gobierno ofrecer “ en la atención al ciudadano, igualdad de oportunidades, sin discriminación alguna que pudiera dar lugar a trato diferenciado o preferente”. Con ello se combate el amiguismo y el interés personal en el trato privilegiado en trámites y permisos administrativos, y sobre todo en la protección a derechos humanos fundamentales como los relacionados con la no discriminación. También se establece el compromiso de encaminar las acciones “a cumplir el programa de gobierno ofrecido a los ciudadanos”. Esto obliga a la institución a cumplir puntualmente sus promesas.

¿De verdad los quieren cumplir?

Ahora veamos algunos de los compromisos más importantes que consigna este documento:

1.- Actuar procurando el Bien Común, sin buscar intereses particulares ni beneficios personales, para familiares o amistades. Esto implica no involucrarse en situaciones o actividades que signifiquen un conflicto de intereses, personales o familiares, en su labor como servidor público.

2.- Abstenerse de utilizar información en beneficio propio, de terceros o para fines distintos a los que son inherentes a la responsabilidad pública que detentan.

3.- Conducirse en el desempeño de la responsabilidad pública con imparcialidad, respetando el derecho de todas las personas y rechazando cualquier procedimiento que privilegie ventajas personales o de grupo.

4.- Ojo: No aceptar, ofrecer ni otorgar, directa o indirectamente, dinero, dádivas, favores o ventajas a cambio de la realización u omisión de cualquier acto en el ejercicio de las funciones públicas, y no realizar labores de gestoría remuneradas, ante instancias del propio ámbito de responsabilidad o de otros niveles de gobierno.

5.- Aplicar correcta, transparente y responsablemente los recursos públicos, evitando cualquier discrecionalidad o desvío en la disposición de estos. Los recursos públicos en ningún caso se utilizarán para campañas electorales. En estos tiempos, este imperativo que se establece, es de primera magnitud, ante las criminales prácticas de desviación de recursos para cubrir costosísimos pagos electoreros.

6.- Contratar para los cargos públicos de la dependencia, sólo a quienes reúnan el perfil para desempeñarlos con ética, con la aptitud y la actitud necesarios.

7.- Asegurarse que la información que llegue a la sociedad sea veraz, oportuna, adecuada, transparente y suficiente para cumplir con la exigencia del derecho a la información.

8.-Facilitar a los medios de comunicación el cumplimiento de su misión de informar, absteniéndose de ofrecer u otorgar favores o dádivas con cualquier propósito que busque cambiar el sentido de la información.

Estos son algunos de los compromisos más importantes que deben asumir los panistas que ocupen cargos en los gobiernos. Si se identifican violaciones a su Código de Ética, estos pueden ser denunciados al Comité Directivo Estatal del PAN, para que investigue las malas conductas y sancione a los malos y deshonestos funcionarios. Se trata de una acción contundente, que rencauzaría a una administración hacia la gestión del Bien Común y libraría a la institución de políticos oportunistas. ¿Se atreverá el PAN a poner ese ejemplo?

P.D. El Código puede consultarse en la siguiente liga: https://almacenamientopan.blob.core.windows.net/pdfs/documentos/ZOVP0rUrsnq5OKok4DdfyHEiyt3ltN.pdf

¿Y la ética de los funcionarios?

 

 

 

 

 

 

 

 

LA FIESTA DE LA DERROTA

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Carlos Arce Macías

Los tiempos que corren entre los callejones y plazas de Guanajuato, son exóticos y extraños, por decir lo menos. Fácilmente cualquier analista puede equivocar conclusiones, si no maneja los datos más finos, que se requieren para dilucidar entre la realidad y la mentira.

Derrota de la postverdad

Es el caso de una verbena acaecida el pasado martes en la Plaza Allende, contigua al teatro Cervantes, en la capital del estado. Antes, un nerviosísimo alcalde, presentó un dramático monólogo, casi llora, en el que intentó explicar, video de por medio, como interpretaba que había cumplido con lo incumplido. Instalado en la postverdad narró su imaginaria peripecia para obtener una preciada autorización del instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), necesaria paraconstruir un adefesio de nuevo museo, en la ciudad declarada por la UNESCO patrimonio de la humanidad.

Las autoridades del INAH ni siquiera tuvieron que hacer nada para frenar al atrabancado y locuaz alcalde. Navarro ni siquiera fue capaz de construir un proyecto arquitectónico y con ello un proyecto ejecutivo, que pudiera presentarse ante esa instancia para obtener el permiso requerido. Dice que obtuvo una “factibilidad”, pero el oficio al que alude, en supárrafo siguiente consigna esta frase en negrillas: “Este oficio no es una autorización de obra, sustentada en la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos…”. Necio, insiste en que posee una “factibilidad”, aún cuando no ha presentado la solicitud en el formato legal identificado con la homoclave INAH-02-002 A, y por supuesto, no cuenta con el número de expediente. Por lo tanto, no existe acto administrativo alguno que autorice o niegue dicha obra.

Un permiso que no es permiso

Y como ya lo hemos señalado en otros editoriales, instalado en el reino de las mentiras, se cargó, – con la complicidad del diputado Víctor Zanella-, a todo el Congreso del Estado, al lograr, allí sí, la autorización para endeudar al municipio por 91 millones de pesos a diez años. Grave irresponsabilidad de los legisladores, compañeros de aventuras del alcalde.

Sin el permiso del INAH, todo se derrumbó. Y Navarro cayó estrepitosamente de la nube en que andaba, al punto que, en su desesperación, preparó el montaje de toda una tragedia griega, para informar que suspendería su proyecto porque el INAH se negaba a darle un permiso jamás solicitado. Curioso, todos los cuevanenses saben que, para cualquier obra, se necesita recabar la autorización del INAH, mientras Navarro considera que el permiso debería llegar milagrosamente por el solo hecho de que él es una autoridad reelecta. Se cree el dueño absoluto del municipio, y reclama un trato privilegiado y sin apego a la ley.

Pero lo más emotivo de los sucesos narrados fue que a la salida del teatro, Alejandro se encontró con una carpa repleta de gente acarreada desde las comunidades rurales, bajo el engaño de que serían repartidos tinacos por apoyos al alcalde. En manos de personas clientelizadas a base de promesas, se veían cartulinas de respaldo, escritas todas con la misma caligrafía. Una líder de comerciantes de un Mercado organizaba las porras para el emocionado edil. Todos conocemos el modus operandi electoral y político de la indignidad: venta de votos y condicionamiento de beneficios por apoyos. Frente a la derrota, la decisión es la apuesta por la clientelización y envilecimiento de los ciudadanos más vulnerables. Se les despoja de su libertad de voto.

Pero lo más absurdo del evento, fue que el apabullado alcalde, decidió en su soliloquio, acreditarle a Morena la derrota, y luego cerrar el día con festivo convivio, celebratorio de que la 4T le ganó la partida, abriéndole sólidas opciones para conquistar la capital del estado. Morena deberá remitir al dolido alcalde, un agradecimiento por tan valiosa declaración y traspié estratégico. Nunca pensaron que la torpeza del presidente municipal albiazul llegara a cimas tan altas: reconocimiento pleno de su derrota, adjudicación de ella a sus más fieros opositores y, como cereza del pastel, celebración del hecho con un absurdo carnaval. Seguramente el PAN estará anonadado.

La fiesta de la derrota

 

 

 

 

 

 

 

DIPUTADO DE CONSIGNA

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Carlos Arce Macías

Se anuncia que próximamente el diputado Víctor Zanella presentará una iniciativa de nueva Ley de Fiscalización, con el respaldo de toda la fracción oficialista del Congreso del Estado. Están preocupados, dicen, por mejorar el control de la Cuenta Pública del estado y los municipios, para evitar irregularidades y desviaciones del gasto público.

Preocupado por la fiscalización

Hasta aquí bien; pero más, si a la discusión se añaden otras iniciativas, como la de la diputada de Morena Alma Alcaraz. Esta parlamentaria, formada en las filas de Acción Nacional en Sinaloa, ya que fue secretaria del PAN estatal, diputada local y federal, evoca con sus intervenciones, el compromiso democrático aprendido. Al acicatear al oficialismo rampante, recuerda las legendarias participaciones de muchos panistas, que no dieron tregua para asumirse como una fiera oposición, frente a ocurrencias y dislates de mayorías avasallantes, que solo saben votar, pero le temen al debate. Es el mundo al revés, el panismo guanajuatense se ha convertido en ridículo imitador del morenismo federal. De lo que se quejan los panistas en la Cámara Federal, lo replican descaradamente en nuestra entidad, desde su grupo mayoritario. Muy triste la cosa.

Y sin pena mayoritean, por ejemplo, desechar auditorías a gobiernos e instancias sospechosas de hacer mal uso de los recursos públicos. No parece importarles los desvíos de dinero, su mala aplicación y el establecimiento de sobrecostos, a causa de no tener proyectos ejecutivos sólidos que examinar. Pero ahora se les ocurre presentarse mortificados por las malas prácticas, y desean lavar cara con una nueva propuesta de Ley de Fiscalización.

Y comienzan mal la faena. Yerran al poner a la cabeza de esta iniciativa a Víctor Zanella, sin percatarse de su pésima reputación como diputado. Y es que Zanella solo se representa a sí mismo y a sus intereses. Y también es un diputado sumiso, que actúa por consigna. Hace unos meses, bastó una llamada de sus amos, para endeudar a un municipio, sin que la solicitud cumpliera con los requisitos mínimos. Hay que reconocerlo, es un diputado amaestrado, y a causa de ello, resulta inoperante para defender una iniciativa de gran calado.

Si Luis Ernesto Ayala, el pastor de la mayoría desea preservar cierto prestigio, debería actuar con tiento y no exponerse innecesariamente al ridículo. Convertir en operador político a un elemento irresponsable que endeudó a los capitalinos al autorizar un empréstito por 70 millones de pesos para construir una ocurrencia, resulta temerario. Este congresista violentó el artículo 117 constitucional, omitiendo el análisis del destino del empréstito. También descartó cualquier comunicación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia para conocer la situación del pseudoproyecto que le estaban presentando. La consulta pública que simuló no sirvió para nada, desoyó a todas las voces críticas que le señalaban el error que estaba a punto de cometer el Congreso. Luego desechó cualquier referencia a la Ley de Obra Pública, especialmente en sus artículos que norman los requisitos de deben contener los proyectos ejecutivos. Surge así la pregunta que se convierte en origen de responsabilidades: ¿Cómo pudo avalar una construcción que carecía de proyecto ejecutivo, y con ello de las bases para determinar el costo real de la edificación solicitada? Así, el representante popular, se convirtió en cómplice de Alejandro Navarro, el nefasto alcalde de Guanajuato Capital.

Posible traspiés

Ahora finge desazón por el cuidado de los fondos públicos. Piensa que, por haber recorrido 46 municipios, eso lo acredita para liderear una iniciativa vital para combatir, con eficacia a la corrupción, como la que encabeza su secuaz Navarro. ¿Se puede confiar en él? Seamos claridosos, con el escandaloso equívoco cometido, destruyó la de por si mermada confianza que se imputa a los actuales diputados. No cuenta con méritos para mantenerse al frente de la Comisión de Hacienda del Congreso, y menos para negociar una importante reforma que necesita del apoyo de diversas fuerzas políticas para ser funcional. Así solo condenarán la iniciativa al mayoriteo oficialista.

Por cierto, aún Navarro y Zanella mantienen endeudados a los guanajuatenses de la capital, aun cuando es obvio que el bosquejo de proyecto de museo de momias y centro comercial está muerto y enterrado. Hasta ahora, se siguen debiendo formalmente los 70 millones de pesos, porque el par de pícaros no saben cómo salir del ridículo que ellos mismos se construyeron. Vaya operador parlamentario que se ha conseguido el panismo. De vergüenza.

Cómplices

 

 

 

 

 

 

 

 

IMPACIENCIA IMPRUDENTE

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Carlos Arce Macías

Siempre a la zaga del presidente de la República, el gobernador de Guanajuato decide imitarlo. Si el ejecutivo federal destapa a sus candidatos para sustituirlo, el gobernador Diego Sinhué Rodríguez apura el paso para postular a sus favoritos, no obstante que provienen de dos organizaciones políticas diseñadas con trazos totalmente diferentes, en Guanajuato se asume la designación como la senda para nominar al próximo candidato a la gubernatura. Igual que lo hará Morena.

Para un proceso así, la política en esta entidad debería basarse en elecciones internas. Es vergonzoso que los guanajuatenses permitamos que un personaje nos imponga a un favorito. Así sucedió en 2018 y el resultado es un ejercicio gubernamental cargado de pifias. Deberíamos entender, que, si permitimos una vez más el funcionamiento de tan indigno modelo, en el mejor de los casos estaremos ante el advenimiento de un gobierno peor que el actual. Esto porque así sucede con las designaciones personales. Por eso se inventaron los procesos democráticos, para evitar la falla que ocasiona la dependencia de la voluntad individual para designar sucesores, que siempre resulta en un traspié.

Pero en esta compleja situación, hay un tema muy importante: la forma en que se está obligando competir a las mujeres frente a los candidatos de sexo masculino. Sabemos que en la empresa es 80% más difícil para una mujer llegar a un puesto directivo. Pues en la política, el gobernador les construye un obstáculo más complicado. Lo explico.

Mientras que el secretario repartidor de dinero y programas sociales ha sido enviado como el ungido, resulta que para dar buenos resultados y ser evaluado satisfactoriamente, solo debe de distribuir con ahínco vales y apoyos al por mayor. En tanto el secretario de salud deberá de seguir dando resultados luego de haber sorteado con relativo éxito la pandemia de COVID. Va en caballo de hacienda y no le resto méritos personales por su desempeño. En tanto el senador que también aspira a la gubernatura ya está en campaña. Solo debe asistir puntualmente a las sesiones senatoriales, para ser testigo de como sus compañeras de curul fabrican a diario una fiera oposición desde la Cámara Alta.

Secretario del reparto

Pero las candidatas mujeres tienen mucho más complicada su rendición de cuentas satisfactoria. La secretaria de gobierno, Libia Denisse García debe lidiar con los problemas políticos del estado y con el cavernoso tema de los desaparecidos. Por más voluntad que ponga en su duro cargo, siempre estará sujeta a todo tipo de eventualidades, su candidatura se juega todos los días. Y sus detractores lo saben, y conocen las cartas que pueden defenestrarla.

Por otra parte, Alejandra Gutiérrez y Lorena Alfaro, las dos presidentas municipales capaces de lograr la ansiada aspiración, deben de rendir frutos claros y concisos de su encargo. Para ellas la prueba es brutal. El gobierno municipal, hoy en día, es el reto más formidable para cualquier aspirante a dirigir una sociedad. En dos años y medio hay que entregar resultados de su gestión. Programas innovadores que contribuyan a la construcción de un gobierno moderno. Control mínimo de la violencia, con indicadores de mejora; obra pública bien priorizada y servicios públicos eficientes. Al tiempo que deben desempeñarse como precandidatas. La verdad es que se están estableciendo ventajas injustas a favor de sus competidores varones.

En desventaja frente a los candidatos masculinos

Y es que, al dar el balazo de salida con tanta anticipación, quienes llevan la delantera son los funcionarios masculinos, señalados por el dedo del gobernador. Ellos no necesitan tiempo para probar nada, mientras que a ellas se les escatima. Bajo presión las féminas deben redoblar el paso para poder ofrecer algunos frutos inmaduros de su gestión. ¿Pensó en ello Diego Sinhué? ¿No debería desandar el camino y permitir que la sana competencia, basada en los resultados que otorguen los atributos administrativos y de dirigencia política de los candidatos, se evalúen en los tiempos marcados por ley? De otra forma la competencia es desigual. Por lo pronto, al gobernador lo engulló una impaciencia imprudente, al ver al presidente desojar la margarita. Reflexionemos, en el 2022 ¿queremos gobernantes o candidatos?

El impaciente

 

 

 

 

 

 

 

CABILDO AZUL PARA CUIDAR LA MARCA

Carlos Arce Macías

Todo comenzó con la irresponsabilidad del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato, que permitió que los partidos políticos convirtieran la elección constitucional de ayuntamientos, en una elección de alcaldes. Lo peor de esta transgresión normativa, consiste en que la mayoría de los ciudadanos y políticos creen, a pie juntillas, que lo que eligieron fue a un individuo cuya función es gobernar su municipio. Relegado quedó el ayuntamiento, la forma legítima de constituir un gobierno comunitario, que consiste en una junta gubernativa y por ende un órgano colectivo encargado del gobierno. Reiteramos por enésima ocasión: el presidente municipal, solo es parte, importante, pero al final parte de ese concejo (como es un órgano encargado de gobernar, no de dar “consejos”, se escribe con “c”).

El CDE del PAN controla a los síndicos y regidores

Pero toda la clase política se siente muy cómoda gobernándonos de forma unipersonal, asumen como normal que esto suceda en los municipios. Si el presidente de la República ordena que un Congreso títere apruebe leyes sin “mover una coma”, y el gobernador del estado decida mantener ad infinitum a un fiscal ineficaz controlando un Congreso conformado por marionetas, no suena extraño que los ayuntamientos se dediquen a dar espectáculo de guiñoles para aprobar, en automático, las propuestas de su alcalde. Solo para eso sirven.

Y el primero en Guanajuato en entender así la política local es el Partido Acción Nacional (PAN). Lastimoso resulta releer los textos fundamentales que rigen una organización que se concibe no sustentada “en doctrina mínima sino de exigencias máximas” como lo afirmaba Efraín González Luna, verlo ahora convertido en tragicómico remedo del priísmo de los años 90´s.

El mecanismo que han decidido utilizar en el PAN es el comisariato político. Primero convocan a una reunión que han bautizado como “Cabildo Azul”, a todos sus miembros panistas. Allí el alcalde les informa lo que deberán votar, y si alguno amenaza con emitir sus votos en otro sentido, son coaccionados por los representantes del Comité Directivo Estatal del PAN y en ocasiones por algún delegado de la secretaría de gobierno del estado para que voten uniformemente. Una vez “planchada” la disidencia, la mayoría panista, durante la sesión del ayuntamiento, obviará cualquier discusión y mayoriteará a sus adversarios en automático. Así se cancelará el debate y se propiciará la autocracia. Esa ha sido la forma de sostener, por ejemplo, al impresentable alcalde de Guanajuato Capital.

También llama la atención una frase que va y viene en esos cónclaves azules, el reiterado clamor para que se “cuide la marca”, en referencia a la frase que, en una famosa entrevista, lanzó el gobernador Diego Sinhué Rodríguez. La traducción que ha realizado la trasnochada dirigencia estatal consiste en instigar al silencio y protección de los corruptos, para evitar escándalos. Eso es lo que entienden por “cuidar la marca”. Indignante llamado para convertir a los miembros del hache ayuntamiento, en cómplices.

Sepan que el camino genuino del PAN es otro. Es formar ciudadanos con el ejemplo. Conductas que se acrisolan en el ayuntamiento, a través de deliberaciones y debates entre opuestos. Esto nutre de democracia en el cabildo, lo dignifica, al tiempo que se construye confianza entre la ciudadanía; la proteína de la política. A su vez, el alcalde es limitado a cumplir con su mandato y a rendir cuentas frente a sus pares. Y es que esta figura, concentra mucho poder y es peligroso que vaya suelto por la vida, generando ocurrencias. Se trata de establecer contrapesos. Ya verificamos que cuando no los hay, se llega al absurdo de construir museos sin permisos, endeudar a todos los ciudadanos de una comuna o instalar juegos mecánicos frente a joyas arquitectónicas protegidas legalmente. Hay que frenar los gobiernos de caprichos y abusos.

El PAN debe permitir el voto libre y razonado. Los regidores y síndicos representan a los ciudadanos y esa es su función, que no puede verse constreñida para imponer agendas partidistas cuyos intereses pueden ser contradictorios con la generación del bien común en el seno del ayuntamiento.

En otros tiempos la maquinaria azul, logró mantener gobiernos complejos, con un ayuntamiento que debatía en libertad y sin cortapisas. Sería inconcebible que ahora se dedicaran a “cuidar la marca” permitiendo la impunidad. Sería aceptar el triunfo de la maldad y la cancelación de la democracia local. No debemos tolerarlo en ningún ayuntamiento, aunque la dirigencia panícola se enmuine.

PAN, cuidando la marca.

 

 

 

 

 

 

 

 

EL PAN EN LA RUEDA DE LA FORTUNA

Carlos Arce Macías

“Las elecciones se ganan con votos”, sentenció con fingida sapiencia el panista Eduardo López Mares, a quienes le increpaban que se hubiese designado nuevamente, como candidato para alcalde de Guanajuato Capital, a Alejandro Navarro. Este hecho corrobora la falta de talento político del conductor estatal del PAN, el cual, basado en un análisis rudimentario, concluyó que el impresentable edil, era la única carta azul capaz de competir y ganar las elecciones locales de junio de 2021.

Dirigente rudimentario

La realidad es que detrás de la decisión estaba la convicción de que el alcalde contaba con una significativa bolsa de dinero para enfrentar los comicios municipales, lo que aseguraría la victoria. El mismo Navarro presumía en esa época su solvencia para encarar el reto, su popularidad basada en el control de medios, una fingida personalidad populachera, así como del manejo, casi dictatorial, de su cabildo. Las elecciones serían un día de campo.

Con 29,000 votos se reeligió como alcalde, en un padrón de más de 90,000 ciudadanos y una tremenda abstención. Se sabe de la contratación de un experto “operador electoral” el cual le aportó 10,000 votos mediante compra directa y listas de beneficiarios de calentadores solares, estufas ecológicas, tinacos, varillas y cemento. Solo consiguió de forma directa menos de 19,000 votos.

Perdido en los sueños de opio de su triunfo, creyó que su reelección significaba la propiedad del gobierno municipal, y la posibilidad de realizar cualquier capricho u ocurrencia. No había idea que no pudiese realizar, ya que su poder contaba con la ratificación ciudadana. Y así comenzó su segundo mandato, apostando todo su capital político a la construcción de un museo innecesario en momentos de crisis económica y sanitaria, y para lo cual requería un empréstito multimillonario. Hoy es una idea fracasada, que puso en evidencia un montón de ilegalidades cometidas por el Ayuntamiento, la Comisión de Hacienda del Congreso, el Congreso mismo, la Secretaria de Finanzas y el banco BBVA. Sin proyecto ejecutivo siquiera, no pudo iniciar el trámite de los permisos necesarios. ¿Cómo le aprobaron el endeudamiento toda esta cauda de instituciones? Andamos muy mal, ninguna instancia está cumpliendo su mandato.

Pero, aun así, luego del brutal tropiezo las ocurrencias continúan. Ahora quiere construir una planta de tratamiento de aguas a la carrera, otra vez sin proyectos ni estudios básicos. Y para rematar decidió instalar una rueda de la fortuna exactamente enfrente de la Basílica de Guanajuato en pleno centro histórico, como reto a la autoridad del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el cual ordenó el inmediato retiro del juego mecánico. Desquiciado por el nuevo fracaso, decidió vengarse de sus opositores y del INAH convocando a los asistentes a un concierto nocturno popular, a realizar un chiflido colectivo que expresa la conocida frase de: “chinga a tu madre”. Muy emotiva su iniciativa.

Un silbido por favor

El poder esta en la mente. La política son juegos mentales, en el que el poder se centra en las ideas, y si estas se comunican bien y llegan a auditorios receptivos, se gana una partida. Con el nacimiento de las redes sociales, la comunicación política se ha transformado profundamente. Ahora existe lo que los sociólogos llaman auto comunicación. Esto lo han experimentado ya los guanajuatenses, con el movimiento de redes de “Guanajuato somos Todos”, que impidió que un ayuntamiento, en complicidad con una empresa constructora, urbanizara los majestuosos cerros guanajuatenses que conforman un patrimonio paisajístico de enorme valor.

Hoy, los capitalinos nos volvimos a unir, para evitar un endeudamiento injusto, por 90 millones de pesos para construir un museo, carente de permisos y proyecto. La capacidad de auto comunicación por redes funcionó muy bien frente a los tictoks de un alcalde locuaz y desquiciado, que confunde a un Estado republicano, regulado por una Constitución, leyes y reglamentos, con una monarquía absoluta electiva, hoy en día inexistentes por anacrónicas.

Lo más dramático, es que el Partido Acción Nacional decidió subirse a la rueda de la fortuna con su alcalde, y si continúa apoyándolo en sus ocurrencias y acciones agresivas, habrá rematado desde ahora su fracaso en la capital de Guanajuato en las elecciones de 2024. Al mismo tiempo Eduardo López Mares, constatará que la construcción del bien común no solo depende de dinero y votos mal habidos. Algo impensable en el viejo PAN. La calidad de las personas cuenta mucho, porque es la garantía para tener buenos gobiernos.

Sueños de opio

 

 

 

 

 

 

 

LIBERTAD E IGUALDAD

Carlos Arce Macías

En su libro “Sapiens”, el escritor israelita Yuval Noha Harari toca un tema provocativo y trascendente: la contradicción entre la libertad y la igualdad. Traigo el caso a la mesa porque alcanzamos a detectar la desorientación de muchos gobiernos respecto a estos conceptos, que parecen descartarse mutuamente. El planteamiento responde a la siguiente ecuación: A más libertad más desigualdad, a menor desigualdad, menor libertad.

Uno de los libros más influyentes del siglo XXI

Pues bien, bajo esa referencia deben trabajar los gobiernos; y los ciudadanos deberían ser más conscientes de este dilema. Pero pongamos el problema en contexto. A una sociedad que privilegia las libertades, la veremos diseñando políticas públicas en donde fortalezcan las capacidades de los individuos para labrarse un destino mejor, por sí mismos. Esa es la base del capitalismo. Los avances de la civilización, a partir del siglo XVIII, se apoyan en esta premisa. Sus mecanismos son la ciencia, la tecnología y la innovación, así como la audacia empresarial y la imaginación financiera. Bajo esta circunstancia la mente del homo sapiens conforma procesos racionales cada vez más sofisticados, que requieren de múltiples conexiones neurológicas y libertad casi sin límites para continuar avanzando con rapidez.

Cuando una comunidad de sapiens es más sensible a las condiciones de igualdad que imperan en su organización, no tolera que grandes porciones sociales se rezaguen respecto a los punteros, provocando que se privilegien políticas públicas que fomenten la solidaridad social y la sensibilidad por los problemas de individuos con menores capacidades de adaptación y menos preparados para los retos del desarrollo. Esto ayuda a conformar una sociedad más justa. El cerebro humano, realiza conexiones entre su parte límbica con el neocórtex, transformando las emociones en sentimientos. Estos sentimientos solidarios se subliman y la igualdad se proclama sobre cualquier otra acción común.

El resultado de estas realidades sería combinar por partes iguales estas dos visiones. Pero es muy difícil cuantificar porcentajes y definir, en casos concretos, que perspectiva debe primar. Esa es la cuerda floja en la que se desarrolla un gobierno. Por eso es tan difícil gobernar.

La mejor fórmula que se ha encontrado es la que se basa en una verdad biológica incontrovertible: todos los individuos son únicos y diversos, por lo cual, la igualdad llana resulta imposible. Cada uno de nosotros respondemos a circunstancias de desarrollo y adaptación diferente. Cada persona es responsable de su destino. Cada quién vamos construyéndonos nuestro futuro paso a paso, unos en mejores circunstancias que otros (Ortega y Gasset).


El reconocimiento de esta realidad es muy importante porque desarma la creencia de que el Estado deba encargarse de dar a todos una condición uniforme, en la cual seamos utópicamente iguales. Estos experimentos sociales, terriblemente costosos para la humanidad, ya fracasaron (Unión Soviética, China,Camboya). Lo único que se logró fue aplastar las libertades y frenar el progreso.

¿Pero entonces como resolvemos los rezagos sociales y una realidad plagada de injusticias? La respuesta es compleja, pero apunta hacia el fomento de la libertad, para que los individuos y la humanidad en su conjunto avancen, siempre y cuando construyamos mecanismos gubernamentales que operen de manera eficiente y subsidiaria en favor de los sectores con mayores rezagos, para que estos puedan sostener el paso hacia el desarrollo.

Una condición para ello es la de garantizar un tipo de igualdad que si es posible obtener: la igualdad ante la ley para todos los ciudadanos. Esto nos conduce a eliminar privilegios de oligarcas que pueden hacer cosas que otros miembros de la sociedad no consiguen, basados en relaciones cómplices con la autoridad. Esta igualdad es un mecanismo que empareja a todos, conformando una sociedad mejor.

El otro componente es el de garantizar paz y seguridad para todos (cosa que nuestros gobiernos federal, estatal y municipales no hacen). Porque si un conglomerado social mantiene cierto ambiente de paz, al tiempo que otros extensos núcleos viven en un clima criminal y desolado, la desigualdad se profundizará y la sociedad naufragará.

Concluyo un poco atropelladamente, pero el espacio no da para más. Los apoyos sociales, los calentadores solares, los bonos Grandeza, etc. son instrumentos clientelares para condicionar a los ciudadanos a que voten por una opción política. Son acciones indignas de buenos gobernantes. Antes hay cosas más importantes créanlo, para combinar libertades con una desigualdad atemperada. Pero no lo hacen, viven en la exasperante distribución de espejitos y cuentas, olvidándose de la construcción de un buen sistema de justicia para todos, y de fiscalías y policías profesionales que garanticen la paz y la seguridad. Por eso hay que construir buenos gobiernos que cimientenuna sociedad menos desigual y más libre

Zonas más peligrosas

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

GUANAJUATO, CAMBIO O DERROTA

Carlos Arce Macías

Después de la reciente derrota electoral del pasado domingo, la oposición no encuentra respuestas a su fracaso. No quiere entender que su oferta, basada en el enfrentamiento con el presidente de la República, no ha dado resultado. Tampoco comprenden que no son buenos opositores, que no saben desempeñar ese papel.

Pongamos como ejemplo a nuestra pléyade de panistas guanajuatenses, que han vivido en tiempo de vacas gordas. ¿Qué condiciones tienen para enfrentar a López Obrador? Son políticos, salvo algunas excepciones, oportunistas y acomodaticios, acostumbrados a recibir y ejecutar órdenes del gobernador. Cualquier fracaso de estos incondicionales, es atemperado por el salvataje del gobierno estatal. Pierden una contienda municipal, y se los llevan de directores o subsecretarios al estado. No están acostumbrados al trapecio sin red. Van a la segura porque esa es la seguridad que les confiere su indigna sumisión.

¿Así piensan enfrentar a las huestes del oficialismo federal? ¿Con soldados sin temple y valentía, que no están dispuestos a arriesgar su carrera política? Bajo esas condiciones nunca serán piezas que puedan mellar el avance de un gobierno un poco más autoritario que el estatal. Porque finalmente, los dos actúan de manera similar. Controlan los poderes legislativo y judicial. Uno intenta ser el país de un solo hombre, el otro es la entidad estatal de un solo individuo. No nos engañemos, el ejercicio del poder los ha emparejado y cada vez se parecen más.

López Obrador puede derrotar al panismo de Guanajuato. Tiemblen. Pero así es en una contienda electoral, todo es posible. Los astros pueden alinearse a favor de los personeros de la 4T, si logran reclutar un puñado de buenos prospectos para competir. Y puede tratarse de algún político desilusionado o despreciado en la asignación de puestos. O de algún ciudadano harto de la soberbia panista, decidido a acabar con la hoguera de vanidades azules.

El deterioro de esta clase política que nos gobierna en el ámbito estadual se palpa. Amigos del Instagram, se solazan abrazándose en los restaurantes de moda y publicitándose en redes. Sus corrillos sociales y su sectarismo resultan chocantes e insulsos. Se debaten entre ser influencers o políticos. De verdad se sienten importantes, cuando solo son peones de un mal jugador de ajedrez.

¿Influencers o políticos?

En la meritocracia que debería de regir el riguroso acceso al poder, pocos cuentan con las cualidades necesarias para ostentar cargos relevantes, como los de representar a los ciudadanos o para conducir administraciones complejas. Su encumbramiento se debe solo a la obediencia y homenaje a su jefe. Con ese ejército la batalla será muy difícil de ganar, y la futura administración estatal, en caso de victoria, estará condenada a la incompetencia e ineficacia. Será peor que ahora ¿No se han fijado que, a partir de la segunda década de este siglo, los gobiernos de Guanajuato se han deteriorado a paso acelerado? ¿Qué medidas se tomarán para que las cosas cambien? No hay nada nuevo en el horizonte, solo diciplina ciega a la instrucción decretada desde la cima de un gobernante atrapado en su torre de marfil.

Algunos guanajuatenses aún soñamos. Pensamos que debemos exigir competencia electoral dentro de los partidos y recambio de los perfiles tradicionales de candidatos. No queremos héroes, solo ciudadanos competentes, comprometidos a trabajar con honestidad en un gobierno frugal.

No requerimos milagros. Solo la renuncia a conformar redes de corrupción dedicadas a esquilmar los presupuestos públicos. Queremos un gobierno sensible a las necesidades de los ciudadanos, capaz de implementar políticas públicas eficaces. Pero para eso, debemos de impedir que sea solo una persona, la que decida e imponga a quién nos gobierne, porque ese es el camino al fracaso y la continuación de un Guanajuato violento. Dos sexenios lo comprueban.

Pasión por mostrarse en redes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SERRAT Y EL ROBO A LA JUVENTUD

Carlos Arce Macías

 

En esta vida lo importante no es lo que te ocurre, sino como lo afrontas.

Joan Manuel Serrat

“La violencia nos ha robado la juventud y ha usurpado el valor del ser humano” denunció el jueves pasado el estudiante Eustaquio Guillén de la Universidad de Guanajuato, frente a los consternados funcionarios estatales, Libia Denisse García, secretaria de Gobierno y Alvar Cabeza de Baca, secretario estatal de seguridad; mientras el gobernador atendía en León un foro del Tec de Monterrey sobre integridad en los negocios.

Serrat, doctor Honoria Causa

Antes, el 27 de mayo, el cantautor español Joan Manuel Serrat, trovador cuyas canciones han coincidido con diversas etapas de nuestras vidas, recibía en el Aula Magna de la Universidad de Costa Rica un doctorado Honoris Causa. Su discurso, como sus canciones, llamó a profundas reflexiones sobre la realidad que aqueja este mundo que nos ha tocado vivir.

Los jóvenes universitarios pertenecientes a la comunidad de la UG reclamaron, luego del asesinato de un estudiante perpetrado por la Guardia Nacional, la inseguridad que se cierne sobre ellos. Sentenciaron con rudeza: “En los últimos años la inseguridad ha destrozado familias y ha enterrado en el silencio a víctimas inocentes”, ante el ceño fruncido, del poco empático secretario a cargo de la seguridad. Con ese rostro de pocos amigos, su ausencia se hubiera agradecido.

Un secretario impávido

Con sus 78 años a cuestas, el poeta catalán “amasaba palabras que hilvanaba desde la entretela de su alma”, para formular pesadas reflexiones, que iban cayendo poco a poco sobre un atento auditorio. Decidió echar a volar sus pensamientos, y como hombre, fruto de su tiempo y del mundo que le tocó vivir, decretó que “nuestra sociedad ha perdido la confianza en el sistema, en sus representantes e instituciones, donde los jóvenes se sienten engañados y los mayores traicionados. Y donde más que nunca, nos necesitamos los unos a los otros, porque todos somos importantes”.

En tanto, Sofía Huett, la secretaria ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad Pública declaraba el miércoles que la posición de Guanajuato como la entidad más violenta, con 336 homicidios dolosos en mayo, “no se debe a rachas de inseguridad de la entidad (?), sino al crimen organizado”. Menos mal.

Mientras, Joan Manuel continuaba su disertación académica señalando:” Ha sido grande la pérdida de los valores morales de nuestra sociedad, más que una crisis económica es una crisis de modelo de vida. Espectadores y víctimas parecemos esperar que nos salven aquellos mismos que nos han llevado hasta aquí”. Y es entonces cuando se entiende con claridad la necesidad de recambio de una clase gobernante extraviada y pasmada.

Y es que nos desesperamos de vivir en este estado, que se asemeja a un barquito de papel, conducido por pésimos marinos despistados en los laberintos del poder y los presupuestos, incapaces de entregar a los ciudadanos el ingrediente más importante para la vida en sociedad: la paz y la garantía de seguridad. En tanto, nuestros jóvenes lanzan un grito desesperado, reclamando su juventud arrebatada por un crimen coordinado, equipado, organizado y potenciado por policías incapaces de enfrentarlos; inventados a la carrera, desanimados, carentes de preparación profesional y mal pagados. Las ráfagas de inseguridad se han llevado el gozo juvenil, teniendo como impasible testigo a un gobierno incapaz de cambiar, petrificado en sus intereses.

Haciendo camino al andar, el bardo catalán prescribe una receta para la cruda realidad que enfrentamos: “Recuperar los valores democráticos y morales sustituidos por la vileza y avidez del mercado donde todo tiene un precio. Hay que restaurar la memoria y reclamar un derecho para una juventud que necesita reconocerse y ser reconocida. Quizás no conocemos el camino para ello, pero si sabemos cuáles son los caminos que no debemos de volver a transitar. Que los poetas no dejen de alzar la voz y que lo cotidiano no se convierta en normalidad capaz de volver piedra nuestros corazones”.

*El discurso de Serrat puede encontrarse en YouTube bajo la clave de búsqueda ”serrat costa rica”.

Serrat en la U de Costa Rica

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AVENTURA ECUATORIANA

Carlos Arce Macías

Para María Trueba, con cariño.

Esta gran aventura, que hasta ahora nos atrevemos a narrar, comenzó en 1974 durante la presidencia municipal interina del Lic. Juan Villaseñor Buchanan. Hacemos una advertencia: obtenidos de nuestra memoria y comentados con amistades que datan de esa época, los hechos se fundamentan exclusivamente en fuentes orales, habría que hurgar en el archivo municipal para documentar la narración y precisar nombres y fechas. Pues bien, durante la celebración de las fiestas de San Juan y Presa de la Olla, nos visitó el alcalde de Quito, el arquitecto Sixto Durán, quien con el tiempo sería presidente de su país, con el fin de hermanar su ciudad con Guanajuato Capital. Como testimonio de la voluntad fraterna, nuestro visitante vino acompañado de un busto de bronce de uno de los proceres ecuatorianos más señeros: José Mejía Lequerica (Quito 1775-Cádiz 1813).

Gran parlamentario quiteño

Era la escultura de un médico y abogado quiteño, sapientísimo. La Universidad de San Gregorio, le negó el titulo hasta que no limpiara su nombre por ser hijo natural. Se casó con una hija de Eugenio Espejo precursor de la independencia de Ecuador. Se vio obligado a viajar a España a causa de los prejuicios sociales que lo acosaban. Allá luchó en contra de las tropas napoleónicas que invadían la península Ibérica y, ante la ausencia del diputado titular, Mejía Lequerica fue designado representante del virreinato de Nueva Granada en las Cortes de Cádiz. Fue duro crítico de la Inquisición y denunció los problemas políticos que sufrían los reinos españoles de América. Fue uno de los oradores más aplaudidos y celebrados en la histórica asamblea. De él dice el historiador Pedro Fermín Ceballos: “Fue un mortal enemigo del despotismo, defendió en las Cortes de España los derechos del pueblo español con valor y ardorosamente, los de América con ingenio y elocuencia, y los de Quito, su tierra natal, con ternura y con amor”.

Y pues hasta este lugar de sierras y montañas, vino a dar el busto de Lequerica. Y la verdad es que las autoridades municipales, un tanto sorprendidas, no sabían donde colocar la estatua. Luego de cavilar un buen rato, se decidió situarla en el Paseo de la Presa, exactamente enfrente del edificio del PRI. Y allí fue a dar la efigie del célebre ecuatoriano, en conmemoración de los lazos de hermanamiento de las dos ciudades.

Pero pronto apareció un reto descomunal, digno de una crónica de Ibargüengoitia o de un cuento de Don Eugenio Trueba. Resulta que había que regresar la honrosa visita de la autoridad de Quito, y no solo eso, sino que debíamos corresponder con una escultura de índole semejante. El gobierno local estaba en problemas. En ese tiempo no había dinero como ahora, para gastar en las peores necedades. El presupuesto era sumamente limitado, apenas para cubrir el viaje de una lánguida comitiva… pero ¿y la estatua?

Se decidió entonces, que tendríamos que ofrecer un busto de la figura guanajuatense más egregia, la del cura Don Miguel Hidalgo y Costilla. Pero luego habría que ver quién sería el escultor designado para tal obra, y cuyo precio fuese bastante discreto. Luego de sesudas pesquisas sobre émulos cuevanenses de Miguel Ángel, se decidió por un recomendado artesano cantarero. El modelo fue fácil de conseguir: un empleado de la presidencia municipal adquirió en una papelería una estampita del Padre de la Independencia. Inspirado en el cromo escolar, el maestro del cincel esculpió con premura el busto en una buena pieza de cantera guanajuatense. Ahí quedarían consolidados el noble rostro del libertador con los minerales de nuestra cañada.

Y al Ecuador fueron, el secretario del Ayuntamiento, Arnulfo Vázquez Nieto y Mario González Popoca, encargado del transporte de la imagen, rumbo a la capital del país andino. A su llegada fueron recibidos por el embajador de México en el Ecuador. El diplomático fue testigo del arribo de los guanajuatenses y su preciada carga. Solo formuló una pregunta al contemplar el busto: ¿de quién es? La respuesta fue contundente: ¡es Hidalgo! El embajador frunció las cejas y puso cara de enojo.

Hoy no se sabe que fue de ambas efigies. Habrá que buscar al irreconocible Hidalgo en algún lugar de Quito. José Mejía Lequerica fue retirado para poner el busto de Colosio, luego de su asesinato. Quien sabe dónde fue a parar, pero habría que rescatarlo y desagraviar su olvido.

Pobres quiteños. No les ha ido bien en sus relaciones con los guanajuatenses. Las degradamos más al enviarles, recientemente, un representante como el alcalde Alejandro Navarro para celebrar su independencia. Lo más alejado al ejemplo de Lequerica. Un zafio.

¿A que fue?